Sin blanca en París y Londres (George Orwell) (extracto)

“La gente se equivoca cuando piensa que al que se queda sin trabajo sólo le preocupa perder el jornal. Por el contrario, la persona inculta, con el hábito del trabajo metido hasta los huesos, necesita más trabajar que tener dinero. Un hombre culto puede soportar el ocio forzoso, que es uno de los peores males de la pobreza. Pero un tipo como Paddy (un mendigo ignorante que aparece en la novela), sin posibilidades de llenar el tiempo, se siente tan desgraciado cuando no tiene trabajo como un perro atado con una cadena. Por eso resulta tan estúpido pensar que a quien hay que conmiserar más es a los que “han perdido su posición”. La persona que realmente merece que le tengan lástima es aquella que no ha tenido nada desde el principio y se enfrenta con la pobreza con la mente vacía, sin recursos”.