El miedo como negocio en nuestros días según el filósofo Zygmunt Bauman.

… consumo de productos ‘contra el miedo’ tienen que estar atemorizados y asustados, al tiempo que esperanzados de que los peligros que tanto temen puedan ser forzados a retirarse y de que ellos mismos sean capaces de obligarlos a tal cosa, con la ayuda pagada de su bolsillo, obviamente”, escribió el sociólogo Zygmunt Bauman.

En el escenario moderno, donde la “lucha contra los temores ha acabado convirtiéndose en una tarea para toda la vida, mientras que los peligros desencadenantes de esos miedos han pasado a considerarse compañeros permanentes e inseparables de la vida humana”, tenemos que escrutar nuestros temores con un extraordinario sentido crítico o, de lo contrario, terminaremos siendo sus rehenes, engullidos y manipulados por esos monstruos en la sombra que parecen surgir por doquier.

En una sociedad hiperconectada los miedos se multiplican

… Esa inmediatez e interconexión son positivas, pero también encierran una trampa. La trampa de ver peligros por doquier. Sentirnos permanentemente inseguros. Siempre a la espera de que lo que ocurrió en el otro lado del mundo se replique en nuestro entorno más cercano.

De esta manera terminamos sumiéndonos en lo que Bauman calificó como “una batalla prolongada e imposible de ganar contra el efecto potencialmente incapacitante de los temores contra los peligros genuinos y putativos que nos hacen tener miedo”. No solo tememos a los peligros reales que nos acechan en nuestro día a día sino también a peligros más difusos y lejanos que quizá nunca llegarán.

… sensación de aprensión que nos condena a un estado de alarma permanente en el que sentimos que no podemos bajar la guardia ni un minuto,..

… las estrategias que aplicamos para ahuyentar nuestros miedos… esconden los temores durante un tiempo, hasta que la próxima noticia los reactive.

… miedo es difuso, incierto… enemigo difícil de batir. Entonces se convierte en el «negocio del miedo».

… en cualquier momento se puede romper la frágil continuidad entre el presente y el futuro que tan seguros nos hace sentir.

… riesgos suelen ser los que enfatizan hasta la saciedad los medios de comunicación.

Como decía Milan Kundera, “el escenario de nuestras vidas está envuelto en una niebla – que no en la oscuridad total – en la que no vemos nada ni somos capaces de movernos. En la niebla se es libre, pero esa es la libertad de quien está entre tinieblas”.

Podemos ver 30 pasos y reaccionar a lo que tenemos justo delante de nuestras narices, pero no vemos más allá. Así intentamos prever los peligros más próximos, conocidos y cercanos. Pero aquellos más grandes y peligrosos, probablemente los que más podrían afectarnos, no los vemos. De esa manera terminamos marginando los principales motivos de preocupación.

“Centrados en aquello sobre lo que sí podemos hacer algo, no nos queda tiempo para ocuparnos en reflexionar sobre cosas con respecto a las cuales no podríamos hacer nada, aunque nos lo propusiéramos, Esto nos ayuda a preservar la cordura, a apartar de nosotros las pesadillas y el insomnio. Lo que no puede lograr, sin embargo, es que estemos más seguros”, decía Bauman.

Así terminamos cazando monstruos inexistentes, dedicando todos nuestros esfuerzos y energías a protegernos de riesgos improbables, mientras nuestra mente se desgasta en una batalla que está perdida de antemano. Y mientras nos sumimos en esos miedos líquidos, nuestra mente racional se desconecta. Porque cuando el cerebro antiguo toma el mando se produce un secuestro emocional en toda regla que nos impide ver con claridad lo que está sucediendo y comprender que la mayoría de los miedos que nos atenazan son irracionales o el resultado de un miedo derivativo.

En este estado es más fácil vendernos soluciones para “protegernos” de esos miedos,… no se limitan a… sistema de alarma… o medicamentos… , sino que “se nos presentan bajo la máscara de la protección o la salvaguarda de las comunidades”, para sostener un status quo que nos mantiene convenientemente dentro de los límites estrechos que marca el miedo.

Y así caemos en el bucle del miedo líquido al que hacía referencia Bauman, un miedo que está en todas partes, convenientemente alimentado, pero imposible de erradicar porque se auto perpetúa. A menos que hagamos un acto de conciencia y comprendamos que esos miedos son tan irracionales y sus riesgos tan pequeños que podemos liberarnos de ellos para vivir plenamente la única vida que tenemos.

Fuente: Bauman, Z. (2010) Miedo líquido. Barcelona: Editorial Paidós.

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El miedo como negocio en nuestros días, según el filósofo Zygmunt Bauman

Saben leer pero no entienden lo que leen: una nueva generación de analfabetos.

el impacto del Internet y sus tecnologías derivadas parece haber creado una nueva forma de analfabetismo funcional, en el cual la gente sabe leer pero es incapaz de mantener su atención lo suficientemente en la lectura como para comprender las ideas que propone un texto o la abstracción inherente a toda escritura, y menos para recrear los efectos emocionales y estéticos propios de ciertas obras. 

…la lectura … ser una práctica realizada en silencio y con cierto grado de soledad, en nuestra época ambas condiciones han cambiado … el ruido de la distracción 

…profesores … preocupación por la dificultad de los jóvenes para mantener su atención en una tarea.  

…no tienen la paciencia para leer profundamente. Edmundson habla incluso de una suerte de “impaciencia cognitiva” que se interpone entre la mente del estudiante y la recepción de la obra literaria. 

…una práctica conocida en el mundo anglosajón como skimming, lo cual puede traducirse como “hojear” …estudiantes … “hojear” los textos que leen. Esta forma de “leer”, sin embargo, va en contra de la naturaleza misma de la lectura.  

La expectativa de inmediatez a la que estamos tan habituados no puede cumplirse en la lectura, en la cual los resultados se obtienen paulatina y gradualmente, como culminación de un proceso que en sus etapas intermedias agrega cada vez pequeños o grandes componentes que ya por sí mismos pueden considerarse ganancias parciales. 

…el sujeto contemporáneo simplemente prefiera vivir en la ignorancia, la mentira, el prejuicio o la ilusión de la verdad: nubes del pensamiento que la lectura ayuda a disipar. 

https://pijamasurf.com/2019/02/saben_leer_pero_no_entienden_lo_que_leen_una_nueva_generacion_de_analfabetas/?fbclid=IwAR3niZHiOwZ2a-M5Wb3dyLphsdfusFU3g0gO16cETuiX02GqeEiVPZhFf-U

comentario visto en redes

Hace años vivimos la era de la información, hoy en día vivimos la era de los contenidos vacíos y vidas aburridas.

La mayoría de información, más del 99% que se mueve hoy en dia, son contenidos absolutamente vacíos, no contienen ningún tipo de información útil ni enriquecedora, más que rellenar necesidades inmediatas que cubran la falta de compañía, empatía, humor o a veces simple costumbre o satisfacer el ego. Además, nos hemos vuelto consumidores rápidos de información. Ya cuesta estar una hora y pico viendo una película sin usar también el móvil y hacer 3 cosas a la vez, pero babeamos por consumir decenas de capítulos de una serie favorita como si fuera una droga.

Cientos, miles, millones de personas siguen a youtubers cuyo único aporte sincero de información suele ser el no tener idea de nada, dedicarse a realizar algo cotidiano, y ser observado como un mantra por sus legiones de seguidores. El enganche es brutal, hay algo en la estupidez de la información, en su falta de relevancia, que engacha.

Ya no necesitamos grandes dosis de información, útil, enriquecedora, nuestro día a día se basa en consumir pequeños paquetes de cotidaniedad, ya sean en podcasts, en videos, en tik toks… y en lo que saldrá mañana, que será todavía más estúpido e inútil que el resto, seguramente.

No se si es una evolución del entretenimiento, ni como perdimos del todo la batalla por tener cada vez mejor y más enriquecedora información, pero es una tragedia de efectos a medio y largo plazo que impactarán profundamente en la sociedad, y cuyos primeros compases, tener una sociedad cada vez más idiotizada, ya los vemos cada día, con los policorrectismos, los ofendiditos por todo, las críticas ante quien se atreve a discrepar o incluso ya pensar, y la incapacidad de mantener un debate inteligente, serio y con rigor ni siquiera en las TV públicas.

Ya no importa mentir, porque aunque digas la verdad la información ya ha perdido el valor que una vez tuvo.

Artículo; La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación.

El filósofo alemán, Martin Heidegger, dijo una vez: “hay un enorme sistema que piensa todo por nosotros ahorrándonos la terrible tarea de pensar”

el hecho de estar informándonos permanentemente es lo que dificulta el pensamiento.

Una de las claves más importantes para la progresiva idiotización y “adormecimiento” de la sociedad es el entretenimiento vacío….  un debate ficticio de noticias sin importancia…. el entretenimiento vacío se vuelve una especie de anestesia que nos permite soportar la realidad sin hacer nada para cambiarla. Y es que, de eso se trata: de convencernos de que nada puede hacerse para cambiar el mundo.

El filósofo Theodor Adorno sostiene que, “Con cada risa, el espectador está más cerca de seguir a las fuerzas totalitarias”

Y es que lo que se busca, es evitar toda intención del pensamiento, todo esfuerzo intelectual, para crear una sociedad de hombres y mujeres que abandonen los ideales y aspiraciones que les hacen rebeldes, para conformarse con la satisfacción de unas necesidades inducidas por los intereses de las élites dominantes.

La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación

Entrevista Gilles Lipovetsky

por Borja Hermoso (extracto)

razones que impulsan carga de odio en el discurso político: Viene de dos factores. Primero, una situación nueva de inseguridad generalizada frente a la cual no hay soluciones claras. Segundo, la gente ya no confía en los partidos tradicionales porque está descontenta desde hace tiempo por muchas cosas. La política ya no le ofrece esperanzas. El agotamiento del debate político ha traído furia y ha traído odio. Cuando fracasan las organizaciones de intermediación, lo que queda es el individuo. Y sus reacciones inmediatas.

… es cierto que el electorado de los partidos populistas no suele ser precisamente el que ocupa lo alto de la jerarquía social…, siente que todo va a ir mal y que va a ir a peor. Y tienen miedo. Eso es clave.

Inseguridad identitaria. Inseguridad ante la inmigración. Inseguridad medioambiental. Inseguridad sanitaria y alimentaria. Vivimos en una cultura de la ansiedad. frente a esa ansiedad ya no tenemos ni ideologías ni soluciones políticas que ofrezcan alternativas reales. Y esto resulta explosivo. El Estado-providencia retrocede, los sistemas de protección social también, lo mismo las pensiones, crece el paro…,… antes la política ofrecía una especie de sueño, de promesa, y hoy ya no hay promesas que valgan.

… por un lado, tenemos una sociedad en la que crecen sin parar las desigualdades, pero por otro tenemos un volumen de aspiraciones que tampoco para. Es, más que el bienestar, el sueño del bienestar. Hoy, cualquiera en un barrio popular puede llevar unas Nike de 125 euros. Y todos los jóvenes saben lo que es Louis Vuitton, Hermès, Gucci…, ¡solo viven para las marcas! No quieren unos zapatos, quieren una marca de zapatos.

Creo que la diferencia es necesaria. Las mujeres que hoy ocupan puestos clave en la empresa, en la política, etcétera, quieren que se reconozca su feminidad más que nunca. No quieren ser transgénero, reivindican su condición de mujeres. La condición sexual no es cualquier cosa. … no creo que el futuro del feminismo sea el Me Too. Porque fomenta una cultura exclusivamente victimista. El verdadero feminismo son las mujeres que saben responder a los hombres…. espero que la lucha política por los derechos de la mujer no aplaste un tema que no es en absoluto político como es la seducción. Al ser humano le gusta gustar, y le gusta tratar de conquistar. A la inmensa mayoría de las mujeres, también. Pero no se puede confundir acoso con seducción.

La mejor solución es lo que ya hacen en ciertos países escandinavos, lo que llaman “la flexiseguridad”. Una economía flexible, en la que se pueda despedir a la gente si es necesario, pero en la que haya a la vez programas de formación y de reciclaje de competencias, y no un simple sistema de asistencia social. Cuando se despide a alguien se le dan los medios para reciclarse. Y en segundo lugar, hay que invertir en educación, en inteligencia y en creación.

La escuela pública no es un gasto, es una inversión de futuro. Hay que pagar bien a los profesores. Y hay que formar a los jóvenes de manera que sean más adaptables, con menos miedo a los cambios. Y muy importante: hay que otorgar mucha más importancia al arte y a la cultura. ¡Si no, solo nos quedará el centro comercial!

Está bien formar élites tecnológicas, pero creo que acabaremos pagando un precio por esta situación. Porque el ser humano es complejo. Mire, yo veo a bastantes investigadores, matemáticos, físicos o ingenieros de muy alto nivel que cantan en coros. O que se apuntan a cursos de teatro, o de pintura. No sé por qué, pero ocurre. A lo mejor es que no acaban de encontrar un sentido pleno a su trabajo. De la misma forma que luchamos contra la degradación del medio ambiente, tenemos que trabajar contra la degradación de las cualidades creativas de la persona.

Se trata de movilizar a pintores, a escritores, a músicos para que enseñen a la gente a hacer cosas enriquecedoras, sobre todo a los niños. Si un actor de una compañía de teatro profesional le cuenta a un adolescente en qué consiste tal o cual obra del siglo XVIII, eso cobra un sentido totalmente distinto, y tiene muchas posibilidades de que al crío le guste.

De lo que habla en definitiva es de un nuevo contrato social, no solo de política… Una sociedad cuyos ejes exclusivos son las pantallas, el trabajo y la protección social es una sociedad deprimente. Si se fija, a través del tiempo a los museos siempre ha ido la misma gente. Gente de un cierto nivel educativo. Los campesinos y los obreros de la construcción en general van poco. Es una cuestión de educación.

Educar no es seducir. Hay obligaciones. En un momento dado, hay que obligar a cosas. No todo puede ser flexible, agradable, discutible. Hay que trabajar duro, y obligar a trabajar. El hombre es Homo faber, hay que enseñar a hacer. Y hay que recuperar la retórica, enseñar a los chicos a expresarse, y a razonar, porque el ordenador no lo va a hacer por ellos. El hombre es Homo loquens, el ser que habla.

https://elpais.com/elpais/2020/01/28/eps/1580212910_212654.html

Usted es un fascista. Daniel Verdú (babelia)

periodo histórico. paralelismos en aspectos muy concretos localizados en el clima:  sentimiento de derrota, malestar, abandono, desilusión, rechazo y repulsa a la vieja clase dirigente y las instituciones parlamentarias que custodiaban. sentimiento antipolítico. desprecio de la vieja política. Una pequeña burguesía desclasada, asustada por la percepción de una invasión extranjera; partidos que invocan atajos extraparlamentarios y dan la espalda a las cámaras en un clima de descomposición y una crisis económica enquistada que ha machacado a la base de la población. Ese aire enrarecido recorre desde hace años Occidente

(fascismo) “no es una etapa excepcional en la humanidad, sino que forma parte de ella”

la sobreexplotación del concepto y la languidez semántica que su repetitivo eco trae a las crónicas y la vida diaria (fascista) los fenómenos de hoy no tienen nada que ver con el fascismo (Emilio Gentile)

Estamos usando un término de manera inapropiada para explicar fenómenos nuevos. Y el error responde principalmente a la incapacidad de afrontar con una mirada crítica actual asuntos contemporáneos.

hoy se ha convertido en un insulto para prepotentes, antisemitas, autoritarios…
El fascismo negaba todo lo que derivaba de la Revolución Francesa.

El origen del término se encuentra en el símbolo romano del haz, a su vez heredado de los etruscos. Los fasci simbolizaban la unidad de soberanía, el orden y el poder supremo capaz de impartir justicia.

No es un fenómeno histórico, sino diacrónico. Se presenta con formas distintas, pero iguales métodos.

nuevas formas de autoritarismo acechan entre las sombras de nuestras estructuras políticas

https://elpais.com/cultura/2019/07/19/babelia/1563551499_294156.amp.html

Datos para una nueva ilustracion

… se generarían ingentea y continua ha dado lugar a una nueva disciplina denominada ciencias sociales computacionales.

La observación del comportamiento humano mediante la recogida del rastro digital de una comunidad— comienza a dar a los investigadores una visión más completa de la vida en toda su complejidad.

Es posible que el mayor error cometido por las sociedades occidentales haya sido la concepción del hombre como «individuo racional».

No somos individuos, sino miembros de una especie social.

Tras examinar los datos de 100 millones de estadounidenses, comprobamos que las personas son asombrosamente predecibles

(Etología)

https://www.bbvaopenmind.com/

La brecha entre ninis y sobrecualificados.

http://www.ondacero.es/programas/julia-en-la-onda/audios-podcast/el-gabinete/el-gabinete-la-brecha-entre-ninos-y-jovenes-sobrecualificados_2017091359b96d6e0cf2d6e127ffda5b.html

Interesante debate entre Manuel Delgado, Ignasi Guardans y Noelia Adánez.

Manuel Delgado: Auge del concepto nuevo de “exclusión social”. Elección entre explotación o exclusión. En épocas anteriores el tema era la explotación, ahora la exclusión.

Noelia Adanez: Universidad como aparcadero. Las titulaciones no se adaptan bien al mercado laboral en enseñanza superior ni tiene por qué hacerlo por volatilidad empleo, deberían servir para algo muy diferente, para capacitar ciudadanos que después toman decisiones (acertadas). Empleabilidad = master en ser cabronazo

Manuel Delgado: El problema no es la educación, sino la sociedad. Sociedad no fundamentada en el saber o conocimiento, sino en la acumulación de beneficios.