El horror de lo políticamente correcto

Acierta Zizek, la corrección política no sólo acaba con el humor, sino que deriva en locura. Y vamos a peor. La falta de coherencia en los argumentos de las ideologías de izquierda moderada, debido a lo políticamente correcto, las está vapuleando. De eso se aprovechan las derechas que tienen a huevo atacar esta tara, en vez de defender su propia delirante filosofía. Para ejemplo este vídeo de una asociación ultracatólica americana (a quienes tampoco les falta razón)

Filosofía identidad y sociedad David Precht entrevista a Thomas Metzinger

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Lo que
llamamos yo no es una entidad, una cosa, sino un proceso
. El cerebro
fabrica una imagen del yo.

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Lo que David Hume dijo en su día, ahora se puede
ver comprobado empíricamente. Las emociones proponen y el entendimiento actúa
como un departamento de marketing que justifica lo que con anterioridad las
emociones ya han decidido.

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El yo es
un estado sentido, más que un estado consciente.

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Investigaciones del cerebro pueden apuntar
hacia: El cuerpo es la forma del alma (Aristóteles). El alma es la
representación del cuerpo (Spinoza).

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Sólo lo vivido conscientemente puede localizarse
en el cerebro. La consciencia humana del yo no sólo tiene correlatos neuronales,
sino correlatos sociales. Darse cuenta de los demás, interpretar y reaccionar

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Hay muchas formas de autoconsciencia.

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Los conceptos que creamos también forman parte del
yo.

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Hemos descubierto con la investigación del
cerebro que quizás somos menos racionales de lo que creíamos.

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El yo está formado por Unión de distintos yos
(el autobiográfico, el de la presencia…)

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Grandes dimensiones de la realidad permanecen
vedadas para nosotros debido a lo militado de nuestra percepción, sin embargo
el cerebro quiere más.

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La
evolución no tiene por qué tener propósito (no tiene ningún futuro en el presente).
Esto contradice nuestra intuición

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Nuestra conciencia toma como modelo la realidad
que percibe como un modelo de conocimiento y nuestras emociones llevan a actuar
a la gente. Tenemos un gran problema porque a pesar del conocimiento
intelectual y científico somos incapaces de incidirnos a nuestras conductas la
necesidad de modificar para evitar la autodestrucción

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Precht; el alcance de las emociones es limitada
a la horda por evolución

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No salimos de nuestra cultivada estrategia de
depredación ni de nuestro yo emocional egoísta y que sólo es solidario en
pequeños grupos

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Precht propone su idea de moralidad en pequeños
grupos o clases y la suma de muchas solidaridades y Metzinger no la comparte

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Concepto del proletariado que tenemos en el tercer mundo.

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Concepto de la evolución del autoengaño.
Ilusiones positivas (los padres que creen que su hijo es el más listo, que
somos el mejor conductor) son un problema en el mundo moderno.

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Concepto de grupos cohesionados que se vienen
abajo si no tienen un grupo exterior antagónico contra el que “luchar”.  Precht discrepa.

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Precios a pagar cuando la investigación del
cerebro desencante definitivamente la autoconciencia (y con ello la eliminación
de las imágenes religiosas); 1) desarrollo de reacción fundamentalismo que
quiere automutilarse su visión del mundo por pura simplificación y 2) la banalización
de ese conocimiento, ese materialismo vulgar cuyo resultad sería debilitar la
solidaridad y con ello la cohesión interna de la sociedad. (Precht lo relaciona
con el darwinismo social). Pero quizás hay un camino intermedio, una especie de
espiritualidad secular, una especie de “hay algo” basado en el gran
desconocimiento que tenemos de todo

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Educación: los medios e Internet atrapan nuestra
atención libando sentimientos. Deben ralizarse acciones para “volver aquí”, por
ejemplo, meditación. Los jóvenes necesitan sentimientos para saber que quieren
en la vida. Hay que ayudarlos y entrenarlos a concentrarse ante tanto ladrón de
atención

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Concepto de indemnización intergeneracional por
un estilo de vida irresponsable.