París amarillo: performances de la violencia

Evito ir a los barrios (arrondissement) de París. Pese a que no estoy del todo instalada en la ciudad los conozco y los detesto. Se trata de un sector de la ciudad obsceno. La opulencia y majestuosidad oculta una crueldad sin parangón. Pero eso no es violencia. Como se viste de Dior y de carros o coches de primera gama, no es violencia. Como luce pulcra, bien perfumada y cuidosamente adornada, no es violencia. Como suele contar con buenos modales e ir más que a la universidad a las grandes escuelas de estudios hiper elitistas (como en la que obtuvo su título Macron), no es violencia y así podría continuar hasta el infinito y más allá.

(…) El sonido evocaba a películas antiguas de guerra y servía de elemento cohesionador de una masa encolerizada y con poco que perder.

… por el contrario, el alcohol y la música como mecanismo de distracción y acompañante en momentos en las que no hay otra opción sino la de combatir contra un sistema violento y excluyente por naturaleza.

… porque de aproximadamente 2 euros los chalecos aumentaron a 8 euros desde que la reivindicación comenzó…