El manual de mi mente. Paco Alcazar.

El manual de mi mente. Paco Alcazar.

Accidentes de tráfico eternos, gente que se transforma en sus vecinnos, neurocirujanos que reparten pizzas, extraterrestres perdidos en una nariz, hombres con lenguas en la frente, niños a los que les sale atún de la cabeza, mascotas violadoras, tumores que hablan, padres que entierran a sus hijos, el Apocalipsis, Adolfo Hitler… Si, está usted leyendo El manual de mi mente.

La ética indolora. Daniel Innerarity. Resumen.

Individualismo no equivale exactamente a declive de la moral. 

Lo que está de moda es la caridad sin deber, un altruismo indoloro, una ética mínima e intermitente de la solidaridad compatible con la primacía del yo.
Ya nadie quiere cambiar el fondo de las cosas pero casi todo el mundo está dispuesto a corregir la superficie. El escepticismo global, la desafección política o ideológica compatibles con activismo ocasional, compromisos libres, puntuales.

La era postmoralista ha descalificado la imposición de normas austeras, represivas y disciplinarias.

La gestión óptima del yo 

La nueva moral se trata de una cosmética en la gestión óptima del yo, el egobuilding. 

Desde el momento en que no hay ya causas públicas que exijan sacrificio personal, de lo que se trata es de no depender de otro. Así se construye un ethos de la autoprotección, propio de una época en la que el otro es más un peligro o una molestia que un poder de atracción. La sociedad es un sistema de compartimientos estancos que nos permite hacer como que nos tratamos.

Los nuevos deberes 

Esta ocupación primordial con el yo (juventud, salud, esbeltez, satisfacción) no tiene por qué ser incompatible con la atención a las necesidades del prójimo, siempre y cuando no pretenda ir más allá de un altruismo indoloro. Éxtasis de la solidaridad epidérmico, ligero y puntual. Una moral del sentimiento fugaz.
Los medios de comunicación exponen continuamente la infelicidad humana pero desdramatizan el sentido de culpa; la velocidad de información crea la emoción y la diluye al mismo tiempo. Mucha sensibilización, poca intensificación de los sentimientos.

El sufrimiento nos resulta insoportable porque es una agresión a nuestra propia calidad de vida. 

La conciencia individualista 

Lo que ha sido completamente liquidado son los valores sacrificiales, la idea de desinterés, abnegación y olvido de uno mismo. En lugar del deber incondicionado, espíritu de responsabilidad; en vez del mandato severo de la moral, la optimización del bienestar.

¿Una moral así entendida es capaz de mejorar la vida propia y ajena?
Hay que celebrar, sin duda, la aversión hacia el moralismo austero, los sentimientos de culpa desproporcionados y el castigo injusto. Pero ¿es posible vivir rectamente sin ninguna noción de culpabilidad?

En las situaciones en las que lo bueno se presenta rodeado de inconvenientes y lo malo nos atrae con su cortejo de beneficios, se mide el valor y distingue la verdadera catadura moral de la caradura pragmática. Una ética no está suficientemente constituida mientras no nos ofrezca razones para obrar en la adversidad. 

Dice Lipovetsky que la desregulación postmoralista está contenida dentro de límites estrictos. La sociedad tiene muchos mecanismos para premiar la buena conducta y disuadir de la agresión. Pero esta regulación no es suficiente.
La corrupción y el racismo, efectivamente, están sometidos a ciertas buenas maneras. Pero la moral o es una escuela de generosidad que enseña algunos principios y obligaciones, o se convierte en un cálculo de ganancias compatible con la tranquilidad de conciencia.

Postmoralismo no significa la desaparición de los hábitos cuya desaparición nos llevaría a la barbarie. El sentido de indignación moral no ha muerto (siempre y cuando ese malestar no nos haga abandonar el sillón). El problema es que esos límites no pueden ser sostenidos por una cultura que predica la desaparición de la idea misma de límite. 

Cuando aparece el sacrificio

Cualquiera puede encontrarse en situaciones en las que son palpables los inconvenientes del bien, las desventajas de la virtud. Si todo el discurso moral se reduce a una euforia de la liberación, enquistada y narcisista, se tenderá siempre hacia lo más conveniente y no hay manera de justificar el más pequeño sacrificio (pasar ante el dinero fácil, la mujer del vecino, la comisión habitual, la mentira piadosa…)

El problema del sacrificio es el gran tema de la ética. Es una ingenuidad pensar que se puede amar a alguien, repartir el trabajo escaso, tolerar las ideas contrarias o proteger el medio ambiente sin cargar sobre las propias espaldas toda una serie de inconvenientes presentes y futuros, es decir, sin algún género de sacrificio.

Una orientación insuficiente

La ética indolora se reduce a la exaltación de la libertad individual y a prohibir únicamente el ejercicio ilegítimo de la fuerza física. Pero hay aquí dos reducciones injustificadas. 

  1. La limitación de la moral al ámbito público. De la ética esperamos un sentido de orientación para las acciones que tienen que ver con nuestra propia felicidad personal, no sólo en lo público, y no “sólo” como si de un código de “exigencias morales mínimas indispensables para la vida social y democrática”. La ética indolora exige al hombre demasiado poco porque no le obliga a afrontar las contingencias y continuidades de la vida, ni le exhorta al deber, la responsabilidad o la autolimitación. A la vez, la ética indolora exige al hombre demasiado, porque con un torpe desconocimiento de su precaria naturaleza, le abandona a sus miedos y le deja solo ante la necesidad de orientación.
  2. La segunda reducción injustificada consiste en que la única prohibición sea la violencia física. Este principio nos entrega de pies y manos a quienes saben insultar con elegancia o pegar sin que se note. 

La nueva minoría moral

La ética indolora es escasamente democrática. Su destinatario no es universal, pues se trata de una ética de clase. No recoge ese rasgo común a la endeble condición humana que es su fragilidad y las consecuencias que de ella se siguen.

Es una ética de triunfadores inocentes, de buena conciencia, que se conmueven fácilmente ante la desgracia ajena pero que no dramatizan las cosas excesivamente, que no imponen nada a nadie, que sólo desprecian la intolerancia, que llevan una vida sana y se mantienen en forma, que se manejan bien en la vida, que son autosuficientes, que sólo beben los fines de semana… No sirve, en cambio, a los marginados, los débiles, los gordos, los deprimidos, los subnormales, los lentos, los emigrantes, los presos, los que no saben hacer su declaración de la renta ni conocen los entresijos del Código Penal, las madres de familia numerosa y las madres solteras, los habitantes del Tercer Mundo, los dolientes, los moribundos…

Me temo que con tanta restricción sólo nos haya quedado un tratado de buenas maneras para una nueva minoría que, como aquel personaje poderoso, se pregunta por qué el pueblo no come galletas si tiene hambre.

Daniel Innerarity

Jesús Mosterín. Ciencia viva. Extractos.

Jesús Mosterín. Ciencia viva. Resúmenes.

Marxismo. Resúmenes.

Los tiempos hipermodernos. Giles Lipovetsky (Sebastien Charles). Resúmenes.

Los tiempos hipermodernos. Giles Lipovetsky (Sebastien Charles). Extractos.

Guy Delisle. Crónicas de Jerusalén.

Política del Rebelde. Michel Onfray (1.- De la Génesis). Capítulo íntegro

Política del rebelde. Tratado de resistencia e insumisión. Michel Onfray. Extractos.  

Política del rebelde. Tratado de resistencia e insumisión. Michel Onfray. Frases. 

Michel Onfray. El deseo de ser un volcán. Diario hedonista. Frases.

Un siglo entregado a la mediocridad y a la cantidad.

La entropia que afecta a todas las parejas. El amor dura mientras alcanzan las palabras. permanecer en las cimas es imposible. El tiempo gana siempre, y en todo.

Cuando no es una carnicería el mundo es un inmenso burdel.

Sucumbir vencido por el hastío a la facilidad ofrecida por las bromas.

(de las prostitutas)… ofrecen humedades nocturnas y placeres fáciles que enraízan en el dolor de existir, en el malestar de ser.

(hablando de los otros) no les interesa tanto… como lograr encontrar los medios para soportar una existencia que por lo general esta por debajo de sus sueños, esperanzas e ilusiones de antaño. Escritores frustrados, filósofos abortados, pensadores incompletos, oradores deplorables; también muchos los que se aburren e imaginnaban para si otra vida en la que habían sido héroes, aventureros, viajeros, tribunos, artistas, que no son nada y a quien nada se les pide. Más aún, que nunca serán nada y a quienes nada se les pedirá. Solo les espera la mediocridad en todos los aspectos de su vida. De esos hay que esperar lo peor. Su único placer consiste en arrastrar a quienes se encuentren a su alcance a las arenas movedizas de su temperamento, aquellos a los que hay que alejarse  como de la peste.

Nada mas siniestro que un placer organizado como un deber social, que una fiesta decidida por un decreto o una ordenanza municipal. Porque lo social y lo colectivo son absoluta y eternamente antinómicos con el hedonismo, por la razón de que una entidad colectiva sólo puede nutrirse, fortalecerse y durar gracias a las energías de las singularidades que la constituyen. El grupo sólo tiene por cimiento la sangre de los sujetos que la componen.

(de los pueblos) … En medio de un  campo que marcha a su ritmo, como si ignorara el de las grandes ciudades y el del siglo que corre hacia el abismo.

El deseo de ser un volcán. Diario hedonista. Michel Onfray. Extractos.

Antimanual de Filosofía. Michel Onfray. Resúmenes. 

Antimanual de Filosofía. Michel Onfray. Extractos

Memorias de un hombre en pijama. Paco Roca.

Las sabidurías de la antiguedad: Contrahistoria de la filosofía, I. Michel Onfray. Extractos.

Las sabidurías de la antiguedad: Contrahistoria de la filosofía, I. Michel Onfray. Resumenes.

Papel Estrujado. Nadar.

Richard Dawkins. El gen egoísta. Ideas.

En los orígenes reinó la simplicidad. Esta se tornó a complejidad con el tiempo. Agrupación de materia.

La teoría de la evolución de Darwin es satisfactoria porque explica la manera de este cambio.

La supervivencia de los más aptos es un caso especial de una ley más general relativa a la supervivencia de lo estable. Lo estable es equiparable a agrupación de materia.

La complejidad de moléculas evidencia varios niveles de complejidad y estabilidad.

Antes de que se produjese vida en la tierra pudo haber ocurrido alguna rudimentaria evolución de moléculas mediante procesos normales de física y química. No es necesario pensar en el propósito o intención determinadas. Si un grupo de átomos en presencia de energía adquiere un patrón estable, tenderá a permanecer en esa forma. La forma primaria de selección fue una serie de formas estables y un rechazo de las inestables.

Dióxido de carbono, amoniaco, agua, metano en una matriz a las que se añade ultravioleta y electricidad dan como resultado aminoácidos, base de proteínas como la purina y pirimidina que a su vez es la base del ADN. En ese caldo primario se formaron las primeras moléculas orgánicas. Una de ellas, por accidente pudo tener una extraordinaria capacidad de hacerse copias de sí misma (el replicador). Es algo poco probable, pero en millones de años pudo ocurrir. Una gran molécula (formada por cadenas de varias moléculas) pudo tener componentes con afinidad por aquellos de su propio tipo. Los componentes pudieron tender a adherirse formando una cadena estable, capa tras capa. Similar a cristales.Las cadenas pudieron disociarse y pudo entonces aparecer otro replicador, cada uno capacitado para hacer sus propias copias. Otra posibilidad más compleja; cada componente pudo tener una afinidad por otra clase determinada, haciendo no una copia  idéntica, sino un “negativo” (las moléculas de ADN emplean la replicación positivo-negativo). De pronto pudo aparecer en el mundo un tipo de estabilidad nueva. Al copiar pudieron aparecer errores que posibilitaron la evolución ya que de esos errores pudieron surgir distintos tipos de moléculas replicadoras. Los replicadores son predecesores de la vida. Al tener la tierra finitud pudo aparecer la componente de lucha obteniéndose más altos niveles de estabilidad. Preservaron sus mecanismos de estabilidad. Proceso acumulativo de perfeccionamiento de 4000 millones de años. Los replicadores están en nosotros, son los genes. Nosotros somos sus máquinas de competencia.

Bruno cavila acerca del sesgo hacia lo negativo.

Bruno cavila acerca del sesgo hacia lo negativo.

La Navidad, época de felicidad por decreto. El buenrollismo llegaba fiel a su cita. Luces, cancioncillas cutres, anuncios, brillantinas y espumillón. Bruno no quería caer en esa crítica tan frívola, como hipócrita hacia la Navidad como tal, pero sí encontraba contradicciones a delimitar. Por un lado aborrecía sin duda, la celebración indecente del exceso, pero por otro, de forma un tanto…

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Humberto Marraud. Bertrand Russell, un intelectual británico.

Humberto Marraud. Bertrand Russell, un intelectual inglés

4. Teoría del conocimiento:

Las sensaciones son lo que es común a los mundos mental y físico; pueden definirse como la intersección entre la mente y la materia.

5. Ética:

No hay conocimiento ético, luego la ética no es una filosofía (en el sentido de metodología científica). La pregunta esencial de la filosofía es si los hombres pueden conocer algo, y si es así, como. Las proposiciones éticas no se puden probar dado que son demasiado simples y obvias, se deducen por tanto.

En el campo de la ética (o filosofía práctica) los enunciados tratan de deseos y preferencias y no puede hablarse de verdad o falsedad. Las posiciones éticas, políticas son independientes de las opiniones técnicas lógicas y filosóficas.

(COGNITIVISMO. “falacia definicional” o “cuestión abierta” (se conoce así). EL BIEN ES INDEFINIBLE. ¿Es el bien el deseo? Hay cosas que son buenas o malas por sí mismas, independientemente de la opinión que nos merezcan, de esta forma el valor intrínseco es una propiedad objetiva de las cosas (es indefinible). Lo intrínsecamente bueno. Los juicios de valor éticos o estéticos intrínsecos son objetivos. Tenemos conocimientos a priori de algunas proposiciones éticas. A pesar de esto puede haber dudas acerca de cual puede ser la acción correcta en determinada situación. Para ellas aboga por un doble criterio que combina la evaluación utilitarista (atiende a las consecuencias de la acción) y la evaluación intuicionista (atiende a la aprobación o no de la conciencia del agente, una emoción prima facie).)

Russell abandona el cognitivismo. Crítica de Santayana: el bien no puede ser independiente del interés y emociones humanas. El bien intrínseco no es “verdadero o falso” al modo de proposiciones científicas, sino que son preferencias sentidas.

Russell va a defender ahora que el bien es un concepto social que pretende encontrar una solución a los conflictos entre los deseos de los hombres. El bien y el mal derivan del deseo.

El bien es el problema fundamental de la ética. Debemos actuar de la manera más adecuada para crear tanto bien como sea posible y correlativamente tan poco mal como sea posible. Una vez que se llega al acuerdo sobre lo que es bueno y es malo, la búsqueda de reglas morales puede abordarse científicamente. Pero la determinación de bien último no puede apoyarse en pruebas materiales. Los enunciados de la ética no son, pese a su apariencia (”esto es bueno” se parece a “esto es cuadrado”) constatativos, sino expresivos, no constatan hechos no que expresan deseos y aversiones. Todo conocimiento humano lo es por métodos científicos, lo que la ciencia no puede descubrir, no puede descubrirlo la humanidad. 

Russell adopta la máxima humana de que la razón es esclava de las pasiones, la razón es instrumental y tiene que ver con la adopción de métodos apropiados para la consecución de nuestros fines, no la elección de nuestros fines, los juicios éticos no constata hechos sino que expresan deseos y aversiones. 

Si los sentimientos y deseos son subjetivos la ética también lo es. A esta afirmación puede replicarse que las percepciones también son subjetivas y aun así la ciencia se basa en ellas. La ciencia se basa en aspectos comunes que hay en las percepciones. Análogamente la consecución de cierta objetividad en la ética depende de la coincidencia en juicios éticos de la mayoría, con lo que se pasa de la ética personal a la política. Ética “racional”=consenso ético tan amplio como fuera posible.

La necesidad de ética del hombre, surge porque tiene naturaleza en parte social, en parte solitaria. Estoy obligado a satisfacer mis deseos y a tener en cuenta el de los demás. Estas dos fuentes de moralidad pueden chocar. Los conflictos de deseo son un hecho esencial e ineludible de la vida humana y la ética un intento de mitigarlos procurando un equilibrio.

Cambio radical. En un mundo inanimado el concepto de bien y mal no existe. El bien es por tanto satisfacción del deseo. Algo es mejor si satisface más deseos o deseos más intensos. Regla russeliana “actúa de manera que produzcas deseos armónicos antes que discordantes.

Acción subjetivamente correcta = si conciencia aprueba. Conciencia: alabanza o censura dirigida hacia uno mismo con respecto al acto analizado. Acción objetivamente correcta, si aprueba una comunidad tan amplia como sea posible (todos los seres humanos, o menor, todo lo sensible). Sin olvidar que mis deseos determinan mi conducta, al calificar una acción de correcta, estoy expresando una emoción, no haciendo una afirmación.

Aunque el deseo es personal, lo deseado es general.

La aprobación o desaprobación de algo depende del tipo de efectos esperados (los que tiene más visos de producir felicidad o placer). Se comete un “error ético” cuando se aprueba un acto que no tiene los efectos antedichos.

La vida buena es aquella que está inspirada por el amor y guiada por el conocimiento. En una comunidad en la que se actúe así, se realizarán más deseos que en una que no. Esto tiene influencia en la educación y filosofía política. La buena vida debe ser llevada en la buena sociedad, de lo contrario, no es posible.

El amor es una emoción que se mueve entre el puro gozo de la contemplación y la benevolencia puro. El gozo de la contemplación es una emoción estética que puede sentirse hacia un paisaje, sonata o una persona. La benevolencia es un deseo relacionado con el bienestar de otra persona. La plenitud del amor requiere combinar estas dos emociones, porque el gozo sin benevolencia puede ser cruel y lo contrario arrogante.

La ética no contiene enunciado alguno, verdadero o falso, sino que consiste en deseos.

6. Agnosticismo

Darwin acepta el orden del mundo y da una explicación naturalista que hace innecesaria la hipótesis de un creador inteligente.

Una persona no es sino una colección de pensamientos y sensaciones unidas por la memoria y el hábito, que está unidos a la estructura cerebral, como un río a su cauce. Es sumamente improbable que, tras la muerte, la mente sobreviva a la destrucción de dichas estructuras cerebrales.

Cuando se da por sentado que la verdad absoluta está contenida en los dichos o escritos de unos hombres determinados, se crea un cuerpo de intérpretes expertos, que adquieren por ello un poder, que usan en beneficio propio. Además toda la iglesia desarrolla un instinto de auto conservación que le lleva a reducir o eliminar aquellas partes de la doctrina de su fundador que no coadyuvan a ese fin.

La fe, como firme creencia hacia algo de lo que no hay prueba.

Cuando las reglas morales se entienden como expresiones de la voluntad de la deidad, son independientes de la felicidad humana e inflingen por ello toda clase de sufrimientos inmerecidos.

La religión es nociva porque es contraria a la vida buena, es contraria a la inteligencia y a la benevolencia.

Una ética basada en nociones de mandamientos divinos, pecados y castigos es contraria a la benevolencia, es una ética vengativa con el objetivo de sancionar la desobediencia a la divinidad. No promueve el bien general, legitima el sadismo disfrazándolo de justicia divina.

El conocimiento es necesario para saber en qué consiste nuestra felicidad, para ser conscientes de las posibilidades humanas.

La religión es un obstáculo para el progreso moral de la humanidad.

7. Filosofía social y política

El bien de una multitud es la suma de los bienes de los individuos que la componen, no un bien nuevo y distinto.

La política debe penetrar en las fuentes de las acciones humanas (el deseo y el impulso, puesto que la razón es esclava de las pasiones). Ética y política están unidas.

Los economistas creen que el hombre desea riqueza, lo que desean es poder y éxito. El poder es la capacidad de lograr los propios fines y los fines de cada uno vienen dictados por sus deseos. La dinámica social apela a los sentimientos y emociones de los individuos.

Rusell distingue los impulsos (cuando se realizan sin un propósito consciente) de los deseos (se origina en la previsión de las consecuencias, de manera que entre la conciencia de una necesidad y la oportunidad de satisfacerla media un intervalo.

El instinto puede ser modificado por las creencias, por las circunstancias materiales y sociales y por las instituciones. De ahí que la educación sea el instrumento fundamental para cambiar la naturaleza humana y con ellos la sociedad.

Los impulsos varían de unos a otros. Sólo son importantes políticamente si se comparten por la mayoría.

Dos clases de impulsos: posesión (asociados a los bienes; cantidad limitada; no compartidos) espirituales (goce estético, conocimiento…; impulsos creativos). Los impulsos espirituales deben primar sobre los de posesión. La organización social debe fomentarlos.

Dos grupos de deseos políticamente importantes: primarios (necesidades vitales (alimento, vivienda y ropa); deben ser imperativamente satisfechos), pero como el hombre es un ser perpetuamente insatisfecho, una vez satisfechos estos surgen otros. De esos deseos secundarios los más importantes son la codicia, la rivalidad, la vanidad y el afán de poder. Son parte de la naturaleza humana. Su represión puede ser contraproducente, pero pueden ser reconducidas hacia formas de satisfacción no destructivas o incluso  beneficiosas. Codicia (deseo de poseer tantos bienes como sea posible)(su origen es una combinación de temor con deseo de cosas necesarias). La competitividad y la vanidad son más potentes. El afán de poder es la más fuerte (especialmente en los hombres importantes que marcan el devenir histórico). El afán de poder es creciente cuando se practica e insaciable. Se expresa en los deseos de dominar, por lo que si se aplica a los otros seres humanos puede ser dañino, aunque bien aplicado motiva la búsqueda de conocimiento y avances tecnológicos.

El hombre dispone de dos capacidades para encauzar las pasiones; la imaginación y la inteligencia. Las pasiones marcan los fines y la razón debe buscar los medios, permite controlar el impulso en beneficio del deseo consciente. Adopta dos formas; la previsión ((fruto de la memoria y diferencia con los demás animales) y la habilidad (práctica de actividades no deseadas por si mismas sino por sus efectos previstos, p.e. la ciencia).

Las instituciones sociales se asientan en la naturaleza humana en definitiva. El mecanismo en el que se asientan en impulsos de mando (jerarquía social) y obediencia (a la autoridad) mientras que las relaciones internas y con otros grupos en impulsos de cohesión y competición. Estos últimos se alimentan entre sí.
La esencia del estado es el uso de la fuerza para procurar el cumplimiento de los fines que consideran deseables quienes gobiernan. Tiene funciones positivas y negativas, evitar violencia ejercida por particulares, facilitar la consecución de aspiraciones comunes a la gran mayoría, (antes era evitar la guerra, ahora con el estado de bienestar, las aspiraciones son otras).
Intervención de la economía. El estado debe disponer de las industrias fundamentales para procurar la democracia económica. Aunque el poder económico debe estar repartido en personas que tengan autonomía. Otras funciones, mantenimiento de patrimonio histórico y natural, preservación de recursos naturales e infraestructuras. No somos meramente individuos sino miembros de una especie por lo que tenemos obligación de transmitir esos bienes a las generaciones futuras.

Problema autoridad individuo; armonización necesidades de la cohesión social y la iniciativa de los individuos. Las sociedades evolucionan de formas flexibles y primitivas a formas cada vez más reglamentadas (formas organizativas mayores y complejas); dominando territorios más extensos e interviniendo activamente en la vida de los individuos. El arte y la ciencia entran en estancamiento cuando la minuciosa reglamentación termina con la iniciativa individual. Intervención del poder central = uniformidad, el progreso depende de las innovaciones que sólo iniciativa individual puede aportar.

La técnica ha de juzgarse sólo por su capacidad para satisfacer las necesidades de los hombres. La tecnología abre posibilidades enormes para general la felicidad, aunque también agrava peligros al estar al servicio de una sociedad cuya organización y hábitos de pensamiento están adaptados a un sistema más antiguo. Si las posibilidades no se imponen a los peligros es porque el poder y la propiedad están mal distribuidos.

8 Filosofía de educación.

La educación tiene que trabajar con la dotación  instintiva innata de cada individuo, que determina un conjunto de posibilidades que pueden realizarse o frustrarse. Es maleable y es posible actuar sobre ella para producir un determinado carácter, favoreciendo unos u otros impulsos. La materia prima del instinto es pues éticamente neutral y puede formarse hacia el bien o el mal. La educación sólo puede encauzarlos, fomentando los impulsos creativos y buscando salidas para los destructivos.

Cualidades propias del ser humano de por si deseables:

  1. Vitalidad; goce por vivir, disposición a interesarse por alrededor, tener iniciativa, no centrado en uno mismo. Objetivismo que se opone al subjetivismo, como actitud centrada en las emociones y no en los objetos.
  2. Valor; ausencia de temores irracionales (surgen de la inseguridad de quien busca ansioso la aprobación de los demás)(a diferencia de temores instintivos. Russell aboga por tener valor basado en el respeto a uno mismo. “un hombre que ha permitido que la presión externa dicte los fines por los que ha de vivir, nunca podrá ser más que un esclavo”.
  3. Sensibilidad; sirve de contrapeso al valor y consiste en emociones que refuerzan los impulsos creativos, refuerzan la perspectiva impersonal. Estas tres son esenciales para el desarrollo del carácter
  4. La inteligencia; aptitud  para adquirir conocimiento que acompaña al fundamento instintivo de la vida intelectual, que es la curiosidad. La curiosidad es un impulso natural que lleva a saber y comprender. Para que sea fructífera debe ir acompañada de algunas actitudes y técnicas de adquisición de conocimiento (el hábito de la observación, el conocimiento es posible aunque requiere, esfuerzo, paciencia, laboriosidad, concentración, rigor y ausencia de prejuicios.

Desde el punto de vista ético, todo conocimiento es bueno sin excepción.
El objetivo más puramente intelectual de la educación es ese esfuerzo por hacernos ver e imaginar el mundo de una manera objetiva y no sólo a través del medio deformante del deseo personal (el rechazo a considerar que nuestros gustos, deseos e intereses proporcionen la clave para la comprensión del mundo). 

Esto tiene 2 consecuencias; el conocimiento transmitido nunca debe serlo para establecer una conclusión moral o política (debe inculcarse el deseo de verdad, no la convicción en la verdad de un credo particular). En segundo lugar debe ir más allá de la transmisión de conocimientos útiles (aplicables a la vida económica de la sociedad).

El concepto de reverencia consiste en una disposición a ayudar al crecimiento mental y espiritual del individuo que previene del intento de modelarlo según fines o moldes externos.

Russell aboga por una disciplina que brota del interior del individuo frente a una disciplina impuesta por la autoridad externa. “Esta clase de discciplina sólo puede darse a raíz de fuertes deseos encaminados a fines no inmediatamente asequibles y sólo pueden producirse por medio de la educación, si esta educación alimenta esos deseos.”. Surge de la propia voluntad (esta disciplina interna) y consiste no en obligaciones externas sino en hábitos de pensamiento que lleva a actividades deseables.

“Hay cosas que no pueden enseñarse, sino que emergen del estudio y de la gran literatura”.

La distinción entre habilidad y sabiduría puede ponerse en correspondencia con la distinción entre necesidades y bienes materiales y espirituales. A la técnica le corresponde procurar la satisfacción de las necesidades materiales y a la sabiduría las espirituales.

Filosofía para la felicidad. Epicuro. Ideas

Bruno cavila acerca de la alienación social.

Bruno cavila acerca de la alienación social.

Desde su ventana, Bruno observaba el ordenado caminar de sus vecinos que, con garbo resuelto, parecían tener claro hacia donde dirigirse. Bordeando parques o atravesando plazas, dentro de coches o a pie, con bolsas, carritos, consultando sus móviles, solos o por parejas, los humanos parecían seguir un patrón decidido bajo un orden hormigueril. Más cuando Bruno bajaba a pie de calle y entablaba…

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Sesgo hacia lo negativo y positivo.

Somos malos prediciendo. Especialmente imaginando cómo nos sentiremos. Cuando pronosticamos la felicidad que nos traerá un determinado bien futuro, solemos sobrestimarlo. Al contrario, solemos exagerar el grado de infelicidad que nos traerá una posible desgracia. 

Sesgo hacia lo negativo: Algunos sufren de ansiedad porque de manera inconsciente se dedican a imaginar escenarios de futuro terribles cuando eso ocurra. Lo curioso del caso, es que en el caso de que ocurran, la reacción de la persona suele ser mucho mejor de lo que ella se esperaba. 

Sesgo hacia lo positivo: motor del consumismo. Solemos creer que poseer esa nueva adquisición nos dará una enorme satisfacción. Y nos las da durante un tiempo, pero suele ser más breve y menos intenso de lo esperado.

Mertxe Pasamontes

Gil-Manuel Hernández i Martí. Ante el derrumbe.

  • Seres disminuidos que necesitan tragar casquería mediática para sobrevivir, que no vivir. Vendedores de humo para infelices consumidores de humo
  • El desánimo que nos acecha es poderosísimo, y exhibe un músculo férreo activado por toda una plaga de policías antidisturbios, burócratas insensibles, empresarios implacables, banqueros infames, expertos soberbios, opinadores torcidos, políticos ruines y toda suerte de sicarios desalmados"
  • El socialismo se ha quedado transformado en una inofensiva socialdemocracia, cada vez más asimilada al neoliberalismo.
  • 3 cuestiones que el capitalismo no ha podido asimilar, 3 problemas a los que se enfrenta. 1) “el problema ecológico, que implica que el sistema no puede desarrollarse más allá de los límites que la naturaleza le ha acabado imponiendo”. 2) “el conjunto de las contradicciones económicas internas” que abocarán al sistema a su colapso, “tarde o temprano”. 3) “la capacidad de los individuos de cambiar su cosmovisión” que hará “del todo inviable la máxima capitalista del más”.
  • Unos gobernantes que viven temerosos de una explosión social que si se ha producido, pero nadie se ha dado cuenta porque ha sido “hacia adentro”, ha sido “una verdadera implosión social”. Una implosión social que no genera noticias espectaculares pero que se reproduce en personas singulares, familias y grupos sociales. Una implosión que “tiene forma de depresión y otras enfermedades mentales, se expresa en patologías de todo tipo, en bajas laborales, en rupturas de pareja, en maltratos psicológicos, en violencia doméstica”. Una implosión que se transforma en apatía hacia las movilizaciones sociales, se hace visible en las actitudes de indiferencia, en ese mantra falaz que sostiene que ‘todos los políticos son iguales’, “en la desconfianza absoluta hacia las instituciones, en el aburrimiento vital, en el replegarse hacia uno mismo sin que por ello uno mismo se conozca”.
  • El neoliberalismo ha acrecentado la ansiedad y multiplicado los riesgos y miedos: a perder el trabajo o la familia, a ser parado de larga duración, a la represión de las fuerzas del orden, a ser acosado por toda suerte de desequilibrios psíquicos, a la miseria y el descrédito, a ver hundirse los derechos que tanto costaron de ganar, a trabajar bajo la continua exigencia del reciclaje permanente, a dejar pasar oportunidades…. Una ansiedad que a la postre sirve de “combustible” que alimenta más desesperanza, más crispación y más tendencia a la contracción, a replegarse “en el catálogo de falsas seguridades”.
  • “No podemos quedarnos paralizados por el miedo”. Para ello hay opciones como la pertenencia a “algo más grande que nosotros, algo cargado de significado que nos ensanche y nos eleve a una cierta trascendencia, aunque sea profana”.
  • Ante el crecimiento superficial que propugna el capitalismo, “el crecimiento interior, la transformación psíquica, que es también cultural y de valores”. “Si millones de personas crecieran de esta manera los tiranos que de mil formas nos atormentan se verían privados de legitimidad y apoyo”. 
  • “Nada hay tan subversivo como la conciencia (…) que uno tiene de sí mismo y del mundo a través del autoconocimiento”. “(…) Somos mucho más de lo que creemos ser”.

Herbert Marcuse. El hombre unidimensional.

El anarquismo individualista. Emile Armand.

Ideas “Finalidad, Deseo y Virtud: Spinoza y Nietzsche”. Remedios Ávila Crespo.

  • El hombre, la mayoría de las veces y en algunos casos durante toda su existencia, se mueve impulsado por la pasión, arrastrado por la alegría o la tristeza, impelido por una necesidad cuyo secreto no le ha sido revelado, y que asimila con facilidad a un azar oscuro, caprichoso, culpable.
  • Los hombres tiendan ciega y naturalmente a vivir como esclavos.
  • En este estado de servidumbre desempeñan un papel fundamental dos pasiones que Spinoza considera “los dos mayores enemigos del género humano”: el odio y el remordimiento.
  • La finalidad, explicará Spinoza, nace de un error y conduce a otro, y, lo que es peor, nos halaga con la ilusión de la libertad, con la ficción de que poseemos una voluntad libre y que ésta se predica de nuestra naturaleza.
  • El camino a la serenidad es largo, y, como primera instancia, se impone la necesidad de desbrozar la mente humana de los prejuicios que impiden el verdadero conocimiento de las cosas. Aquí se inscribirá la crítica de Spinoza a la finalidad.
  • Spinoza opone las nociones de “libre” y “necesario” del modo siguiente; “Se llama libre a aquella cosa que existe en virtud de la sola necesidad de su naturaleza y es determinada por sí sola a obrar; y necesaria, o mejor compelida, a la que es determinada por otra cosa a existir y operar, de cierta y determinada maner”
  • Spinoza describe así un universo regido por la ley, sometido a causas eficientes, congregado bajo el imperio de la necesidad. Y esa opción en favor de la causalidad eficiente implica, al mismo tiempo, el abandono de cualquier explicación de la naturaleza y del hombre en términos de causas finales.
  • Los hombres saben a menudo lo que quieren, tienen frecuentemente conciencia de lo que desean («todos los hombres poseen apetito de buscar lo que les es útil y de ello son conscientes»), pero no saben por qué lo quieren («todos los hombres nacen ignorantes de las causas de las cosas. Ignorantes como son de las causas que les llevan a apetecer algo, pero conscientes del hecho mismo de apetecerlo, imaginan que son libres de apetecer esto mejor que aquello, pues de ese apetito sí tienen conciencia. Y así como la doble circunstancia de tener conciencia y de carecer, al mismo tiempo, de conocimiento adecuado respecto de las causas origina la ilusión de la libertad, de la voluntad libre, de la acción orientada hacia un fin libremente elegido y no impulsada por una causa.
  • Y origina una segunda ilusión, a saber: que la naturaleza toda ha sido dispuesta según el orden de los fines, y que Dios mismo actúa con vistas a un fin, o, de otro modo, que el universo entero está humanizado, construido a imagen y semejanza del hombre. Con la idea de la finalidad como hilo conductor el universo entero se hace «humano, demasiado humano », y el hombre juzga del valor de las cosas a partir de su propia utilidad la naturaleza entera cae bajo el dictado de la moral
  • De ahí a considerar que el universo se halla dividido en pares de opuestos como Bien y Mal, Orden y Confusión, Belleza y Fealdad, etc, no hay mas que un paso.
  • Pero el problema surgirá en toda su crudeza cuando se trate de explicar —y de justificar— la existencia misma de los segundos términos de esos pares de contrarios, y muy especialmente el problema del mal. Este problema difícilmente hallará solución satisfactoria, si no es sobrepasando la humana comprensión. Y así los partidarios de la doctrina de las causas finales y de la voluntad libre tendrán que refugiarse en los «designios divinos», oscuros siempre para el hombre
  • Spinoza sostendrá que esta doctrina acerca del fin «trastorna por completo la naturaleza, pues considera como efecto lo que es en realidad causa, y viceversa. En efecto, no obramos de una determinada manera para obtener un fin concreto, sino que obramos de una determinada manera porque apetecemos algo.
  • Algo parecido acontece, como se verá, respecto de las relaciones virtud-felicidad y bien-deseo: no obramos virtuosamente para obtener la felicidad, sino que una sola y la misma cosa son la felicidad y la virtud; del mismo modo, no deseamos algo porque lo consideramos bueno, sino que lo llamamos bueno porque lo deseamos.
  • Además, bajo la ilusión de la finalidad, se trueca en imperfecto lo que es de por sí «supremo y perfectísimo». Prescindiendo de tal ilusión, la naturaleza podrá situarse más allá de las valoraciones morales, más allá del bien y del mal: todo lo que ocurre en ella es necesario, lo que equivale a decir que todo es perfecto, no porque convenga a la naturaleza humana, sino porque, independientemente de que nos convenga o no, todo se sigue con necesidad de una causa dada. Y el hecho de que los acontecimientos no obedezcan a los dictados de nuestra utilidad no significa, desde luego, que la naturaleza nos sea hostil: significa tan solo que es inocente.
  • El problema del mal queda de ese modo resuelto en la perspectiva adoptada por Spinoza: si todas las cosas se siguen con necesidad de la naturaleza perfectisima de Dios, también aquello que de hecho contraría nuestros intereses puede explicarse por la perfección divina, pues el hombre sólo puede juzgar acerca del valor de las cosas en lo que a él le conciernen, pero las cosas mismas deben ser estimadas no por tal conveniencia, sino solamente en razón de «su propia naturaleza y de su potencia»
  • Crítica Nietszche: El principio «todo efecto tiene una causa” expresa únicamente el modo como nuestro entendimiento capta el mundo, pero conceptos tales como «causa» y «efecto» probablemente estén muy lejos de poseer un correlato con la realidad
  • Nietzsche encuentra una analogía entre el par causa-efecto y la ecuación moral culpa-castigo. A pesar de su crítica a la causalidad, Nietzsche sostiene la necesidad de los acontecimientos. Pero afirmar que un acontecimiento es necesario no significa tanto que tal acontecimiento tiene una causa.
  • Así pues la voluntad no es lo mismo que el deseo, este último es aquello por lo que el alma apetece o aborrece las cosas. El deseo es la esencia misma del hombre y aunque no implica libertad, sí que supone conciencia, siendo la voluntad acción de afirmar o negar.
  • Lo que constituye la esencia del hombre es el deseo. Deseo es tendencia, conatus, apetito; es tendencia de individuo a perseverar en la existencia como tal individuo, esto es, a conservar la relación entre sus partes, que hace de él este individuo determinado, esta unidad: «cada cosa se esfuerza cuanto está a su alcánce por perseverar en su ser». Tal esfuerzo o conatus es característico de todos y de cada uno de los modos en cuanto que existen. En el caso del hombre, esta tendencia a perseverar en la existencia tiene una paticularidad: se encuentra acompañada de conciencia, Y tal tendencia aparece en principio como un afecto, pero como un afecto pasivo.
  • Pues bien, la cuestión fundamental planteada por la Etica es la siguiente: siendo así que el hombre posee al principio ideas inadecuadas, mutiladas, confusas, afectos que son pasiones, ¿cómo puede llegar a poseer ideas adecuadas, afectos que son acciones? Siendo el hombre, primeramente, un ser pasivo, siendo espectador de su propia vida, ¿no podrá alguna vez ser dueño de su existencia hasta el punto de organizar su propio mundo, de ser causa adecuada? La Etica expone justamente el camino que conduce desde la esclavitud hasta la libertad
  • La alegría y la tristeza sólo tienen sentido sobre la base previa del conatus, del deseo: la primera favorece o aumenta esa potencia; la tristeza por el contrario, disminuye o impide la misma.
  • …De ahí que pueda afirmarse que el estatuto ontológico del deseo es distinto al de las pasiones de la alegría y la tristeza: no habría, pues, tres pasiones primitivas, sino una sola y fundamental: el deseo. En segundo lugar, es igualmente notable el hecho de que Spinoza subraye que el hombre tiende de modo natural a la alegría, aunque ésta no sea, al principio, nada más que una pasión
  • La distinción alegría/tristeza resulta justamente la base idónea de la oposición bueno/malo. Nótese, sin embargo, que no hemos abandonado en modo alguno el ámbito de la pasión de lo inadecuado, «Por ‘bien’ escribe Spinoza -entiendo aquí todo género de alegría y todo cuanto a ella conduce, y> principalmente lo que satisface un anhelo, cualquiera que éste sea. Por mal, en cambio todo género de tristeza, y, principalmente, lo que frustra un anhelo.
  • En efecto, hemos mostrado más arribaque nosotros no deseamos algo porque lo juzguemos bueno, sino que lo llamamos ‘bueno’ porque lo deseamos y, por consiguiente, llamamos ‘malo’ lo que aborrecemos. Según eso, cada uno juzga o estima, según su afecto, loque es bueno o malo, mejor o peor, lo óptimo o lo pésimo (…). Y cada uno juzga según su afecto que una cosa es buena o mala, útil o inútil
  • Nietszche «el cuerpo es una pluralidad (Vielheit) dotada de un único sentido, una guerra y una paz, un rebaño y un pastor”6t. El cuerpo no es algo simple, sino una pluralidad, un compuesto de afectos de pulsiones. Nietzsche atribuye a la fuerza, a cada fuerza, un sentido, una dirección: la voluntad de poder. será una voluntad «afirmativa» o «negativa»- de acuerdo con aquélla. Y expresará la potencia desbordante, creativa y afirmadora de la vida, o, por el contrario, la indigencia, la decadencia y el cansancio de vivir-
  • Nietzsche ha añadido al concepto de fuerza una entidad extraña, una especie de mundo interno, algo que «no es físico ni experimentable», un deseo que tiene que ver con un conatus spinoziano y schopenhaueriano.
  • La consideración nietzscheana disuelve el «yo» en un conjunto de fuerzas, en una estructura social de muchas almas. «todo cuerpo específico se esfuerza por hacerse dueño de todo el espacio y por extender su propia fuerza (su voluntad de poder) y por rechazar todo lo que se opone a su expansión. Pero choca continuaniente con esfuerzos iguales de otros cuerpos, y termina ajustándose (‘unificándose’) con aquellos que le son suficientemente afines, y entonces conspiran juntos por el poder. Y el proceso continúa…”
  • También todo lo que llamamos naturaleza orgánica es explicado sobre la base de la voluntad de poder, como atributo de la fuerza: los procesos orgánicos de autorregulación, metabolismo, secreción, ect., resultan productos de ella.
  • Incluso el instinto de conservación no será considerado la causa, sino la consecuencia de aquella voluntad de desplegar la fuerza y de acreditarla.
  • La razón puede «seleccionar las afecciones pasivas, eliminar la tristeza, organizar los encuentros, aumentar la potencia de actuar, experimentar el máximo de dicha». Ahora bien, para que la razón actualice esa potencia suya necesita también unas condiciones básicas que echan sus raíces en el suelo mismo de la pasión> de la servidumbre, de ese estado natural. Para que la razón ejercite supoder es preciso que «no nos dominen afectos contrarios a nuestra naturaleza”. Obsérvese que estos afectos contrartos a nuestra naturaleza no son, sin más, las pasiones> sino aquellas pasiones que nos impiden el libre desarrollo de nuestras fuerzas> lo que ha sido caracterizado con anterioridad como «lo malo” y la «tristeza”.
  • Tal es la propuesta ética de Spinoza: vivir bajo la guía de la razón, buscar la propia utilidad atendiendo al conocimiento de nuestra propia naturaleza. Ahora bien si la oposición bueno/malo ha sido definida sobre la oposición alegría/tristeza y sobre la oposición útil/inconveniente, resulta claro que el esfuerzo pqr conseguir la virtud pasa por el esfuerzo orientado a instalarse en la alegría, a combatir la tristeza, pues todo lo que procede de la tristeza es directamente malo. Sin embargo ya ha sido subrayado que no todo lo que es útil, es decir, lo que es bueno, es necesariamente resultado de una acción virtuosa. Así pues, la oposición bueno/malo deja paso a la verdadera oposición ética: vírtud/pasión, habida cuenta de que los términos respectivos de esas oposiciones no son equivalentes> pues si «lo bueno» es relativo a la utilidad humana, la virtud, por su parte, es relativa no sólo a la humana utilidad, sino, además, a la causa de la que se sigue con necesidad: la razón. En un proyecto ético que posee muchos puntos en común con e! de Spinoza, Nietzsche considera que la virtud debe secundar a la naturaleza, que el valor debe ser el cauce que ofrece libre curso a la fuerza> y que la voluntad debe ser expresiva> y no enemiga> de la potencia. En definitiva, también el proyecto ético de Nietzsche intenta la reconciliación de la razón y el deseo.

Resumen posts anteriores. Trabajo.

  • Peter Temin: Estamos inmersos en una economía dual en la que un 30% de la población, la que trabaja en finanzas, tecnología y electrónica, cuenta con grandes opciones y posibilidades, mientras que el 70% restante está abocado a los bajos salarios y a una economía de supervivencia, de la que sus hijos tienen pocas esperanzas de escapar
  • Peter Temin: Los nuevos sectores tecnológicos y financieros no serán capaces de crear los mismos trabajos que destruirán. Restringirán el número de puestos disponibles, merced a la inteligencia artificial, el software, la robótica y la sistematización de las tareas
  • Peter Temin: Esa desigualdad en la que las capas altas concentrarán los ingresos y las bajas vivirán en el estancamiento o el descenso de los salarios en los estratos menos favorecidos, no hará más que acentuarse en el futuro.
  • Peter Temin: Las acciones fomentando protección o políticas sociales pueden ser útiles, pero no van a afectar a la estructura de la economía, ya que se requiere un esfuerzo político concertado para tratar de cambiar la naturaleza de ésta. La tendencia hacia la economía dual está teniendo lugar desde hace una generación y está bastante bien arraigada.
  • Jordi Serrano,  El ocaso del empleo. Los problemas del futuro serán de corte social. ¿Cómo vivir en un mundo donde se generan muchos más productos y servicios con muchos menos trabajadores? Para Serrano, tiene una parte positiva, porque “ese escenario puede conducirnos a la utopía de no tener que trabajar.
  • Jose Antonio Gallego. introducción de tecnología = crear diferencias entre trabajadores: los “cualificados”, aquellos que saben utilizar la tecnología a su favor y los “no cualificados”, aquellos a los que la tecnología vuelve cada vez menos importantes y más prescindibles
  • David Graeber, (antropólogo, profesor, escritor, anarquista, activista social de larga trayectoria). Nos vemos obligados a malgastar nuestras vidas en trabajos sin sentido (los “bullshit jobs”) = Una conspiración de las élites para evitar que podamos emplear nuestro tiempo en ”perseguir nuestros propios proyectos, ideas, placeres o visiones”.
  • Byung-Chul Han, “La sociedad del cansancio” Es el propio individuo quien fuerza esta relación insana con el trabajo. Hemos abandonado una sociedad disciplinaria (la de las cárceles y las fábricas) para entrar en una “sociedad del rendimiento” donde en el ámbito individual buscamos el rendimiento máximo, somos “emprendedores de nosotros mismos” que nos autoexplotamos y cuyo resultado suele ser la depresión y el hartazgo.
  • Hay una serie de trabajadores bien formados y bien conectados cuyo dominio de la tecnología les permite beneficiarse de un entorno cambiante.
  • Para los trabajadores no cualificados que viven dentro de las fronteras de estos países la situación, aunque mucho mejor que la de los inmigrantes no es precisamente un camino de rosas.
  • Cada trabajador es protagonista de una carrera entre capacitación personal y desarrollo tecnológico basada en reglas inciertas de la que es fácil quedar descolgado. Hay incertidumbre respecto al futuro. Los puestos más cotizados dentro de diez años no existen hoy. Ganaras el pan con el sudor de tu frente; Miles de años después, seguimos sudando, ya sea por el esfuerzo físico o por el estrés. El árbol de la ciencia nos permitiría volver a abrir las puertas a dejar de trabajar (al menos a una parte del mundo) sin embargo seguimos corriendo en la dirección contraria.

El hombrecito. Chester Brown.

Enciclopedia universal Clismón. Bienvenido al Mundo. Miguel Brieva.

Antón Chéjov. Tres años.

Una sociedad de consumo, sólo puede ser una sociedad de exceso y prodigalidad y, por ende, de redundancia y despilfarro

Zigmunt Bauman

Demian. Hermann Hesse.

Playa de Zuara, Libia. Agosto de 2015. Tomé la decidión equivocada. Decidí huir de la guerra hacia otro lugar que creía mejor. Estos son los cuerpos de mis hijos muertos. 

Jonathan Lethem. Cuando Alice se subió a la mesa. Reconciliado con la novela.

Cinismo. Retrato de los filósofos perros. Michel Onfray.

  • Hacer caer una tras otra las máscaras de la vida civilizada. Oponer a la hipocresía en boga, las costumbres del perro. Médico de la civilización.
  • Virtudes colectivas transformadas en ideologías y conformismo VS singularidades. Cultivar la energía de las potecialidades singulares (mónadas) = remedio tiranía.
  • Máxima del cínico: “no ser esclavo ni de nada ni de nadie en el pequeño universo donde uno halla su lugar”
  • Proyecto cínico de transmutación de valores. “Me esfuerzo por hacer lo contrario de lo que hacéis vosotros en la existencia”.
  • Antístenes padre fundador de la escuela cínica. Cinosargo (a las afueras)
  • Los cínicos hacían de la sencillez una virtud y de la sencillez extrema, una extrema virtud. Invitación al desprendimiento y repudio a comulgar con lo extensivo, cuando basta lo sumario. Restringirse a lo elemental. El hombre domina las condiciones de su vida y no lo contrario.
  • Sarnoso, errante e íntimo de las estrellas, el cínico husmea las sendas que conducen a la virtud.
  • Cuando se alcanza cierto grado en el arte de la filosofía, lo que sigue es un estado de júbilo que se da por añadidura y que es indisociable del dominio logrado. Un cinismo bien practicado conduce al deleite de uno mismo.
  • Demostrar las grandes posibilidades del vagabundo en relación con la virtud…
  • No tener nada predispone mejor a percibir en qué consiste el Ser.
  • El filósofo se distingue por su “preocupación por avanzar siempre hacia un grado más elevado de inseguridad”.
  • En Atenas, y tal vez más aún en Roma, la filosofía se propone alcanzar una forma de vivir mejor, el bienestar, la calidad de la existencia
  • Las diversas formas de sabiduría proponen técnicas para llevarla a buen puerto con la mayor alegría y beatitud y con el mínimo de penas y sufrimientos posibles. Aprender a morir, es decir, a vivir con provecho lo cotidiano, en todas sus ramificaciones.
  • “El objeto y el fin que se propone la filosofía cínica, como por otra parte se propone toda filosofía, es la felicidad. Ahora bien, esa felicidad consiste en vivir de conformidad con la naturaleza y no según la opinión de la multitud”. Desesperar, pues, en el sentido etimológico: dejar de esperar, destruir las ilusiones y las mitologías que rezuma la civilización y que se cristalizan por medio de los instrumentos del conformismo y la convención. Luchar, en suma, contra la fastidiosa tendencia humana a preferir la idea que se tiene de la realidad a la realidad misma.
  • Su resuelta preferencia por lo verdadero, por urticante que pueda ser, pues “la verdad es amarga y desagradable para las personas sin espíritu, mientras que la falsedad les resulta cómoda y agradable.
  • “Mientras los demás hombres buscan afuera las reglas de su conducta y obedecen las leyes y los usos, el sabio, apartado de todo afecto por su Patria o sus padres, de todo deber ante el Estado y la familia, libre de esos vínculos que, a su parecer, les imponen el nacimiento y las convenciones al resto de los hombres, se deja guiar únicamente por su virtud y goza de una libertad sin límites”.’ Responder sólo a una norma propia y no buscar en otra parte, en cualquier trascendencia alienante, el principio que funda la acción: éste es el objetivo del cínico
  • El ascetismo calculado y metódico permite alcanzar una autonomía divina, a través de una aritmética de los placeres y los deseos.
  • El nihilismo social de Diógenes es fortificante.
  • Uno no se vuelve sabio aceptando el papel de engranaje de la maquinaria social, sino que, por el contrario, llega a serlo negándose a colaborar. La rebelión es la virtud que fortalece las posiciones estéticas.
  • En el extremo opuesto de la actitud filosófica encontramos las instituciones que quebrantan las singularidades para hacerlas cooperativas: la escuela y la disciplina, el ejército y la obediencia, la fábrica y la docilidad. Ante las posiciones aglutinantes que se nutren de los hombres y sus libertades, Diógenes opone la insurrección que libera de toda traba.
  • Elogio del renunciamiento, pues, a todo lo que se considera esencial de las actividades presentadas como serias y virtuosas porque son útiles al ámbito social.
  • Solipsismo discreto
  • Desde Aristóteles se sabe del misterioso parentesco entre el hombre de genio y la melancolía.
  • Diógenes podía responderles: “Vivir no es malo, vivir mal sí lo es”
  • El voluntarismo estético cínico incluso es optimista si se hace hincapié en el hecho de que ofrece salidas y soluciones al problema de la existencia. El futuro no es un horizonte limitado, sin perspectivas, pues sólo quien nada espera, quien desespera, es capaz de alcanzar el goce y la beatitud. No esperar lo imposible permite no decepcionarse nunca, y por lo tanto evolucionar en completa calma.
  • Montaigne (ensayos) dice: “Nuestro oficio es configurar nuestras costumbres, no componer libros ni ganar batallas o provincias, sino alcanzar el orden y la tranquilidad de nuestra conducta. Nuestra obra de arte más grande y gloriosa es vivir oportunamente. Todas las demás cosas, como reinar, atesorar, ganar, no son más que apéndices y accesorios de lo mayor”.
  • El concepto mató a la vida, los malabarismos del lenguaje inocularon el tétanos en lo cotidiano: la existencia es la menor de las preocupaciones actuales. Pero nada nos prohíbe desear que en este paisaje de desolación sople un espíritu pagano sobre los montes desiertos y las vastas extensiones lúgubres y poco hospitalarias de nuestro pensamiento contemporáneo. Ese es el precio de una ética poscristiana.
  • Los cínicos se animan a proponer una concepción lúdica de la ética.
  • Los males que sufre la humanidad pueden resumirse en un único y mismo orden: los hombres están enfermos de no saber vivir en libertad y de no conocer las delicias de la autonomía, la autosuficiencia y el pleno gobierno de uno mismo. La gran salud, diría Nietzsche. Los síntomas son evidentes: el gusto por lo frívolo, la liviandad, el dinero, el poder, los honores, la mezquindad, la estrechez de proyectos, el conformismo y la sujeción a ideales seculares tales como el trabajo, la familia o la patria.
  • Obrar según el punto de vista cínico es esculpir la propia existencia
  • Diógenes detesta más que nada a los hombres que contribuyen con ardor y determinación a su propia alienación y se abandonan al azar y la suerte con la mayor de las pasividades. Los cínicos aborrecen la indolencia.
  • Para los cínicos, la enfermedad, la pesadez y la obesidad están relacionadas: el espíritu se entorpece a causa del peso, y el hombre poco preocupado por decidir y valorar su existencia se parece al puerco. Partiendo de semejante física de los cuerpos, uno podría inferir las virtudes del sabio: agilidad, delicadeza, elegancia.
  • El imperio sobre uno mismo es el único éxito digno del cínico
  • inventar nuevas posibilidades de vida que contrastan con las que ofirecen el hábito y la convención: un nuevo estilo de existencia, un nuevo tipo de expresión. Nietzsche hablaba del superhombre, Diógenes de “almas fuertes’” y Antístenes de “seres excepcionales que son en sí mismos una ley viva”.’
  • El cínico se esfuerza por construir una manera diferente de ser en el mundo y subvierte la retórica clásica que invita a someter la singularidad a la ley y a los principios de lo universal.
  • La antinomia entre el individuo y la sociedad se resuelve en beneficio del primero y, sistemáticamente, en detrimento de la instancia normativa social.
  • Rebelde y solitario, el cínico hace una única contribución social: la pura soledad.
  • El No de los cínicos remite a todas las mitologías favorecidas y alentadas por la civilización, a saber: todo lo que obstruye la expresión libre de la singularidad. Todas las instituciones están implicadas, como también las ideologías y los valores comúnmente admitidos, tanto en tiempo de los cínicos como en la actualidad… Si hiciera falta una formulación contemporánea del programa cínico, podría hallársela del lado de los libertarios que no conocen ni dios ni amo.
  • Para alcanzar el poder sobre sí, el dominio de sí mismo, Diógenes proponía una técnica sencilla que consistía en reprocharse con idéntica intensidad a uno mismo aquello que con tanto ardor les reprochamos a los demás.
  • Quienquiera que intente ser un creador en el dominio del bien y del mal debe ser primero un destructor y quebrantar los valores
  • La historia de las ideas está llena de estas supercherías destinadas a ocultar el horror del vacío y de la nada, el temor de destruir y de tocar las mitologías, tan característicos de los filósofos
  • El pensamiento occidental teme al vacío y a lo irracional, y se desvela por excluirlos recurriendo a la autoridad de tópicos o formulaciones silogísticas. Así desaparece la subjetividad pura bajo un montón de demostraciones y de operaciones austeras. Y se recobra la paz del alma.
  • Desde Platón, el modelo matemático se vuelve obsesivo cuando habría que restaurar en sus prerrogativas el modelo poético y perentorio que se halla en el pensamiento de algunos sabios presocráticos.
  • Todo conocimiento es impuro, y quienquiera que avance sin ocultamientos pondrá empeño en reivindicar la impureza de su pensamiento destacando cuáles son sus intereses.
  • Metodología de lo perentorio y lo poético, de la intuición y el entusiasmo
  • Paul Feyerabend en Diálogo contra el método, una obra que propone una teoría anarquista del conocimiento
  • Desde una perspectiva solipsista, hay que admitir que el crédito del lenguaje se reduce al mínimo: hablar equivale a agravar la incomunicación. Mientras los filósofos clásicos se dedican con devoción a la lingüística para emplear de la mejor manera las palabras, la retórica o la demostración, los cínicos prefieren otras vías pues “es propio del ignorante hablar mucho y, para quien así obra, no saber poner freno a su parloteo”
  • Opciones solipsistas e individualistas
  • Uno puede intercambiar algunas frases, dos o tres ideas, pero no confía en que el lenguaje sea suficiente para transmitir y vehiculizar un pensamiento
  • Forma voluptuosa y estética por excelencia, el humorismo es alegría y búsqueda de los momentos propicios que permiten atrapar el tiempo: supone la creación fugaz, la espontaneidad puesta al servicio de la pertinencia y el eterno gusto por el juego, la pasión por una ética lúdica.
  • La moral se muestra así como una construcción inmanente, humana, que se basa en intereses sociales y no en obligaciones sagradas
  • Cambiar la ética, y no someterla ya a imperativos utilitarios
  • Diógenes no se parece en nada al revolucionario que querría la fiesta para todos, como una obligación colectiva. Carece de moral colectiva. El cínico dice que cada uno es el director de las festividades en las que se compromete: es en sí mismo su propio fin. Nada le es más ajeno que el proyecto colectivo: su revolución es individual, no le concierne más que a sí mismo. Su deseo no es la agregación de semejantes. Odia la comunidad y sabe que todo pensamiento gregario es común. su campo de batalla es la conciencia individual
  • Dietética sabia de los placeres
  • Michel Foucault habló de una “estética de la existencia”, de las “prácticas del sí mismo”, y después de recurrir a una fórmula de Plutarco, “de una función etopoética”. Según Foucault, se trataba de ir constituyendo las etapas de un adiestramiento de la libertad.
  • Ciertamente, el placer resulta sospechoso cuando sojuzga, cuando transforma a un ser en un objeto puramente pasivo, animado por deseos que lo alienan. Dominarnos.
  • En “El malestar en la cultura”, Freud expone que ese renunciamiento, si bien permite alcanzar una relativa intersubjetividad pacífica en materia social, es la causa de una melancolía incurable que corre pareja con la mala conciencia, la culpabilidad y la agresividad
  • Antístenes sostenía que el placer es un bien, pero enseguida agregaba: no cualquier placer, sino el placer del cual uno no ha de arrepentirse. Antístenes invita a un placer que no sea culpable, es decir, que no tenga ramificaciones producto de la moral adherida a un ideal ascético
  • La estética cínica en materia de deleite tiene dos velocidades: una corresponde al hombre común, poco familiarizado con la sabiduría y la filosofía o absolutamente ajeno a ellas, para quien el placer es alienante. La otra corresponde al pensador, quien ha reflexionado y ha integrado la meditación a sus prácticas (moral de esclavo VS moral de amo). El hombre que aspira a la virtud. Pleno dominio de si mismo y una sabiduría que lo protege de todo ataque y goza impunemente de todo placer. El sabio domina y se domina a si mismo. Perturbar la ataraxia es pecado capital. Los “otros” practican placeres mezquinos y repetitivos, deleites estrechos y convencionales
  • La dietética cínica de los placeres supone reducir las ocasiones de infelicidad y produce el deleite de la evitación.
  • Practica un eudemonismo superior y sutil, un placer de aristócrata
  • “Un hombre de bien, ¿no ve acaso una fiesta en cada día?”
  • La raíz de toda religión es la alienación de las potencias que se encuentran en el interior de cada uno, la transformación de esas potencias en una hipóstasis, en dioses a los cuales pueda rendírseles culto.
  • Antístenes comenzó por desacreditar la tradición y las creencias que gozan de consenso.
  • Verdades elementales: un hombre de poder (político o jefe de estado) es la expresión misma de la corrupción, de la venalidad y de la oportunidad. Las ideas son las primeras víctimas de sus caprichos.
  • Ante cualquier poder que exija sumisión y sacrificio, la tarea del filósofo es la irreverencia, la confrontación, la impertinencia, la indisciplina y la insumisión
  • Michel Foucault en Vigilar y castigar, según la cual cuanto más se reprime con rigor y de manera ejemplar a la pequeña delincuencia tanto mejor se enmascara la grande, institucionalizada y practicada con la bendición, si no ya con la complicidad, de los poderes
  • Promover el trabajo, la familia y la patria presentándolos como divisas nacionales. muchos consideran esas instancias como valores a los cuales hay que sacrificarse con la seriedad que se impone
  • Foucault: parentesco que existe entre la escuela y la fábrica, la empresa, el cuartel y la prisión
  • Actualmente el trabajo es la instancia que permite que la esclavitud perdure adquiriendo formas modernas y convenientes. Además, tienen la suerte de ser apreciadas como tales y de que se las acepte globalmente, a veces hasta con cierta complacencia..
  • El primer lugar común de nuestra ideología comunitaria y social consiste en hacer del trabajo una virtud… Los griegos no se equivocaban en este sentido y reservaban el trabajo a los esclavos y a todas las categorías excluidas de la ciudadanía: “trabajar es rendirse a la necesidad”
  • El trabajo supone un exceso de sumisión al orden social La labor es el precio que hay que pagar para ser admitido en la comunidad, y señala netamente la sumisión del individuo al grupo
  • La prisión se ha vuelto dorada
  • Temor de todo lo que sea individual
  • Nietzsche da la fórmula: “Quien no disponga de las dos terceras partes de su jornada para sí mismo es un esclavo, independientemente de lo que sea además: político, comerciante, funcionario o erudito”
  • “sin la ociosidad, se nos escapa todo el culto de lo bello…”
  • Tener el trabajo en tan poca estima equivale a atribuirle escasa importancia a las riquezas y a la propiedad, que hoy son como la miel que atrae a las moscas. El cínico se burla del consumo que legitima la esclavitud contemporanea.
  • “quien coloca su interés en los bienes de este mundo y limita la potencia de su sabiduría y su inteligencia a esas cosas viles y finitas no es un sabio, sino que se parece a las bestias que están a gusto en el lodo”
  • En la economía cínica, la pobreza es una virtud que permite alcanzar más rápidamente el desapego necesario al filósofo
  • El tener es siempre un obstáculo para el ser. La auténtica riqueza es la autosuficiencia.
  • El pobre es quien desea más de lo que uno puede adquirir.
  • La servidumbre es un estado del espíritu

En busca de Spinoza. Antonio Damasio.  

Somos caminantes, no velocistas.

Hoy más que nunca, y precisamente como compensación a la “velocidad de los tiempos”, necesitamos apelar al silencio, a la intimidad, a la concentración, a la imprescindible construcción de referencias culturales, y a la capacidad de interpretación e integración del texto, de la obra. La mente no puede ser educada en la dispersión. En el continuo ajetreo. Somos caminantes, no velocistas. De ahí que, una vez más, reclame la práctica reposada de la conversación, del diálogo, de la comunicación, de la lectura.

Si para caminar en la vida necesitamos la pausa, la reflexión, el lento asimilar de cada concepto, pongamos en cuarentena todos aquellos instrumentos que apelan exactamente a lo contrario. La instantaneidad, la concurrencia efervescente de llamadas que diluyen nuestra atención, que tornan la contemplación en hiperactividad; que nos hacen ir de un lugar a otro, en un rumbo cada vez más errático, lo que tan poco tiene que ver con el inevitable sereno ritmo de saber. Madurar requiere de un tiempo.

César Antonio Molina.

Crítica al “be happy”.

Actualmente la felicidad está por todos lados (al menos discursivamente). Algunos nos dicen que la felicidad se encuentra en una lata de refresco y otros que llega sólo cuando hacemos caso a nuestra intuición. Hay quienes rescatan tradiciones antiquísimas y casi olvidadas para extraer un sumario de consejos útiles para ser feliz.

Crítica contra la actual política del “be happy” como un credo existencial contemporáneo: “Sobre la triste obligación de tener que ser feliz”. Nuestra época nos ha acostumbrado a perseguir la felicidad. Pero, al emprender dicha persecución, ¿no aceptamos tácitamente que el objetivo puede ser inalcanzable? 

Juan Pablo Carrillo

Amelie Nothomb. La nostalgia feliz.

La incomodidad implica una hipertrofia de la percepción de los demás. Crea un malestar a partir de la deferencia que el otro nos inspira. Los seres anclados en la solidez no comprenden en qué consiste.

El individualismo anarquista. Emile Armand

Nada hay tan deprimente e indigno como abandonarse a los instintos pues no es más que otra forma más de servidumbre. El dominio de si mismo es la primera condición para una vida plena.