A.M. Homes. Ojalá nos perdonen

9

Les observo mientras suben. Veo el cuerpo de mi hermano, fláccido, con el estómago ligeramente abombado, los huesos de las caderas, la pelvis, el culo plano, todo tan blanco que parece brillar en la oscuridad. Mientras suben veo debajo del culo de George y entre sus piernas el saco de sus huevos, flacos y de un color violeta rosado, que se balancea como un león viejo

22

Sigo la cola en la cafetería, circulo entre bandejas humeantes de verduras variadas, conchas rellenas, panes de carne, bocadillos fríos preparados por encargo, pizza, donuts, cereales; doy una vuelta y al final mi bandeja está vacía. Repito la ronda y elijo la sopa de arroz con tomate, una bolsa de pececitos Goldfish y un cartón de leche.
Cuando desgarro el paquete, los pececitos anaranjados vuelan, sembrando la mesa y el suelo a mi alrededor. Recojo los que puedo. Son distintos de como los recordaba; no estoy seguro de si son los Goldfish en general o el defecto de un paquete de cien calorías; son más pequeños y planos y ahora tienen expresiones faciales. Flotan por sus lados, me miran con un ojo y una semisonrisa demente.

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La sopa me reanima, me recuerda que no he comido desde anoche. Pasa un hombre con los ojos negros y una bandeja de comida en la mano, y pienso en aquella vez que mi padre noqueó a mi hermano, le tumbó de un golpe por muy poca cosa. «No te equivoques sobre quién es el que manda.»
Pienso en George: la abolladura que hizo en el pladur con un «resbalón» del pie, la taza de café que sin explicación vuela desde su mano y se estrella contra la pared. Pienso en la historia que Jane me contó un día de que iban a tomar un brunch un domingo y George chocó con un cubo de basura al salir marcha atrás del camino de entrada y se puso tan furioso que una y otra vez volvió a embestir contra el cubo, cambiando la marcha de adelante atrás y después al revés y chillando a los niños esto y lo otro, y sólo se detuvo cuando Ashley vomitó. ¿Los arrebatos contra objetos inanimados anuncian que algún día matarás a tu mujer? ¿Es de verdad tan espeluznante?

26

Muestran una especie de despreocupado derecho a algo, esa actitud que en mis tiempos me habría valido una reprimenda por falta de aplicación y una semana castigado.

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Claire, que siempre deja cada cosa en su sitio, nada al azar, siempre en su sitio. Por supuesto, lo que me gustaba de ella se convirtió en el problema: ella estaba ausente. Me pedía muy poco. Y eso significaba que no estaba y que daba muy poco a cambio

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Dos hombres sujetan para nosotros las puertas de la funeraria.
–La familia próxima recibe a la izquierda –dice uno de ellos.
–Somos la familia próxima –dice Nate.
El hombre nos guía por el pasillo. Allí están los padres de Jane, la hermana y su marido.
Hay algo atroz en este capítulo. Desconocidos o, aún peor, amigos se ponen en cuclillas delante de los niños, los tocan, los abrazan, unas caras angustiadas se aprietan una tras otra contra las de ellos, caras que parecen caricaturas. Es el aturdimiento de la gente que siente la necesidad de decir algo cuando no hay nada que decir. Nada

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En algún momento después de medianoche me despierta un sonido aterrador. Mi compañero de habitación se proyecta hacia delante con los ojos desorbitados, como si fuera presa de una pesadilla espantosa. Llamo a la enfermera. «Dese prisa», es lo único que acierto a decir. Antes de que lleguen, el hombre ya se ha desplomado en la cama, inerte.
Primero viene una enfermera y después todo un grupo y el carrito de emergencia rojo. Corren, gritan, abren ampollas de medicinas, le inyectan esto y aquello. Es brutal y terrorífico, y en un determinado momento queda claro que por más que se esfuercen no van a resolver la urgencia. Después de haberle reanimado dos veces con descargas que literalmente han hecho saltar el cuerpo fuera de la cama –y mientras siguen encima de él como buitres–, salgo de la habitación. Deambulo de un lado a otro del pasillo, arrastrando mi pierna débil, y finalmente vuelvo y estoy arrinconado en una esquina cuando ellos lo «certifican» a las doce cuarenta y ocho. Lo cubren con una sábana limpia y salen, llevándose su carrito mágico. Hay residuos por todas partes, restos de jeringas, gasa, pedazos de plástico. Me acerco porque nunca he visto un cuerpo que no respira. Los pliegues de la sábana limpia se asientan sobre el cadáver. Le sostengo la mano, le toco la cara, la pierna. El cuerpo está todavía caliente, humano, pero vacío, los músculos se están despegando del hueso, toda la tensión ha desaparecido. Nos dejan solos y alrededor de una hora más tarde llegan dos guardas de seguridad con una camilla y se lo llevan. Hay en todo esto, en este ir y venir, algo demasiado extraño.

126

No sé cómo explicar por qué ni cómo, pero la opulencia, el éxito, la belleza de este día radiante y esplendoroso me producen desánimo. Todo ha sido tan maravilloso que me siento mareado: no puedo decirle a Nate y a sus compañeros que la amenaza, la intrusión progresiva de su futuro juvenil, excelente y promisorio me causan una puta y gigantesca depresión

131

Después de cenar llevo a Nate al colegio, subo serpenteando el camino de entrada tras una larga fila de vehículos de padres que devuelven a sus hijos para que los pongan a buen recaudo.
Es fácil imaginar por qué y cómo los seres humanos, en particular los jóvenes, forman clubs especiales, desarrollan ritos, contraen hábitos que se repiten y se transmiten. Hay una gran satisfacción en estas cosas, constituye un refugio formar parte de un grupo, una camarilla… distinta de la familia

195

Ella impulsa la cabeza hacia atrás y se sacude el pelo. Es el tipo de movimiento que quedaba bien cuando lo hacía Farrah Fawcett, pero aquí resulta extraño, como un riesgo para la salud. Cheryl derrama burdas hebras rubias encima de la ensalada.
–Aj –dice, pescándolas–. Dicen que no hay que teñir el pelo más de una vez cada seis semanas, pero yo no puedo esperar tanto; cuando necesito un cambio lo necesito ya.

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La edad de los hombres oscila entre finales de los treinta y mediados de los cincuenta, y lo que agrava su conducta repulsiva es la abundancia de vello, grasa y algún que otro tatuaje. No es que yo haya venido en plan crítico, pero me asombra lo poco atractiva que es la gente, y lo impúdica; en cierto modo uno piensa que sólo los que poseen el cuerpo para hacerlo lo exponen de esta manera.

258

–¿Quiere un gatito? –le pregunto.
–Tajantemente no –dice ella–. Me disgustan tanto los animales domésticos como las personas. Mi marido dice que sólo debería comprar por Internet, que el mundo es un lugar más seguro si yo no salgo de casa. Piensa que soy mala. –Se encoge de hombros–. Creo que él es peor.
–¿Cuánto tiempo llevan casados? –pregunto, mientras extiendo mis folletos y provisiones.
–Desde el principio de los tiempos –dice, y sigue su camino.

265

La vida continúa, pero la verdad es que no sé cómo la gente puede seguir adelante cuando alguien ha desaparecido. La vida está en suspenso; peor que suspendida, es un infierno viviente, es imposible no volverse loco de inquietud, miedo, falta de información. El cerebro gira en bucles, no afloja, no respira, porque aflojar aunque sea un segundo equivaldría a olvidar; si cesa de emitirse la señal de búsqueda a la chica podrían tragársela las grietas.

266

El modo en que hablan del asunto es tan de extrarradio, tan estúpidamente parroquial que resulta insufrible. Salgo de la ferretería casi corriendo, me falta el aire.

325

», dice al estrecharme la mano. Tiene la mano mojada, le huele a perfume y a un frotamiento de alcohol. Inmediatamente localizo un frasco de desinfectante para las manos encima de su mesa: una muestra gratuita de una empresa farmacéutica. Tuttle es un individuo bajo y delgado, prematuramente encorvado; un punto reluciente le corona la cabeza, sin más pelo que un cerco de flequillo amarillo que se la rodea entera y que es más largo que lo que está de moda. Lleva gafas con montura de concha y las empuja hacia arriba arrugando repetidamente la nariz. La consulta tiene los mismos listones que la sala de espera y sería más oscura si los coches aparcados afuera no reflejasen el sol de la tarde.
–Siéntese –dice Tuttle, dirigiéndome hacia un sofá raído.
Miro más allá de Tuttle; en el borde de su escritorio hay una hilera ordenada de vasos de plástico del Smoothie King, llenos sólo en una cuarta parte, uno de ellos de color amarillo, otro rosa, otro púrpura. Mango, fresa y bayas alineados como para algún experimento. Hay una máquina vieja de bolas de chicle de las de cinco centavos llena hasta la mitad de lo que parecen cacahuetes grasientos y pilas de blocs usados. El aire acondicionado produce un zumbido ruidoso.

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El comedor ha empezado a llenarse de ancianos endomingados que llegan en diversas fases de movilidad: algunos solos, otros con un bastón o una andadera, otros empujados en sillas de ruedas. Entra en la habitación una caravana de sillas de ruedas empujadas por una ayudante

367

he aprendido que la función de un padre es ayudar a sus hijos para que lleguen a ser la persona que ya son.

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–Soy un hombre con suerte, Har –dice él, acuñando un nuevo sobrenombre para mí: Har–. Cheryl y yo nos tenemos uno al otro, para lo bueno y lo malo. La vida es larga, ¿para qué erigirse en juez? No tengo ninguna norma severa, rápida; sé feliz, disfruta.

Y me quedo dudando sobre si Ed es un genio o un imbécil.

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Me dedico a terminar mi libro hasta que los niños vuelvan. Me instalo en una vieja mesa de cartón que hay en el desván, y me rodeo de ventiladores que producen un ventoso ruido blanco. Sujeto mis papeles con piedras del jardín. Descubro que el calor me inspira, como si estuviera en un gimnasio de boxeo. Sin nada más encima que un par de shorts de gimnasia, tecleo mientras gotas de sudor me corren por la cara, y mi enjundioso olor propio me empuja a trabajar con más ahínco; esté a punto o no, tengo que acabar.

Raspo la pintura vieja con una cuchilla afilada y abro el ventanuco que da al alero. El cristal es ondulado; la vista, empañada por la luz que refleja el arco iris, mejora el aspecto de todo. Me muevo con precaución, cuidando de no golpearme la cabeza con las vigas. En el desván hay antiguallas, un uniforme de la Segunda Guerra Mundial, viejos osos de peluche, una cuna antigua a la que quito el polvo; se la bajo a Madeline, que la toma de inmediato e instala al lado de su cama un cuarto infantil para los bebés.

Francisco Esteban Bara. Cómo fomentar el espíritu crítico en los jóvenes sin convertirlos en opinadores de todo

… se presentan en sociedad con un espíritu crítico “de bisutería”

lema que dice que el alumno es el protagonista de la educación.  – > el alumno no está en condiciones de asumir tal papel. Quienes pensamos que el acontecimiento educativo consiste, precisamente, en conducir al alumno hacia la conquista de su protagonismo, eso es, de su autonomía intelectual y moral, nos quedamos sorprendidos cuando se escucha que tal cosa “ya viene de fábrica” y que lo que hay que hacer es potenciarla al máximo.

… se educa al “opinólogo”, un individuo convencido de que su opinión es tan válida como la de cualquiera, también como la del que más sabe; y animado para presentarse en cualquier conversación sentando cátedra. No hay espíritu crítico cuando nos llevamos por delante aquel principio que dice que para opinar antes hay que conocer, cuando dejamos de valorar que la autonomía intelectual y moral consiste en recorrer un largo y duro trecho de verdades.

El espíritu crítico es el dominio y el conocimiento de lo que se cuece hoy y ahora. Y eso es lo que estamos haciendo desde hace años: educar en respuestas útiles, rentables y eficaces. Sin embargo, si hay algo que mantiene vivo al espíritu crítico son las grandes preguntas que a todos nos afectan y nunca pasan de moda, y deberíamos pensar por qué hay muchos jóvenes que finalizan la travesía educativa sin apenas tener nada serio que preguntarse sobre ellos mismos y el mundo en el que habitan. Esas grandes cuestiones suelen encontrarse en los clásicos del pensamiento, en esas obras que, tienden a relegar la actualidad a la categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no pueden prescindir de él.

… un espíritu crítico sin clásicos anda a tientas.

…filosofar con delicadeza, humildad, prudencia y buenas palabras, que huyen de la calentura, la ordinariez, el rencor y la venganza fría. El espíritu crítico también tiene su estética.

no dispondremos de jóvenes con el espíritu crítico solo con pretenderlo.

https://theconversation.com/como-fomentar-el-espiritu-critico-en-los-jovenes-sin-convertirlos-en-opinadores-de-todo-149417

Sesión mixcloud ProtoPostLumpen. Ortega Kane

Tracklist:
Muddy Waters – Mississipi Delta Blues
Ornette Coleman – Focus on sanity
John Coltrane – Equinox
Prince Jammy – Fist of fury
Two Lone Swordsmen – Confessions of a justified sinner
The Pharcyde – Passin me by
Artifacts – C’mon wit da git down
Gang Starr.- Code of the streets
Barry de Vorzon – The Warriors Main Theme
PIL – Swan lake
King Dude – Dead before the chorus
The Rapture – Sister Savior
The Streets – Don’t mug yourself
Beastie Boys – Jimmy James
Wiliie Nelson – Pages

Foto de portada: Sergi Cámara

Alberto Aparici. El espacio-tiempo podría ser un fenómeno cuántico

… teoría de la relatividad, Einstein dedicó muchos esfuerzos a armonizarla con lo que sabíamos sobre la gravedad… el espacio y el tiempo tenían que ser dinámicos también. Espacio y tiempo tenían que poder cambiar, igual que hacen los objetos. 

A diferencia de los objetos, el espacio y el tiempo no pueden moverse, así que los cambios que les ocurren son de otro tipo. Solemos decir que se deforman, y a grandes rasgos eso significa lo siguiente: cuando el espacio está deformado vemos que los objetos se mueven en trayectorias curvas; cuando el tiempo está deformado vemos que los relojes corren más lento. Al resultado de estas deformaciones lo llamamos gravedad: los planetas giran alrededor del Sol, por ejemplo, porque el espacio alrededor del Sol está deformado. Los efectos de la gravedad sobre el tiempo no eran conocidos antes de Einstein, pero ahora los hemos comprobado en innumerables ocasiones. 

¿qué es lo que hace que el espacio y el tiempo se deformen? si esto es una teoría de la gravedad las fuentes no pueden ser otras que la masa. O sea, que el espacio alrededor del Sol no está deformado por casualidad, sino porque es el mismo Sol el que lo está deformando. 

…Hemos pasado de un universo en el que espacio y tiempo eran un simple lienzo en el que se movían las cosas a que, de repente, las cosas vean un lienzo diferente según la velocidad a la que se muevan, y ahora un paso más allá: las cosas modifican el lienzo, y otros objetos que se mueven por él se dan cuenta y cambian su movimiento debido a ello.  

¿qué nos dice el espacio-tiempo sobre los objetos que hay en él? El espacio-tiempo nos dice que hay regiones prohibidas, porque para llegar a ellas sería necesario moverse más rápido que la luz. Por ejemplo, yo no puedo saber nada de lo que está pasando ahora mismo en la Galaxia de Andrómeda, porque está a más de dos millones de años luz. La información que me llega me dice cómo era esa galaxia hace dos millones de años, pero no tengo información directa sobre cómo es ahora mismo. El presente de Andrómeda está en mi “zona prohibida”, y no hay forma de que yo interaccione con los objetos que hay ahora allí.  

O sea, que una de las cosas que hace el espacio-tiempo es codificar qué sistemas pueden intercambiar información, y cuándo pueden hacerlo. Esta idea es la que ha llevado a algunos físicos teóricos a pensar si no será que el espacio y el tiempo son una forma muy elaborada de establecer relaciones entre los sistemas físicos. ¿Quién puede interaccionar con quién? ¿Cuáles deben de ser sus velocidades para que interaccionen antes o después? Todas estas preguntas tienen que ver con las propiedades de los objetos, pero el que las responde es el espacio-tiempo. ¿Es posible acaso llevar un paso más allá esta relación cada vez más estrecha entre objetos y espacio-tiempo? 

Estas ideas son sugestivas, pero no dejan de ser eso: sugerencias. También son un poco vagas, porque, aunque compráramos esto de que el espacio-tiempo contiene información sobre los objetos, ¿y qué? ¿Adónde nos lleva eso? La cosa se va a poner interesante si introducimos en la ecuación a un invitado inesperado: la física cuántica. 

La teoría cuántica … tiene una impresionante batería de herramientas para describir la información almacenada en un sistema físico. Las propiedades de un sistema –su masa, su temperatura, su velocidad– no dejan de ser información que ese sistema posee, y la física cuántica nos da predicciones muy precisas sobre cuánta de esa información podemos extraer, cómo esa información pasa de un sistema a otro cuando interaccionan, y cómo algunos procesos físicos hacen que parte de la información se pierda.  

Un fenómeno cuántico especialmente interesante relacionado con la información es el entrelazamiento. Esencialmente, consiste en que las propiedades de varios objetos están ligadas entre sí, de forma que si yo obtengo información de uno de ellos, en realidad estoy aprendiendo también cosas sobre los otros. Por ejemplo, pongamos que tengo dos partículas, y lo que sé sobre ellas es que la carga total es cero. Si quiero saber qué carga tienen no necesito medir las dos partículas: mido sólo una, y si su carga es +1 la de la otra será -1; o si la partícula que mido tiene carga 0 la otra también tendrá carga 0. Podemos entender los estados entrelazados como una situación en la que “hay menos información que objetos”: me basta con obtener información de unos pocos para conocer la información de todos. 

Y precisamente este fenómeno es el que podría permitir conectar la física cuántica con el espacio-tiempo. El argumento, muy burdamente, es que dos sistemas entrelazados tienen información en común, mientras que dos objetos conectados en el espacio-tiempo tienen un pasado o un futuro en común que les permiten intercambiar información. O a la inversa: dos objetos que se encuentran en la “región prohibida” el uno del otro no tienen ningún tipo de conexión, de la misma forma que dos sistemas no entrelazados son enteramente independientes. Esto acercaría definitivamente a los objetos y el espacio-tiempo: este último sería, en última instancia, un reflejo de las relaciones entre los objetos. 

Conocemos un marco en el que esta conexión entre espacio-tiempo e información cuántica aparece de forma bastante espectacular: se trata de las teorías duales AdS/CFT, que se usan a menudo en el contexto de física de cuerdas. El nombre hace referencia a que son parejas de teorías, una de tipo “AdS” y otra de tipo “CFT”. CFT es una teoría cuántica en la que no hay gravedad. AdS es otra teoría cuántica, pero esta vez con gravedad y con una dimensión más que la teoría CFT. O sea, que si la teoría CFT “vive” en un mundo de tres dimensiones espaciales + el tiempo, la teoría AdS vivirá en un mundo con cuatro dimensiones espaciales + el tiempo. 

La gracia de las parejas AdS/CFT es que las dos teorías describen exactamente la misma física. ..se conjeturó que existen muchas de estas parejas, y que cualquier proceso físico que ocurre en un miembro de la pareja tiene un proceso “espejo” en el otro miembro que describe los mismos fenómenos. La idea es que la pareja AdS/CFT representa dos lenguajes diferentes para entender la misma realidad física: uno de los lenguajes tiene sólo una teoría cuántica; en el otro tenemos, además, un espacio-tiempo curvado y una dimensión adicional. 

Si las dos teorías son verdaderamente equivalentes eso significa que la dimensión extra de la teoría AdS está “codificada” de alguna manera en la teoría CFT. O sea, que la teoría cuántica contiene algún elemento que es exactamente equivalente a una nueva dimensión espacial. ese elemento podría ser cualquier cosa: uno o varios tipos de partícula, la forma en que esas partículas interaccionan, o una combinación de todo ello. Pero un artículo recién publicado en la revista Science identifica dónde está codificada la dimensión adicional: en el entrelazamiento de la teoría cuántica. 

La idea consiste en tomar una CFT y dividirla en piezas independientes. Cada pieza está formada por partículas que interaccionan unas con otras, pero no se hablan con las del resto de piezas. Lo que sí permite es que las diversas piezas compartan información entre sí. Al reunir todas las piezas obtengo algo similar a la teoría que tenía inicialmente, como si fuera un mosaico de pequeñas baldosas, pero con una diferencia: lo único que une a las diferentes piezas es la información que tienen en común. 

La sorpresa es que esta estructura, que nos podría parecer tremendamente simple, es suficiente para que la CFT siga siendo equivalente a la teoría AdS. No nos hace falta que las partículas puedan moverse libremente por toda la CFT, ni tampoco que puedan intercambiar energía con partículas que tienen lejos. Basta con que todas las partículas compartan cierta información, que estén entrelazadas. Este resultado, junto con otros anteriores, parece establecer que el entrelazamiento en una teoría CFT contiene la misma información que una dimensión espacial en una teoría AdS. 

… la física que conocemos en nuestro universo no es conforme, así que no viene descrita por una teoría CFT. Y el espacio-tiempo de nuestro universo no es anti-de Sitter, así que la dimensión adicional que hemos creado tampoco parece útil para nuestro universo. … Quizá AdS/CFT haya abierto la ventana y ahora nos toque a nosotros asomarnos. 

Uno de los objetivos de la física es entender cómo funciona el universo en el que vivimos, pero otro también es lograr entenderlo de la manera más transparente posible. El espacio y el tiempo son, y seguirán siendo, una parte fundamental de la realidad física, pero tal vez (sólo tal vez) algún día descubramos que son el reflejo de otra realidad física, más profunda todavía. ¿Será el entrelazamiento? Quién sabe. Lo que es seguro es que la carrera para entender el alma del espacio-tiempo ya está en marcha. 

https://www.larazon.es/ciencia/20201106/5m5be4rtmjcwtgrzm55v45ayrq.html?outputType=amp

Artículo felicidad usuario IanCutris

De niños y jóvenes, sucede a menudo que no sabemos que somos felices cuando lo estamos siendo. Es una sensación que analizamos y valoramos en retrospectiva, sobre todo cuando ya han pasado muchos años.

Delibes decía que hay dos formas de madurar: aprendiendo a ser conscientes instantáneos de nuestra felicidad o aprendiendo a saber qué es lo que nos puede hacer infelices. Solemos escoger la segunda, porque tenemos más miedo al dolor que amor a la alegría.

Eso nos lleva a que, conforme nos vamos haciendo mayores, nos convirtamos en máquinas juiciosas y sensatas de recordar o de proyectar, más pendientes de aquello que hicimos o de lo que haremos, que de lo que podemos hacer ahora.

No hablo de ese “vivir el momento presente” del mindfulness, una pseudociencia peligrosa, cuya principal conclusión es que la causa subyacente de la insatisfacción y la angustia está en nuestra cabeza. No, no hablo de esa mierda magufa posmoderna. Sino de nuestra tendencia a vivir de momentos que ocurrieron y se quedaron para siempre, a volver a ellos de forma constante. Y de esa manía que nos lleva a volverlos a buscar en el futuro, sino idénticos, muy similares (algo muy común en las relaciones amorosas). Extrañamos, melancólicos, el pasado. Proyectamos, ansiosos, el mañana. El hoy se vuelve un fastidio.

Y no, no soy partidario de esa publicitaria idea del tempus fugit a la que se acogen muchas personas que confunden inmadurez y egoísmo con valentía y autenticidad. Hablo de algo más sencillo: de que no nos paramos a pensar qué es la felicidad o al menos, cuales son los caminos que nos llevan a ella.

Gramsci decía que uno de los pocos espacios de libertad que ha dejado el capitalismo al ser humano es su concepto de la felicidad. Hoy en día, ese último reducto de libertad, de autenticidad, está siendo profundamente atacado por la sociedad de consumo. Vivimos en un estado narcótico, propiciado por la prisa de los días y el estrés. Creamos escenarios idílicos para que “la felicidad” llegue de forma rápida e instantánea, acotada por las vacaciones u ocasiones especiales, nos adaptamos o incluso deseamos entornos que no son dados, vendidos, impuestos sutilmente, pero que, realmente, no son nuestros.

Viajes que todo el mundo emprende, planes que todo el mundo hace, experiencias gastronómicas que todo el mundo prueba, películas que todo el mundo ve, celebraciones que todo el mundo festeja, parejas que todo el mundo escogería, canciones que todo el mundo bailaría. Hoy, todas las ideas de felicidad siempre acaban en una tienda.

Pero si me pongo a pensar en los momentos más felices de mi vida, ninguno cumple con esos estándares clásicos que todos conocemos. Fueron chispazos que llegaron de forma absurda, cuando menos me lo esperaba, en lugares que jamás podría imaginar. Y en cambio, no recuerdo la mayoría de esos instantes o hitos vitales en los que se suponía que debía ser más feliz.

Dudo que Vivalda leyese a Gramsci, lo que sí sé es que se tomó su reflexión al pie de la letra y dijo adiós en 1994 arrojándose a un tren en marcha en Mitre (Argentina), acuciado por un presente del que no era dueño, con graves problemas económicos y una fuerte depresión. En su casa, la policía encontró una escueta notita de despedida: “Fui feliz. Y tal vez lo podría ser algún día. Pero hace ya demasiado tiempo que la felicidad ha dejado de depender de mi y cada día presente es una tortura, así que lo mejor es irse. Adiós y lo siento”.

https://www.meneame.net/m/Art%C3%ADculos/no-sabeis-os-estais-perdiendo

Respuestas interesantes; Hay un componente cognitivo importante a la hora de los procesos de evaluación emocional. Cómo eres, la historia de tu vida, tus principios, la gente de la que te rodeas, influyen en que vayas a manifestar tus emociones de una u otra forma. Además, hay gente, como pareces ser tú, con estrategias de afrontamiento no disfurncionales. Ten en cuenta que todo nuestro andamiaje psiconeuroendocrino es un vestigio de nuestro período de supervivencia contra la naturaleza. Ahora mismo, de base, todos somos disfuncionales, porque nuestra estructura psicológica no ha tenido tiempo de evolucionar al ritmo de la era moderna y tenemos las necesidades y los déficits de un ser hecho para luchar por su vida. Tú eres el funcional. Los demás tenemos “lag evolutivo” como se le lleva llamando un tiempo.

No sé si conoces el concepto de la asimetría hedónica. Sabemos lo justo sobre cómo funcionan las emociones, pero una cuestión más o menos aceptada, tristemente, es que las emociones negativas duran más y tienen más fuerza

El miedo como negocio en nuestros días según el filósofo Zygmunt Bauman.

… consumo de productos ‘contra el miedo’ tienen que estar atemorizados y asustados, al tiempo que esperanzados de que los peligros que tanto temen puedan ser forzados a retirarse y de que ellos mismos sean capaces de obligarlos a tal cosa, con la ayuda pagada de su bolsillo, obviamente”, escribió el sociólogo Zygmunt Bauman.

En el escenario moderno, donde la “lucha contra los temores ha acabado convirtiéndose en una tarea para toda la vida, mientras que los peligros desencadenantes de esos miedos han pasado a considerarse compañeros permanentes e inseparables de la vida humana”, tenemos que escrutar nuestros temores con un extraordinario sentido crítico o, de lo contrario, terminaremos siendo sus rehenes, engullidos y manipulados por esos monstruos en la sombra que parecen surgir por doquier.

En una sociedad hiperconectada los miedos se multiplican

… Esa inmediatez e interconexión son positivas, pero también encierran una trampa. La trampa de ver peligros por doquier. Sentirnos permanentemente inseguros. Siempre a la espera de que lo que ocurrió en el otro lado del mundo se replique en nuestro entorno más cercano.

De esta manera terminamos sumiéndonos en lo que Bauman calificó como “una batalla prolongada e imposible de ganar contra el efecto potencialmente incapacitante de los temores contra los peligros genuinos y putativos que nos hacen tener miedo”. No solo tememos a los peligros reales que nos acechan en nuestro día a día sino también a peligros más difusos y lejanos que quizá nunca llegarán.

… sensación de aprensión que nos condena a un estado de alarma permanente en el que sentimos que no podemos bajar la guardia ni un minuto,..

… las estrategias que aplicamos para ahuyentar nuestros miedos… esconden los temores durante un tiempo, hasta que la próxima noticia los reactive.

… miedo es difuso, incierto… enemigo difícil de batir. Entonces se convierte en el «negocio del miedo».

… en cualquier momento se puede romper la frágil continuidad entre el presente y el futuro que tan seguros nos hace sentir.

… riesgos suelen ser los que enfatizan hasta la saciedad los medios de comunicación.

Como decía Milan Kundera, “el escenario de nuestras vidas está envuelto en una niebla – que no en la oscuridad total – en la que no vemos nada ni somos capaces de movernos. En la niebla se es libre, pero esa es la libertad de quien está entre tinieblas”.

Podemos ver 30 pasos y reaccionar a lo que tenemos justo delante de nuestras narices, pero no vemos más allá. Así intentamos prever los peligros más próximos, conocidos y cercanos. Pero aquellos más grandes y peligrosos, probablemente los que más podrían afectarnos, no los vemos. De esa manera terminamos marginando los principales motivos de preocupación.

“Centrados en aquello sobre lo que sí podemos hacer algo, no nos queda tiempo para ocuparnos en reflexionar sobre cosas con respecto a las cuales no podríamos hacer nada, aunque nos lo propusiéramos, Esto nos ayuda a preservar la cordura, a apartar de nosotros las pesadillas y el insomnio. Lo que no puede lograr, sin embargo, es que estemos más seguros”, decía Bauman.

Así terminamos cazando monstruos inexistentes, dedicando todos nuestros esfuerzos y energías a protegernos de riesgos improbables, mientras nuestra mente se desgasta en una batalla que está perdida de antemano. Y mientras nos sumimos en esos miedos líquidos, nuestra mente racional se desconecta. Porque cuando el cerebro antiguo toma el mando se produce un secuestro emocional en toda regla que nos impide ver con claridad lo que está sucediendo y comprender que la mayoría de los miedos que nos atenazan son irracionales o el resultado de un miedo derivativo.

En este estado es más fácil vendernos soluciones para “protegernos” de esos miedos,… no se limitan a… sistema de alarma… o medicamentos… , sino que “se nos presentan bajo la máscara de la protección o la salvaguarda de las comunidades”, para sostener un status quo que nos mantiene convenientemente dentro de los límites estrechos que marca el miedo.

Y así caemos en el bucle del miedo líquido al que hacía referencia Bauman, un miedo que está en todas partes, convenientemente alimentado, pero imposible de erradicar porque se auto perpetúa. A menos que hagamos un acto de conciencia y comprendamos que esos miedos son tan irracionales y sus riesgos tan pequeños que podemos liberarnos de ellos para vivir plenamente la única vida que tenemos.

Fuente: Bauman, Z. (2010) Miedo líquido. Barcelona: Editorial Paidós.

La entrada El negocio del miedo, según Zygmunt Bauman se publicó primero en Rincón de la Psicología

El miedo como negocio en nuestros días, según el filósofo Zygmunt Bauman

Saben leer pero no entienden lo que leen: una nueva generación de analfabetos.

el impacto del Internet y sus tecnologías derivadas parece haber creado una nueva forma de analfabetismo funcional, en el cual la gente sabe leer pero es incapaz de mantener su atención lo suficientemente en la lectura como para comprender las ideas que propone un texto o la abstracción inherente a toda escritura, y menos para recrear los efectos emocionales y estéticos propios de ciertas obras. 

…la lectura … ser una práctica realizada en silencio y con cierto grado de soledad, en nuestra época ambas condiciones han cambiado … el ruido de la distracción 

…profesores … preocupación por la dificultad de los jóvenes para mantener su atención en una tarea.  

…no tienen la paciencia para leer profundamente. Edmundson habla incluso de una suerte de “impaciencia cognitiva” que se interpone entre la mente del estudiante y la recepción de la obra literaria. 

…una práctica conocida en el mundo anglosajón como skimming, lo cual puede traducirse como “hojear” …estudiantes … “hojear” los textos que leen. Esta forma de “leer”, sin embargo, va en contra de la naturaleza misma de la lectura.  

La expectativa de inmediatez a la que estamos tan habituados no puede cumplirse en la lectura, en la cual los resultados se obtienen paulatina y gradualmente, como culminación de un proceso que en sus etapas intermedias agrega cada vez pequeños o grandes componentes que ya por sí mismos pueden considerarse ganancias parciales. 

…el sujeto contemporáneo simplemente prefiera vivir en la ignorancia, la mentira, el prejuicio o la ilusión de la verdad: nubes del pensamiento que la lectura ayuda a disipar. 

https://pijamasurf.com/2019/02/saben_leer_pero_no_entienden_lo_que_leen_una_nueva_generacion_de_analfabetas/?fbclid=IwAR3niZHiOwZ2a-M5Wb3dyLphsdfusFU3g0gO16cETuiX02GqeEiVPZhFf-U

Diego S. Garrocho. Del libro al meme o cómo tolerar lo intolerable.

Como dispositivo visual, el pictoline de Popper (meme) funciona extraordinariamente aunque es falaz.

L. Wittgenstein – … advirtió que la mayoría de los problemas filosóficos no son más que malentendidos lingüísticos …

La tolerancia … se concibió como una contención autoimpuesta por parte de religiones mayoritarias sobre otros conjuntos de creencias. …, la tolerancia se propuso como la expresión asimétrica de un consentimiento pero poco tiempo después, …, se concibió como un instrumento eficaz para favorecer el pluralismo y la competencia entre ideas. … es una conquista moral, … una estrategia epistemológica para decantar qué ideas son más valiosas que otras en un proceso de contraste, competencia y deliberación racional. «Para Popper, la intolerancia verdaderamente peligrosa es la que encarnan aquellos fanáticos que impiden escuchar a otros» … conveniencia de una tolerancia ilimitada. El código penal, suele ser un buen límite.

Popper señala que no debe prohibirse la expresión de concepciones filosóficas intolerantes siempre y cuando se sitúen en un contexto de concurrencia argumental y en el marco de la opinión pública.

… el pictoline de Popper se ha empleado para justificar exactamente la actitud que el filósofo vienés trataba de condenar. Cada vez que en una universidad se cancela a un ponente, se censura un argumento o se opaca una forma de razonamiento, estaríamos incurriendo en esa única intolerancia con respecto a la cual Popper justificaría incluso el uso de la violencia.

https://ethic.es/2020/10/del-libro-al-meme-o-como-tolerar-lo-intolerable/

Chris Ware. Rusty Brown

artista enigmático, perfeccionista, apabullante, driblador, irrepetible. Un fantasista al que se venera, y con razón, como maestro indiscutible de la novela gráfica experimental.

Entre sus logros están, por ejemplo: 1) La reinvención de la página (de escaparate en caleidoscopio); 2) El rechazo casi alérgico a la narración lineal; 3) El injerto de juegos tipográficos; 4) La predilección por los colores planos; 5) El aprovechamiento de cualquier producto de imprenta -póster, folleto, tablero de juego de mesa…- como corpus complementario del artefacto principal; y 6) La sublimación de la melancolía como temperatura emocional de Occidente.

.. a Ware se le reconoce el haber redimensionado la concepción del cómic hacia lo artístico,

Rusty Brown, pesa 360 páginas

Descrita como «máquina del tiempo en papel pictoglífico», Rusty Brown recorre las vidas de varios personajes unidos por un colegio del Medio Oeste americano. Ware muestra los miedos y obsesiones de una profesora, un abusón o un niño con superpoderes como si psicoanalizara a su comunidad de vecinos.

Portadista habitual de The New Yorker y autor en 2010 de una cover para Fortune que la revista no se atrevió a mandar a la rotativa -retrató a varios consejeros delegados borrachuzos bailando en terrazas de rascacielos en su número especial sobre las 500 mayores empresas de Estados Unidos-, a Ware sólo se le puede pedir que publique más. O que no tarde tanto en hacerlo.

https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2019/12/19/5df1066a21efa06f608b4612.html

Rafael Yuste, neurobiólogo: “Creo que vamos en camino hacia un nuevo Renacimiento”

Pues el neurocapitalismo ya ha empezado. En el último año, Microsoft y Facebook invirtieron mil millones de dólares cada una comprando startups de neurotecnología. Y el objetivo de Elon Musk con Neuralink es aumentar cognitivamente a las personas, va directamente a por ello. 

Ya no se disfraza de “esto es para curar enfermedades”. 

Veo muy posible que, de aquí a 10 años, los dispositivos celulares se conviertan en cascos o diademas o gorras o gafas que nos comuniquen directamente al cerebro, de ida y de vuelta. Y creo que esto será una gran evolución para la humanidad. Pero tenemos que ponerle algunas normas éticas, para que estas tecnologías vayan por donde tiene que ir. 

… Pero las mismas tecnologías, mal usadas, podrían dar lugar a distopías sociales, políticas e incluso existenciales. La medicina ya ha reportado casos de pacientes expuestos a neurodispositivos que se han sentido incapaces de determinar dónde termina su yo y dónde empieza la máquina. 

Buscando un punto de equilibrio, la propuesta que ha liderado Yuste contempla cinco neuroderechos fundamentales: “El primero es el derecho a la identidad personal: que tú tengas derecho a ser tú.  El segundo es el derecho al libre albedrío. Mucha gente dice “la manipulación ha existido siempre, esto es lo mismo que cuando te lavan el cerebro desde afuera”. No es lo mismo. Lo que te meto en el cerebro ya no te viene de afuera, no puedes tomar distancia y decir “esto no lo estoy pensando yo”. El tercero es el derecho a la privacidad mental, que debería contemplar los contenidos conscientes de la mente pero también los subconscientes, que son la mayor parte. Sería el derecho a que nadie sepa de mí lo que yo tampoco sé. El cuarto derecho es el acceso equitativo a las tecnologías que permitirán a las personas aumentar su capacidad cognitiva. Y el quinto es que no haya sesgos socioculturales en los algoritmos que se utilicen. 

¿La idea es exigir el uso consentido de los datos cerebrales o prohibir su uso aunque haya consentimiento? 

Depende del caso, pero lo importante es que eso se tiene que discutir democráticamente. 

Nuestra propuesta, en todo caso, es que sólo se debiera acceder a los datos cerebrales por razones médicas o científicas. Y que no se debería poder comerciar con ellos. Proponemos que sean tratados como un órgano del cuerpo. Eso limitaría la posibilidad de que las personas tengan actividad neuronal a cambio de una recompensa financiera, tal como la legislación prohíbe la venta de órganos. 

¿Quedará espacio para esos estados de conciencia que requieren frecuencias más lentas, ya sea para mirar el techo o leer un poema? 

Yo creo que ese problema ocurre con todas las tecnologías: siempre parten desde un desfase con la realidad que ya conocemos. Por lo tanto, tenemos que adaptarla para que haya una integración sin fractura, sin violencia. Pero yo no tengo ningún miedo a este paso, creo que va a ser maravilloso. De hecho, creo que vamos en camino hacia un nuevo Renacimiento, porque nos vamos a reinventar como seres humanos. 

La crítica de los humanistas a las neurociencias es que, en lugar de emanciparnos, nos predeterminan desde mecanismos ajenos a la voluntad, lo que sería la ruina de ese sujeto kantiano basado en su autodeterminación racional. 

Sí, eso dicen. Y me encanta que menciones a Kant porque yo soy kantiano a un cien por cien. Pues mira, Kant dijo que el mundo en el que vivimos está construido por nuestra mente. O sea, que la mente no refleja el mundo: proyecta su reflejo sobre él. Y esto lo estamos confirmando, siglos después, los neurobiólogos. Entonces, explicar cómo funciona la mente nos llevará a entender por fin quiénes somos. Y creo que será un momento brillantísimo que nos hará admirar todavía más al cerebro humano.  

Actuamos como si tuviéramos una caja negra de la cual salen un montón de cosas: libertad, imaginación, creatividad, pero son palabras que usamos porque no sabemos lo que hay dentro. Cuando lo sepamos, será más impresionante todavía y aparecerán nuevos humanismos. 

No vamos a descubrir que somos una alucinación de nuestro cerebro, entonces. 

No. Para ser precisos, lo que dijo Kant no es que el cerebro se inventa el mundo, sino que lo construye. Es decir, crea un modelo del mundo a su propia medida, pero ajustándolo a la información sensorial que recibe de afuera. Esa es la diferencia entre la vigilia y los sueños: mientras dormimos, ese modelo sigue funcionando, pero sin ajustarse a información sensorial. De manera que Calderón tenía razón cuando dijo “la vida es sueño”. Cuando estamos despiertos, en realidad seguimos soñando, pero los sueños tienen que ver con lo de afuera. 

https://www.latercera.com/la-tercera-domingo/noticia/rafael-yuste-neurobiologo-creo-que-vamos-en-camino-hacia-un-nuevo-renacimiento/UXSZSTFW6NBVFCRWNGJPGWDZ2Y/

Visto en blog (a resultas del documental “El dilema de las redes”. Daniel Seijo

Que nos sirva para saber que somos altamente hackeables por algoritmos, si es que no nos habíamos dado cuenta..

“El problema no es la desinformación, el problema es la liberalización de la desinformación”… tampoco aboguemos por volver a un status quo previo en el que unos pocos tenían el poder exclusivo de contar algo o dejar de contarlo.

Se cumple un patrón común en la tecnología: no crea problemas nuevos sino que los hace crecer a un nivel que resulta insostenible.

El problema es que quizás consumamos medios sociales buscando el subidón hormonal por encima de la información. La realidad, en ocasiones, suele ser más gris y menos polarizada que lo que nos atrae.

Culpa. Diego S. Garrocho Salcedo

En la revolución cultural de los 60 uno de los grandes objetivos sentimentales de la liberación moral fue, precisamente, el desmantelamiento de la legitimidad que durante siglos se le había concedido a la culpa (…) la culpa es una emoción de valencia negativa que acontece tras transgredir una norma por lo que, naturalmente, en un tiempo en el que la transgresión pasó a convertirse en imperativo de obligado cumplimiento, esta culpa pasó a caracterizarse como un recurso inservible y hasta patológico.

Nietzsche y Freud (…) Del primero aprendimos que la culpa no es más que el lastre doliente de los débiles, aquellos que describen su experiencia moral del mundo en términos de deuda y retribución. (Freud) toda vez que la liberación de nuestras pulsiones exige asentir a nuestro deseo más allá de cualquier represión moralizante.

Si la culpa hasta ahora se había descrito en términos individuales, el nuevo frenesí de la culpabilidad contemporánea exige celebrarse de forma colectiva.

Que la gloria, el error o la virtud no fueran hereditarios es una conquista civilizatoria notable y sin esa consideración conceptos esenciales de la ética y del derecho como la imputabilidad o la responsabilidad se harían sencillamente ininteligibles.

https://www.elespanol.com/opinion/tribunas/20200907/etica-vintage/518818117_12.html

Spinoza. La anomalía salvaje. Rafael Narbona

Admirador del estoicismo, Spinoza cultivó la austeridad, la sencillez y la prudencia. Su elogio de la alegría como pasión superior a la tristeza le hizo condenar el ascetismo, que ensombrece la mente y denigra el cuerpo. No invocaba el hedonismo, sino la vida contemplativa exaltada por los griegos, según la cual el hombre superior dedica su existencia a la sabiduría, el arte y la contemplación de la Naturaleza

Dios, por esencia, es una fuerza creadora y no puede substraerse a su naturaleza.
El hombre forma parte de la Naturaleza y su libertad es ilusoria. Cree que es libre porque desconoce las causas que determinan sus actos. Participa del conatus o impulso por perseverar en la existencia común a todos los seres vivos. Esa es su “chispa divina”.

Spinoza elogia las pasiones alegres, que constituyen un éxito de la vida, y aboga por la superación de las pasiones tristes, que solo evidencian un fracaso. Las pasiones tristes nos separan de la vida, cegándonos para apreciar sus dones. Nos enemistan con los otros, pues atribuyen una importancia irracional a las cosas perecederas. Nos hacen codiciar la riqueza y el placer, sin comprender que su valor es muy inferior a la sabiduría. La verdadera felicidad consiste en sacudirse la servidumbre de las pasiones tristes. La virtud es obrar bajo la luz de la razón, con una comprensión adecuada de las cosas, intentando no ser objetos pasivos de las circunstancias y las emociones. La virtud nos hace obrar bien y no hay mayor felicidad.

La política debe gozar de autonomía y proceder con realismo. Hay que comprender al ser humano con sus flaquezas y virtudes, sin esperar una quimérica transformación. El mito del “hombre nuevo” es pura ilusión. No se puede reinventar al hombre, solo cabe educarlo, fomentando la responsabilidad cívica. Hay que estudiar “los actos y apetitos humanos como si fuesen líneas, superficies y cuerpos”. El conatus puede enfrentarnos con otros individuos, pero ese conflicto debe resolverse mediante la razón, mostrándonos que la asociación en el seno del Estado incrementa las posibilidades de sobrevivir: “Nada es más útil a un hombre que otro hombre”.

El hombre no es bueno ni malo por naturaleza. Está sujeto a las pasiones y expuesto al error. Por eso, hay que legislar con buen criterio, pues solo la ley puede librarnos de la violencia y la arbitrariedad.

comentario visto en redes

Hace años vivimos la era de la información, hoy en día vivimos la era de los contenidos vacíos y vidas aburridas.

La mayoría de información, más del 99% que se mueve hoy en dia, son contenidos absolutamente vacíos, no contienen ningún tipo de información útil ni enriquecedora, más que rellenar necesidades inmediatas que cubran la falta de compañía, empatía, humor o a veces simple costumbre o satisfacer el ego. Además, nos hemos vuelto consumidores rápidos de información. Ya cuesta estar una hora y pico viendo una película sin usar también el móvil y hacer 3 cosas a la vez, pero babeamos por consumir decenas de capítulos de una serie favorita como si fuera una droga.

Cientos, miles, millones de personas siguen a youtubers cuyo único aporte sincero de información suele ser el no tener idea de nada, dedicarse a realizar algo cotidiano, y ser observado como un mantra por sus legiones de seguidores. El enganche es brutal, hay algo en la estupidez de la información, en su falta de relevancia, que engacha.

Ya no necesitamos grandes dosis de información, útil, enriquecedora, nuestro día a día se basa en consumir pequeños paquetes de cotidaniedad, ya sean en podcasts, en videos, en tik toks… y en lo que saldrá mañana, que será todavía más estúpido e inútil que el resto, seguramente.

No se si es una evolución del entretenimiento, ni como perdimos del todo la batalla por tener cada vez mejor y más enriquecedora información, pero es una tragedia de efectos a medio y largo plazo que impactarán profundamente en la sociedad, y cuyos primeros compases, tener una sociedad cada vez más idiotizada, ya los vemos cada día, con los policorrectismos, los ofendiditos por todo, las críticas ante quien se atreve a discrepar o incluso ya pensar, y la incapacidad de mantener un debate inteligente, serio y con rigor ni siquiera en las TV públicas.

Ya no importa mentir, porque aunque digas la verdad la información ya ha perdido el valor que una vez tuvo.

Artículo; La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación.

El filósofo alemán, Martin Heidegger, dijo una vez: “hay un enorme sistema que piensa todo por nosotros ahorrándonos la terrible tarea de pensar”

el hecho de estar informándonos permanentemente es lo que dificulta el pensamiento.

Una de las claves más importantes para la progresiva idiotización y “adormecimiento” de la sociedad es el entretenimiento vacío….  un debate ficticio de noticias sin importancia…. el entretenimiento vacío se vuelve una especie de anestesia que nos permite soportar la realidad sin hacer nada para cambiarla. Y es que, de eso se trata: de convencernos de que nada puede hacerse para cambiar el mundo.

El filósofo Theodor Adorno sostiene que, “Con cada risa, el espectador está más cerca de seguir a las fuerzas totalitarias”

Y es que lo que se busca, es evitar toda intención del pensamiento, todo esfuerzo intelectual, para crear una sociedad de hombres y mujeres que abandonen los ideales y aspiraciones que les hacen rebeldes, para conformarse con la satisfacción de unas necesidades inducidas por los intereses de las élites dominantes.

La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación

Luis Reguero entrevista a Manuel Astur.

Desde el minuto uno, todos nos pusimos a opinar y a exigir y, al minuto siguiente, a opinar y a exigir lo contrario, y seguimos sin saber qué está pasando. Todas esas opiniones me parecían el grito de alguien que está cayendo al vacío. La religión del Progreso nos ha fallado

es uno de nuestro mayores problemas como sociedad y como individuos: vivimos distraídos… la sociedad líquida en la que sobrevivimos nos quiere entretenidos, “distraídos”, por lo que quizá sea un buen momento para volver a lo cercano: “a la mesa y al pan, al sereno aburrimiento”.

desconfío del que dice luchar en nombre de mi libertad.

La mayoría de las personas no quieren ser libres, quieren que les hagan creer que lo son (…) La mayoría de las personas, como dice el maestro Argullol, necesitan seguridad. Necesitan que les digan que su existencia tiene sentido. (…) están dispuestos a entregar su libertad, con la que no saben qué hacer.

Frente al miedo, estamos dispuestos a entregarlo todo, hasta nuestra libertad. El miedo es una cárcel, pues absorbe toda nuestra conciencia. Pero una vez que pasa, no queda nada, por lo que es muy difícil aprender nada de él.

https://elasombrario.com/manuel-astur-libre-hoy-atreverse-nada/

Olga Tokarczuk. Sobre los huesos de los muertos

Salimos de mi casa e inmediatamente se apoderó de nosotros ese aire frío y húmedo, que conocemos de sobra, el cual nos recuerda invierno tras invierno que el mundo no ha sido creado para el hombre y al menos seis meses al año nos muestra cuán hostil es hacia nosotros. El hielo atacó violentamente nuestras mejillas y blancas nubes de vaho zarparon de nuestras bocas. La luz del porche se apagó automáticamente y caminamos por la crujiente nieve en completa oscuridad, si exceptuamos la linterna frontal de Pandedios, que agujereaba aquella oscuridad en un punto que se desplazaba unos pasos por delante de él. Yo lo seguía a pasos cortos en las tinieblas

Estaba tumbado, retorcido, en una postura extraña, con las manos junto al cuello, como si hubiera forcejeado para arrancarse un pedazo de tela que lo ahorcara. Poco a poco, como hipnotizada, me fui acercando. Vi sus ojos abiertos y fijos en algún lugar bajo la mesa. Su camiseta sucia estaba desgarrada a la altura de la garganta. Parecía como si el cuerpo hubiera luchado contra sí mismo y, derrotado, hubiera sucumbido. El espanto hizo que sintiera frío, la sangre se me congeló en las venas y tuve la sensación de que el frío buscaba instalarse más adentro aún, en el interior de mi cuerpo. Apenas un día antes había visto aquel cuerpo con vida

No me caía bien. Y me quedo corta: no me gustaba. Más bien debería aclarar que me parecía asqueroso: horrible. De hecho, ni siquiera lo consideraba un ser humano. Ahora estaba tirado en el suelo, cubierto de manchas, en ropa interior, sucio, y se veía pequeño, flaco e inofensivo. Un pedazo de materia que a consecuencia de transformaciones difícilmente imaginables se había convertido en un ser frágil y ajeno a todo. Me puse triste, terriblemente triste, porque ni siquiera alguien tan repugnante como él merecía morir. ¿Y quién lo merecía? A mí también me esperaba ese destino, y a Pandedios y a aquellos corzos de allí afuera; todos seremos un día poco más que eso, un cuerpo sin vida

El cielo cuelga sobre nosotros oscuro y bajo, como una sucia pantalla en la que tienen lugar incontenibles batallas de nubes. Para eso estaban nuestras casas, para protegernos de ese cielo, de otra manera habría llegado hasta el interior de nuestros cuerpos, donde, como si fuera una pequeña bolita de cristal, se encuentra nuestra alma. Si es que el alma existe.

Con Pandedios resulta difícil hablar. Es una persona taciturna, y como no es posible hablar con él, hay que callar. Con algunas personas, especialmente con los hombres, resulta difícil hablar. Tengo cierta teoría al respecto. Con la edad, muchos hombres caen en cierto autismo testosterónico que se manifiesta en una lenta pérdida de la inteligencia social y de la capacidad para comunicarse con las otras personas, la cual afecta también la capacidad de formular pensamientos. La persona aquejada de esta dolencia se convierte en un ser taciturno y parece estar sumido siempre en sus reflexiones. Le interesan más los utensilios y las maquinarias. Le atraen la Segunda Guerra Mundial y las biografías de personas famosas, particularmente de políticos y malhechores. Desaparece prácticamente su capacidad de leer novelas: el autismo testosterónico impide la comprensión psicológica de los personajes. Creo que Pandedios padecía esa dolencia.

Aún no sabía qué hacer. A veces, cuando alguien experimenta la ira, todo parece evidente y sencillo. La ira implanta orden, nos muestra el mundo de una forma claramente resumida; con la ira recuperamos también el don de la clarividencia, tan difícil de alcanzar en otros estados.

La perra salió a saltos, hizo pis frente a la casa, levantando una de las patas traseras hacia arriba, de manera ridícula, como si no acabara de decidir si era perro o perra. Después me miró con tristeza —me atrevo a decir que me miró a los ojos profundamente— y corrió a toda velocidad en dirección a la casa de Pie Grande.
Y así fue como la perra regresó a su prisión.
Fue vista y no vista. La llamé, enfadada por haberme dejado engañar con tanta facilidad, e impotente ante el mecanismo de la esclavitud. Empezaba a ponerme las botas, pero aquel horroroso amanecer gris pudo más que yo. A veces tengo la sensación de que vivimos en un sepulcro grande, espacioso y multitudinario. Miré el mundo sumido en tinieblas grises, frías y desagradables: la prisión no está en el exterior, sino en el interior de cada uno de nosotros. Es posible que simplemente no sepamos vivir sin ella

No sentía pena por Pie Grande. Pero cuando dejaba atrás su casa, recordaba su cuerpo de gnomo sin vida, vestido con su traje color café y después me venían a la mente los cuerpos de todos mis conocidos vivos y felices en sus casas. Y yo misma, mi pie y el enjuto y fibroso cuerpo de Pandedios, todo me pareció estar forrado de una horrorosa e insoportable tristeza. Miraba el paisaje en blanco y negro de la meseta y entendí que la tristeza era una palabra importante en la definición del mundo. Estaba en la base de todo, era el quinto elemento, la quintaesencia

Si no la conociera tan bien, seguro que habría leído sus libros. Pero como la conocía bien, rehuía su lectura. ¿Qué haría si encontraba que me describía con palabras que me hubiera resultado imposible comprender? O que se refería a mis lugares preferidos, que para ella representan algo totalmente diferente de lo que son para mí. Las personas como ella, que manejan la pluma, pueden ser peligrosas. Inmediatamente pensamos que son hipócritas, que nunca se comportan con naturalidad, sino que nos observan de forma permanente y que todo aquello que ven lo transforman en frases; de esa manera le arrancan a la realidad su aspecto más importante: lo inexpresable.

Realmente eran habitantes de un pozo, personas que habían caído dentro de él mucho tiempo antes y ahora vivían en el fondo del mismo, convencidos de que el pozo contenía el mundo entero

La gente no tiene prisa y no compite por todo. No persiguen quimeras. Les gusta quiénes son y qué tienen

Que al menos en aquel momento el hombre no se regía por las estúpidas y rígidas reglas de la razón, sino por el corazón y la intuición. La gente no hablaba por hablar, ni presumía de lo que no sabía nada, sino que creaba cosas extraordinarias con ayuda de la imaginación. El Estado dejaba de ser una carga diaria, unos grilletes, y ayudaba a la gente a cumplir sus sueños y sus ilusiones. Y la persona no era menos que una tuerca en el sistema, un papel que había que asumir, sino un ser libre.

Los mayores, digamos los que tienen más de diez años, son más horrorosos que los adultos. A esa edad los niños pierden su individualidad. Yo veía cómo se iban fosilizando a medida que se adentraban en la adolescencia sin que nada pudiera evitarlo, la cual provocaba que poco apoco buscaran ansiosamente ser como los demás. En algunos de ellos, muy pocos, se daban luchas internas y se resistían a adquirir esta nueva forma, pero al final también ellos se daban por vencidos. Nunca intenté estar a su lado en esos momentos, porque habría sido como dar fe de la Caída una vez más.

Las madrugadas de invierno están hechas de acero, tienen un sabor metálico y afiladas aristas. Los miércoles a las siete de la mañana, en enero, queda muy claro que el mundo no ha sido creado para el hombre, y sobre todo no para su comodidad y placer.

el astrólogo cree que los cuerpos celestes influyen en la personalidad del hombre; el sociobiólogo, que dicha influencia la provocan las misteriosas emanaciones de los cuerpos moleculares. Se trata de una diferencia de tamaño.

La primavera no es más que un corto intermedio: tras ella avanzan los poderosos ejércitos de la muerte; ya asedian las murallas de la ciudad. Vivimos rodeados por ellos. Si se mira de cerca todos y cada uno de los fragmentos que componen cada instante, uno termina por horrorizarse. En nuestros cuerpos avanza, imparable, la descomposición: pronto enfermaremos y moriremos. Nos dejarán nuestros seres queridos, su memoria se desvanecerá en el tumulto; no quedará nada. Sólo algo de ropa en el armario y alguien, que ya no reconocemos, en una fotografía. Nuestros más preciados recuerdos se esfumarán. Todo será tragado por la oscuridad y desaparecerá.
Sentada en una banca una chica embarazada leía el periódico, y pensé que la ignorancia podía ser una bendición. ¿cómo sería posible saber todo esto y no abortar?

Entrevista Gilles Lipovetsky

por Borja Hermoso (extracto)

razones que impulsan carga de odio en el discurso político: Viene de dos factores. Primero, una situación nueva de inseguridad generalizada frente a la cual no hay soluciones claras. Segundo, la gente ya no confía en los partidos tradicionales porque está descontenta desde hace tiempo por muchas cosas. La política ya no le ofrece esperanzas. El agotamiento del debate político ha traído furia y ha traído odio. Cuando fracasan las organizaciones de intermediación, lo que queda es el individuo. Y sus reacciones inmediatas.

… es cierto que el electorado de los partidos populistas no suele ser precisamente el que ocupa lo alto de la jerarquía social…, siente que todo va a ir mal y que va a ir a peor. Y tienen miedo. Eso es clave.

Inseguridad identitaria. Inseguridad ante la inmigración. Inseguridad medioambiental. Inseguridad sanitaria y alimentaria. Vivimos en una cultura de la ansiedad. frente a esa ansiedad ya no tenemos ni ideologías ni soluciones políticas que ofrezcan alternativas reales. Y esto resulta explosivo. El Estado-providencia retrocede, los sistemas de protección social también, lo mismo las pensiones, crece el paro…,… antes la política ofrecía una especie de sueño, de promesa, y hoy ya no hay promesas que valgan.

… por un lado, tenemos una sociedad en la que crecen sin parar las desigualdades, pero por otro tenemos un volumen de aspiraciones que tampoco para. Es, más que el bienestar, el sueño del bienestar. Hoy, cualquiera en un barrio popular puede llevar unas Nike de 125 euros. Y todos los jóvenes saben lo que es Louis Vuitton, Hermès, Gucci…, ¡solo viven para las marcas! No quieren unos zapatos, quieren una marca de zapatos.

Creo que la diferencia es necesaria. Las mujeres que hoy ocupan puestos clave en la empresa, en la política, etcétera, quieren que se reconozca su feminidad más que nunca. No quieren ser transgénero, reivindican su condición de mujeres. La condición sexual no es cualquier cosa. … no creo que el futuro del feminismo sea el Me Too. Porque fomenta una cultura exclusivamente victimista. El verdadero feminismo son las mujeres que saben responder a los hombres…. espero que la lucha política por los derechos de la mujer no aplaste un tema que no es en absoluto político como es la seducción. Al ser humano le gusta gustar, y le gusta tratar de conquistar. A la inmensa mayoría de las mujeres, también. Pero no se puede confundir acoso con seducción.

La mejor solución es lo que ya hacen en ciertos países escandinavos, lo que llaman “la flexiseguridad”. Una economía flexible, en la que se pueda despedir a la gente si es necesario, pero en la que haya a la vez programas de formación y de reciclaje de competencias, y no un simple sistema de asistencia social. Cuando se despide a alguien se le dan los medios para reciclarse. Y en segundo lugar, hay que invertir en educación, en inteligencia y en creación.

La escuela pública no es un gasto, es una inversión de futuro. Hay que pagar bien a los profesores. Y hay que formar a los jóvenes de manera que sean más adaptables, con menos miedo a los cambios. Y muy importante: hay que otorgar mucha más importancia al arte y a la cultura. ¡Si no, solo nos quedará el centro comercial!

Está bien formar élites tecnológicas, pero creo que acabaremos pagando un precio por esta situación. Porque el ser humano es complejo. Mire, yo veo a bastantes investigadores, matemáticos, físicos o ingenieros de muy alto nivel que cantan en coros. O que se apuntan a cursos de teatro, o de pintura. No sé por qué, pero ocurre. A lo mejor es que no acaban de encontrar un sentido pleno a su trabajo. De la misma forma que luchamos contra la degradación del medio ambiente, tenemos que trabajar contra la degradación de las cualidades creativas de la persona.

Se trata de movilizar a pintores, a escritores, a músicos para que enseñen a la gente a hacer cosas enriquecedoras, sobre todo a los niños. Si un actor de una compañía de teatro profesional le cuenta a un adolescente en qué consiste tal o cual obra del siglo XVIII, eso cobra un sentido totalmente distinto, y tiene muchas posibilidades de que al crío le guste.

De lo que habla en definitiva es de un nuevo contrato social, no solo de política… Una sociedad cuyos ejes exclusivos son las pantallas, el trabajo y la protección social es una sociedad deprimente. Si se fija, a través del tiempo a los museos siempre ha ido la misma gente. Gente de un cierto nivel educativo. Los campesinos y los obreros de la construcción en general van poco. Es una cuestión de educación.

Educar no es seducir. Hay obligaciones. En un momento dado, hay que obligar a cosas. No todo puede ser flexible, agradable, discutible. Hay que trabajar duro, y obligar a trabajar. El hombre es Homo faber, hay que enseñar a hacer. Y hay que recuperar la retórica, enseñar a los chicos a expresarse, y a razonar, porque el ordenador no lo va a hacer por ellos. El hombre es Homo loquens, el ser que habla.

https://elpais.com/elpais/2020/01/28/eps/1580212910_212654.html

Martin Amis. Perro callejero.

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El fallecido se llamaba Royce Traynor. El 11 de febrero el veterano magnate del petróleo paseaba por una calle en Kensington cuando una teja de pizarra del tamaño de una página de periódico se desplomó sobre él como una guadaña. Murió en la ambulancia, en los brazos de Reynolds, su esposa durante cuarenta y tres años. Reynolds iba sentada ahora en un lugar bastante más atractivo del avión, el asiento 2B. Bebía, llorosa, su segundo Buck’s Fizz y aguardaba el momento en que el comandante del aparato apagara el letrero de no fumar.

Brendan pensaba que la relación entre los ingleses y las personas de la familia real era incestuosa y narcisista, pero esencialmente subliminal (por debajo de un umbral o limen). Allí todo era oscuro: un cielo sin luna ni estrellas

respondiendo entretanto a la llamada de su hermano mayor, Nigel. Nigel había sido un cachondo en otros tiempos, pero se había vuelto del todo convencional y ahora estaba completamente muerto, como cualquier otro imbécil

Para su siguiente entrevista con el médico responsable de Cuidados Intensivos, Russia Meo se había puesto la ropa más cara que tenía: un traje italiano de cachemir negro hecho a medida, guantes y bolso a juego, y zapatos de salón. Pretendía con ello enviar un mensaje muy claro al doctor Gandhi: si algo salía mal, no se libraría de una demanda. Era, también, uno de esos días en que ella decidía instintivamente dejar que destacara su figura. Y así se había puesto una blusa blanca entallada y su sujetador blanco más dinámico. Estos lujosos alardes de seda no estaban destinados al doctor Gandhi (trataban de llamar la atención de algún otro), pero tal vez los elementos del escote oliváceo servirían para manifestar una afirmación básica: la afirmación de la vida, la vida…

Xan enderezó el cuerpo en la cama y se alisó con las dos manos sus escasos cabellos: suponía —y era una suposición motivada o sugerida al menos por la sonrisa de Pearl— que jamás había parecido tan calvo. En términos más generales, sus mejillas y frente parecían marcadas de excrecencias y asperezas, como si, durante su sueño, alguien hubiera cortado y untado rebanadas de pan sobre su cara, dejándola cubierta de migajas y semillas que permanecían fijas por efecto de la mantequilla. Y le alegraba que Pearl no pudiera ver sus rodillas, porque, por su cara interior, a cada lado de la rótula aparecían visibles regueros ondulados y fluidos como gruesas lombrices

Otra vez se atusó, con temblorosas manos, las temblorosas guedejas de sus cabellos. La cama, todo aquel tenderete, lo hacía sentirse como en un muestrario de vejez y de decadencia, de colores cenicientos

 

Era consciente de que la distancia entre él y el mundo de las mujeres se estaba agrandando. Cada noche, al entrar en la metrópolis borgesiana de la pornografía electrónica —con sus infinitudes y sus inmortalidades—, Clint no hacía otra cosa que viajar hacia las mujeres. Pero a la vez se estaba alejando de ellas. Y la distancia se iba haciendo cada vez mayor.

Las chicas de trece, de catorce, de quince años muestran a veces una expresión de pánico, como si sus ojos estuvieran atrapados en el cambiante rostro: «¿Hacia dónde voy?» Desde niña, la presencia de la princesa había conllevado siempre agitación, un temblor de electricidad…, pero no había ninguna consternación en ella. De momento parecía una fogosa y emocionante criatura del bosque sacada de unos dibujos animados. En cualquier caso, no había ninguna duda a propósito de su destino, que era la feminidad.

Siguió a Amor a través de la puerta batiente y cambió decididamente una atmósfera por otra más oscura, más tibia, impregnada por un denso olor a sudor, a jabón y a sustanciosas cenas. Brendan lo inhaló y enseguida siguió adelante, al mundo alternativo del subsuelo… Ni que decir tiene que hubiera sido bastante peor en tiempos de Ricardo IV, cuando el servicio doméstico recibía una retribución absolutamente mínima por principio (por aquello de que la gloria era poder, y todo eso), pero la Casa de Inglaterra estaba siempre protegida por los olores y las texturas del vasallaje: siempre esperando tras la puerta batiente que conducía al subsuelo. Brendan sabía que todos los sirvientes odian a sus señores.

Mirando más allá del cansado y descarnado odio de aquellos rostros, Brendan veía las calles de edificios idénticos que iban subiendo desde Cold Blow: una tienda haciendo esquina, una barbería con su enseña giratoria, un letrero montado sobre una estructura metálica y dispuesto en ángulo sobre la acera. Aquí, pensó, los remolinos de polvo, los pequeños tornados de basura, girarían en sentido contrario, respondiendo a la prisión y a su fuerza de gravedad. El aire olía a espíritus baratos: a los de los muertos en accidentes baratos: accidentes de circulación, aporreamientos, incendios de colchones

En materia de venganza, era irreflexivamente fundamentalista. Y también lo era él, aparentemente; creía no serlo, pero lo era. Pearl entendería —y Russia no, en cambio— que la venganza era algo a lo que él tenía derecho. La querían todos sus sentidos…, la necesitaban

Byung-Chul Han. Respuestas a Luis Martínez.

Cuenta Byung-Chul Han (Seúl, 1959) que empezó a interesarse por la Filosofía por un problema de exceso de atención. Leía demasiado despacio. Su incapacidad para adecuar su ritmo de lectura al que, según él, exige la literatura, le llevó a interesarse por la primera de las ciencias. Y fue ahí, en la lenta descripción de cada palabra alemana donde empezó a familiarizarse con la revolución del sentido de Husserl y los laberintos etimológicos y polisémicos de Heidegger. Y ahí sigue.

Han sigue leyéndolo todo, realidad incluida, según su particular sentido de la cadencia; consciente de que lo que importa antes que nada es el propio tiempo. Cada uno de sus libros, todos publicados en español por Herder, ha servido para dibujar con precisión los contornos de la sociedad digital que nos habita. La explotación ha devenido autoexplotación (La sociedad del cansancio), el infierno de lo igual ha aniquilado el verdadero sentido del otro (La agonía del Eros), la represión ha sido sustituida por el exceso de información y de placer (La expulsión de lo distinto), y el entretenimiento ha sido absorbido por la imperiosa necesidad de producir (aquí, su último y fulgurante ensayo Buen entretenimiento). Y así.

Bajo la presión de tener que trabajar hoy nos hemos olvidado de cómo se juega. El ocio sólo sirve hoy para descansar del trabajo. El ocio se ha convertido en un insufrible no hacer nada, en una insoportable forma vacía del trabajo. (…) las ganas que todos tenemos de jugar se ponen al servicio del trabajo, que las explota y saca partido de ellas. La sociedad futura será una sociedad del juego.

Si resulta que nuestro tiempo vital o la duración de nuestra vida coincide por completo con el tiempo laboral, (…) , entonces la propia vida se vuelve radicalmente fugaz. Deberíamos liberar la vida de la presión del trabajo y de la necesidad de rendimiento. De lo contrario la vida no merece la pena vivirla.
Lo contrario de la sociedad del juego es nuestra sociedad del rendimiento, nuestra sociedad del cansancio, en la que cada uno se explota voluntariamente a sí mismo creyendo que así se está autorrealizando.

Nuestra percepción asume una forma serial. Se apresura de una información a la siguiente, de una sensación a la siguiente, sin llegar nunca a un final. Se produce un consumo sin fin. Las series gustan tanto hoy porque responden a nuestros hábitos seriales. El visionado bulímico se ha convertido hoy en el modo de percepción generalizado. El régimen neoliberal intensifica los hábitos seriales para hacernos producir más, para forzarnos a un consumo mayor.

El tiempo carece de un ritmo que ponga orden, carece de una narración que cree sentido. El tiempo se desintegra en una mera sucesión de presentes puntuales. Hoy cada vez hay menos cosas que duren y que con su duración den estabilidad a la vida. A la civilización actual le falta sobre todo vida contemplativa. Por eso desarrolla una hiperactividad, que le quita a la vida la capacidad de demorarse y recrearse.
Como todos los medios, también el digital tiene un potencial emancipador. Da más libertad. Pero lo que sí me parece muy problemático es que esta libertad se torne hoy de muchas maneras una coerción. Hay una coerción de comunicación a la que estamos sometidos. Si yo critico los medios digitales es sobre todo porque generan una ilusión de libertad.

La forma de producción neoliberal intensifica el narcisismo. Hoy cada uno es empresario de sí mismo. Cada uno se realiza a sí mismo. Cada uno se produce a sí mismo. Cada uno venera el culto, la liturgia del yo en la que uno es sacerdote de sí mismo. La sobreacumulación narcisista de libido de ego nos pone depresivos y genera sentimientos negativos, como la angustia. Freud aplicó su teoría de la libido también a la biología. Las células que se comportan de forma narcisista, es decir, que carecen de eros, son peligrosas para el organismo. Para la supervivencia del organismo son indispensables justamente aquellas células que se comportan de forma altruista e incluso se sacrifican por otras. Freud atribuye la libido del yo al impulso de muerte. La acumulación narcisista de libido del yo es mortal tanto para el organismo como para la sociedad. Sólo nos cabe aguardar que el eros regrese a nosotros. El eros es lo único que nos permitiría superar la depresión.

Se renuncia a la formación integral a cambio de la formación profesional. Renunciar a la filosofía significa renunciar a pensar. El pensamiento meditativo y filosófico es el único capaz de engendrar algo totalmente distinto. Hoy vivimos en un infierno neoliberal de lo igual. Para este infierno de lo igual resulta un peligro el pensar, la filosofía, porque interrumpe lo igual a favor de lo totalmente distinto. De lo contrario sólo prosigue lo igual. La revolución empieza con el pensamiento. La filosofía es la comadrona de la revolución.

https://www.elmundo.es/papel/lideres/2019/02/12/5c61612721efa007428b45b0.html

Por qué un equipo de científicos quiere cambiar el concepto de qué es “vida”.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-53760603

Nuestro planeta alberga lo que posiblemente sea solo una de las formas de vida que existen en el universo.
Y para ello, proponen una nueva palabra: “vyda” (lyfe, como originalmente la llaman en inglés, para diferenciarla de la palabra “life”, que significa vida).

Definir qué entendemos por “vida” es ya una tarea compleja, pero para efectos prácticos la NASA utiliza esta definición:

“Vida es un sistema químico autosuficiente con la capacidad de tener evolución darwiniana”. Esa definición describe a todos los seres vivos de nuestro planeta.

Quizás existan seres que funcionen de una manera muy distinta a la que conocemos. La propuesta de Bartlett y Wong es que se considere vyvo a cualquier sistema que cumpla estas cuatro habilidades:

Disipación: capturar y procesar energía
Autocatálisis: crecer o expandirse
Homeostasis: mantener un equilibrio interno cuando las condiciones exteriores cambien
Aprendizaje: almacenar y procesar información y utilizarla para aumentar sus posibilidades de supervivencia

Las posibilidades son infinitas, y nuestra imaginación se queda corta, pero como ejemplo Bartlett menciona que quizás algún día encontremos seres que almacenan información con algo distinto al ADN, o que realizan el metabolismo con unas enzimas que no conocemos en la Tierra.

“Primero pensábamos que éramos el centro del universo, después dijimos: ok, puede que no seamos el centro del universo, pero somos la mejor especie en la Tierra y debemos ser el modelo para la vida en otros lugares”.

El nuevo concepto que propone, sin embargo, nos baja un poco esas ínfulas y nos dice que quizás nuestra vida sea solo una en medio de un inmenso grupo de formas de vyda.

Chrissie Hynde, líder de The Pretenders: “Vestirse como una puta no es empoderamiento femenino”

(Comentarios a la entrevista vistos)

Usuario 1:
Qué es ser puta?
¿Cómo viste una puta?
¿Visten todas igual?
¿Sólo las putas visten así?
¿Ir vestida así ya te hace ser una puta?
Las mujeres, putas o no, deben poder vestir como les salga de los ovarios y ser respetadas, sin importar ropa ni apariencia. (igual que el resto de mortales)

Usuario 2:
Una prostituta es una mujer que vende su cuerpo para sexo. Para ello la mercancia tiene que estar lo mas visible posible, para venderse.
Es comprensible en una prostituta, yo no lo comprendo en una niña de 14 años. Cual es el sentido de que una mujer lleve minifalda y escote? Ser mas guapa para otras mujeres?
Y puede vestir como quiera, pero no me vendas que es para el bien de las mujeres, creo que lo contrario.

Usuario 1:
o para atraer mas a chicos, y que no pasa nada. O les gustaria verse mas guapas , por que todas sus idolos visten asi ( luego ya podemos debatir el papel de esos “idolos”)

Usuario 2:
Esa es la cuestion, que si es para atraer a mas chicos si es un problema, porque te conviertes en objeto sexual y encima es culpa del hombre.

Usuario 1:
Sexualizarse no implica que nadie tenga que manosearte ni nada por el estilo. Ya seas chico o chica.
Otra cosa es que si te sexualizas te moleste que te miren o intenten ligar contigo, por lo demas, zero.
Que todavia haya gente que no entienda eso…madre mia

Usuario 2:
Pues hay gente que no lo entiende todavia.
Si esta fenomenal sexualizarte y convertirte en objeto sexual, luego no vengas a decir “que guarro ese que me mira” o “quitemos las azafatas de los eventos deportivos”.

Dopamina en diseño.

Los software para móviles están diseñados para atacar tus sistemas de recompensa sobrecargandote de estímulos y modificando tu ciclo natural de producción de dopamina. Aunque no le prestes atención conscientemente, el cerebro si que se acuerda.

 ‘La civilización de la memoria de pez’ (Alianza Editorial 2020). Bruno Patino

periodista y escritor francés

La civilización de la memoria de pez’ o cómo nuestra atención ha quedado reducida a 9 segundos.

“economía de la atención”

Nuestro infierno cotidiano somos nosotros mismos. Sin posibilidad de descansar, atiborrados de dopamina, no relajamos nunca la vigilancia. La alerta permanente, la explotación de nuestra pasividad, el halago de nuestro narcisismo y el anuncio inmediato de lo que vendrá son el ritmo que acompasa nuestra existencia digital. Queríamos elegir, el vértigo que da el control de la información y de las señales, pero lo que nos acecha es la realidad de la dependencia (…) «No pretendíamos llegar a eso», proclaman algunos de sus directivos. Los hechos demuestran lo contrario», escribe Patino.

«En su versión más agresiva, que atenta contra el libro albedrío, el diseño de las interfaces que tiene como objetivo producir dependencia recibe el nombre, casi cinematográfico de dark design, el diseño oscuro. Persigue una forma de pirateo. del cerebro, el brain hacking».

El autor cita a un “arrepentido de la tecnología”, Bill Davidow para explicar este sombrío dilema al que se enfrentan las empresas tecnológicas para retener nuestra atención:

«Estas grandes empresas digitales se enfrenta a un disyuntiva interesante, pero moralmente cuestionable: o bien consiguen piratear las neurociencias para ampliar su cuota de mercado y obtener inmensos beneficios, o bien dejan que lo haga la competencia y se quede con su mercado».

‘La civilización de la memoria de pez’ o cómo nuestra atención ha quedado reducida a 9 segundos

The Magnetics Fields. Epitaph for my heart

ttps://open.spotify.com/track/7G969WG9KJsAT5qdc7LzW8

Caution, to prevent electric shock
Do not remove cover
No user-serviceable parts inside
Refer servicing to qualified
Service personnel”

Let this be the epitaph for my heart
Cupid put too much poison in the dart
This is the epitaph for my heart
Because it’s gone, gone, gone

And life goes on and on anon
And death goes on, world without end
And you’re not my friend

Who will mourn the passing of my heart?
Will its little droppings climb the pop chart?
Who’ll take its ashes and singing, fling
Them from the top of the Brill Building

And life goes on and dawn, and dawn
And death goes on, world without end
And you’re not my friend

Generación depresiva o anestesiada.

La juventud de hoy creció en función de unos dogmas que han resultado ser unas milongas: “estudia y trabajarás”, “de lo mío”, “con esfuerzo todo saldrá bien”…

La gente no está deprimida …. ha nacido una generación anestesiada, … una ansiedad latente por el miedo a un futuro que, ya hoy, ha normalizado trabajar gratis, compartir piso, no poder abandonar el piso de los padres, no poder planear formar una familia… El viaje hacia ese futuro se manifiesta inhóspito. Siempre habrá cantamañanas fans del voluntarismo y de otras mamarrachadas que dirá “si quieres, puedes”. Pero si no existen condiciones para poder, no vas a poder una puta mierda.

https://psicologiaymente.com/social/depresiva-generacion-anestesiada

 

Raúl Cimas, entrevista.

Dice que está sentado en una mecedora limpiando su escopeta.

… me da la sensación de que estamos un poco enfermos de prisa y que ya queremos aprender a salir del desaguisado, justo cuando nos acaban de soltar una hostia. Estamos en la lona y tenemos que pensar en cómo levantarnos en vez de sacar otras conclusiones.

No hay pensamiento extraño. A lo que estamos acostumbrados es a no tener demasiados pensamientos o a darles salida pronto. Pero ahora que no tenemos escapatoria… no sé, igual nos enfrentamos a pensamientos oscuros y humanos como la violencia o la venganza, pero tenemos la suficiente educación para tomárnoslo con calma.

¿Qué es el mundo interior; cómo se cultiva? ¿Realmente puede la cultura salvarnos de algo? El cuerpo es un armario. Hay gente que quiere tener un armario bonito, que pegue con el salón y tal… y hay gente que lo quiere para guardar cosas. Mira, si consigues las dos cosas eres Paul Newman. Enhorabuena. ¿Cómo no te va a salvar la cultura? La cultura es una guía de todo el conocimiento adquirido en la historia por el ser humano, eso es la cultura. Si te vas de viaje a un lugar peligroso y cruel como es la propia vida, más te vale tener algún conocimiento de antemano. Tendrás más posibilidades de sobrevivir.

Cualquier día puede ser bueno. Yo me esforcé mucho siempre en intentar no tener una oficina ni un jefe, y eso es lo mejor que he hecho en mi vida. Quizá por eso no tengo ese concepto asfixiante del tiempo. Casi que trabajo más los fines de semana que entre semana.

https://www.elespanol.com/cultura/20200418/raul-cimas-libertad-no-perdido-experimentado-nunca/483202878_0.html

Síndrome del esclavo satisfecho.

… a pesar de vivir una vida objetivamente miserable, parecen estar no solamente resignadas sino agradecidas con su existencia.

… no reflexiona acerca del futuro y reduce la complejidad de la vida a la satisfacción inmediata de la rutina diaria.

… la desgracia del esclavo (…) (es) la asunción del pensamiento del poderoso, que le impide plantearse y por tanto cuestionar su estado de sumisión.

… acepte de forma acrítica (..) con una pasividad resignada y sin atisbo de determinación para poder revertir (…)

… sistema socioeconómico y cultural vigente nos impone ciertos valores y ejerce una manipulación continua.

… atendemos sin reflexión previa a una serie de rutinas familiares, laborales y sociales. En este día a día frenético, se nos anula la capacidad para tomar la iniciativa ante cuestiones como el consumo, la moda y la moralidad.

… Entre el acriticismo, la pasividad y el carpe diem mal entendido, nuestra mente deja de plantearse ciertas cosas, … resignación pasiva

… jóvenes anestesiados bajo el yugo del pensamiento uniforme de la tecnocracia y el presentismo,… la uniformidad de pensamiento, los empleos precarios y los momentos de ocio idéntico.

… el sistema saca rédito de este tipo de pensamiento, apuntalando individuos altamente obedientes: trabajadores precarios pero productivos, consumistas sin criterio y nada críticos con la sociedad ni con las injusticias que sufren aun sin percatarse de ello.

https://psicologiaymente.com/social/sindrome-del-esclavo-satisfecho

Not. Big Thief

 

It’s not the energy reeling
Nor the lines in your face
Nor the clouds on the ceiling
Nor the clouds in space
It’s not the phone on the table
Nor the bed in the earth
Nor the bed in the stable
Nor your stable words
It’s not the formless being
Nor the cry in the air
Nor the boy I’m seeing
With her long black hair
It’s not the open weaving
Nor the furnace glow
Nor the blood of you bleeding
As you try to let go
It’s not the room
Not beginning
Not the crowd
Not winning
Not the planet
That’s spinning
Not a ruse
Not heat
Not the fire lapping up the creek
Not food
That you eat
Not the meat of your thigh
Nor your spine tattoo
Nor your shimmery eye
Nor the wet of the dew
It’s not the warm illusion
Nor the crack in the plate
Nor the breath of confusion
Nor the starkness of slate
It’s…

La muerte. Watchmen

“La filosofía es una preparación para la muerte”. Frase de 2000 años. Historia de la filosofía condensada en esta impecable secuencia de la serie Watchmen S01E04 deHBO.