Generación depresiva o anestesiada.

La juventud de hoy creció en función de unos dogmas que han resultado ser unas milongas: “estudia y trabajarás”, “de lo mío”, “con esfuerzo todo saldrá bien”…

La gente no está deprimida …. ha nacido una generación anestesiada, … una ansiedad latente por el miedo a un futuro que, ya hoy, ha normalizado trabajar gratis, compartir piso, no poder abandonar el piso de los padres, no poder planear formar una familia… El viaje hacia ese futuro se manifiesta inhóspito. Siempre habrá cantamañanas fans del voluntarismo y de otras mamarrachadas que dirá “si quieres, puedes”. Pero si no existen condiciones para poder, no vas a poder una puta mierda.

https://psicologiaymente.com/social/depresiva-generacion-anestesiada

 

Raúl Cimas, entrevista.

Dice que está sentado en una mecedora limpiando su escopeta.

… me da la sensación de que estamos un poco enfermos de prisa y que ya queremos aprender a salir del desaguisado, justo cuando nos acaban de soltar una hostia. Estamos en la lona y tenemos que pensar en cómo levantarnos en vez de sacar otras conclusiones.

No hay pensamiento extraño. A lo que estamos acostumbrados es a no tener demasiados pensamientos o a darles salida pronto. Pero ahora que no tenemos escapatoria… no sé, igual nos enfrentamos a pensamientos oscuros y humanos como la violencia o la venganza, pero tenemos la suficiente educación para tomárnoslo con calma.

¿Qué es el mundo interior; cómo se cultiva? ¿Realmente puede la cultura salvarnos de algo? El cuerpo es un armario. Hay gente que quiere tener un armario bonito, que pegue con el salón y tal… y hay gente que lo quiere para guardar cosas. Mira, si consigues las dos cosas eres Paul Newman. Enhorabuena. ¿Cómo no te va a salvar la cultura? La cultura es una guía de todo el conocimiento adquirido en la historia por el ser humano, eso es la cultura. Si te vas de viaje a un lugar peligroso y cruel como es la propia vida, más te vale tener algún conocimiento de antemano. Tendrás más posibilidades de sobrevivir.

Cualquier día puede ser bueno. Yo me esforcé mucho siempre en intentar no tener una oficina ni un jefe, y eso es lo mejor que he hecho en mi vida. Quizá por eso no tengo ese concepto asfixiante del tiempo. Casi que trabajo más los fines de semana que entre semana.

https://www.elespanol.com/cultura/20200418/raul-cimas-libertad-no-perdido-experimentado-nunca/483202878_0.html

Síndrome del esclavo satisfecho.

… a pesar de vivir una vida objetivamente miserable, parecen estar no solamente resignadas sino agradecidas con su existencia.

… no reflexiona acerca del futuro y reduce la complejidad de la vida a la satisfacción inmediata de la rutina diaria.

… la desgracia del esclavo (…) (es) la asunción del pensamiento del poderoso, que le impide plantearse y por tanto cuestionar su estado de sumisión.

… acepte de forma acrítica (..) con una pasividad resignada y sin atisbo de determinación para poder revertir (…)

… sistema socioeconómico y cultural vigente nos impone ciertos valores y ejerce una manipulación continua.

… atendemos sin reflexión previa a una serie de rutinas familiares, laborales y sociales. En este día a día frenético, se nos anula la capacidad para tomar la iniciativa ante cuestiones como el consumo, la moda y la moralidad.

… Entre el acriticismo, la pasividad y el carpe diem mal entendido, nuestra mente deja de plantearse ciertas cosas, … resignación pasiva

… jóvenes anestesiados bajo el yugo del pensamiento uniforme de la tecnocracia y el presentismo,… la uniformidad de pensamiento, los empleos precarios y los momentos de ocio idéntico.

… el sistema saca rédito de este tipo de pensamiento, apuntalando individuos altamente obedientes: trabajadores precarios pero productivos, consumistas sin criterio y nada críticos con la sociedad ni con las injusticias que sufren aun sin percatarse de ello.

https://psicologiaymente.com/social/sindrome-del-esclavo-satisfecho

Usted es un fascista. Daniel Verdú (babelia)

periodo histórico. paralelismos en aspectos muy concretos localizados en el clima:  sentimiento de derrota, malestar, abandono, desilusión, rechazo y repulsa a la vieja clase dirigente y las instituciones parlamentarias que custodiaban. sentimiento antipolítico. desprecio de la vieja política. Una pequeña burguesía desclasada, asustada por la percepción de una invasión extranjera; partidos que invocan atajos extraparlamentarios y dan la espalda a las cámaras en un clima de descomposición y una crisis económica enquistada que ha machacado a la base de la población. Ese aire enrarecido recorre desde hace años Occidente

(fascismo) “no es una etapa excepcional en la humanidad, sino que forma parte de ella”

la sobreexplotación del concepto y la languidez semántica que su repetitivo eco trae a las crónicas y la vida diaria (fascista) los fenómenos de hoy no tienen nada que ver con el fascismo (Emilio Gentile)

Estamos usando un término de manera inapropiada para explicar fenómenos nuevos. Y el error responde principalmente a la incapacidad de afrontar con una mirada crítica actual asuntos contemporáneos.

hoy se ha convertido en un insulto para prepotentes, antisemitas, autoritarios…
El fascismo negaba todo lo que derivaba de la Revolución Francesa.

El origen del término se encuentra en el símbolo romano del haz, a su vez heredado de los etruscos. Los fasci simbolizaban la unidad de soberanía, el orden y el poder supremo capaz de impartir justicia.

No es un fenómeno histórico, sino diacrónico. Se presenta con formas distintas, pero iguales métodos.

nuevas formas de autoritarismo acechan entre las sombras de nuestras estructuras políticas

https://elpais.com/cultura/2019/07/19/babelia/1563551499_294156.amp.html

Datos para una nueva ilustracion

… se generarían ingentea y continua ha dado lugar a una nueva disciplina denominada ciencias sociales computacionales.

La observación del comportamiento humano mediante la recogida del rastro digital de una comunidad— comienza a dar a los investigadores una visión más completa de la vida en toda su complejidad.

Es posible que el mayor error cometido por las sociedades occidentales haya sido la concepción del hombre como «individuo racional».

No somos individuos, sino miembros de una especie social.

Tras examinar los datos de 100 millones de estadounidenses, comprobamos que las personas son asombrosamente predecibles

(Etología)

https://www.bbvaopenmind.com/

La Escuela de Fráncfort y el ‘cóctel Molotov’

En Gran Hotel Abismo, Stuart Jef­fries propone una trepidante biografía coral de los miembros de la Escuela de Fráncfort —Benjamin, Adorno y Horkheimer, pero también Herbert Marcuse, Erich Fromm, Leo Löwenthal, Friedrich Pollock o Franz Neumann—, autores cuyo legado sobrevive a través de un continuo ciclo de olvido y reivindicación

el compromiso político fue casi siempre posterior a la rebelión artística.

el consumismo empezaba a colonizar la vida de las clases trabajadoras

la alienación, la subordinación o la conciencia de clase son los objetos de análisis favoritos antes que las condiciones materiales objetivas.

el capitalismo se había convertido en algo más que un modo de producción: una cultura enquistada en los corazones, las mentes y los cuerpos. No hay ya un afuera de la realidad mercantilizada, el fetichismo lo penetra todo. Por eso proponen un desplazamiento del foco teórico desde la fábrica y la cadena de montaje hasta las formas de vida y la industria cultural.

La estetización filosófica sería, en realidad, una respuesta conceptual a la propia estetización de un capitalismo que estaba fagocitando los afectos y las pasiones.

hoy la teoría crítica es un letrero luminoso que anuncia un camino que aunque sabemos cegado nos vemos obligados a intentar recorrer.
https://elpais.com/cultura/2018/02/21/babelia/1519212881_011387.html

Eva Illouz y Edgar Cabanas. La ‘happycracia’ o la obligación de ser feliz

(Psicología positiva) alrededor de la cual florece una poderosa industria con terapias positivas, servicios de coaching o aplicaciones. Una ciencia y una industria que venden una noción de felicidad,m, “al servicio de los valores impuestos por la revolución cultural neoliberal”.

no hay problemas sociales estructurales sino deficiencias psicológicas individuales.

una felicidad que es “un estilo de vida que apunta hacia la construcción de un ciudadano muy concreto, individualista, que entiende que no le debe nada a nadie, sino que lo que tiene se lo merece. Sus éxitos y fracasos, su salud, su satisfacción, no dependen de cuestiones sociales, sino de él y la correcta gestión de sus emociones, pensamientos y actitudes”. (Cabanas)

La felicidad así es una meta en constante movimiento, nos hace correr detrás de forma obsesiva.

En las empresas obligan a pasar cursos de resiliencia y mindfulness para aprender que eres tú el que ha de encontrar la forma de estar mejor en el trabajo, de eso depende la productividad.

(Educación). Habría que ver qué tipo de ciudadano queremos construir. Crítico y centrado en el conocimiento del mundo o un alumno emocional centrado en el conocimiento de sí mismo.

la psicología positiva ataca emociones como la ira. “Las emociones no son positivas o negativas. Tienen diferentes funciones según la circunstancia. Y son siempre políticas. La ira puede ser mala a veces y buena para luchar por reparar injusticias. (Cabanas)

La buena vida es justa, solidaria, íntegra, comprometida con la verdad. No es estar preocupados por nosotros mismos todo el tiempo.

https://www.lavanguardia.com/cultura/20190320/461140462148/felicidad-dia-internacional-libros-happycracia.html?facet=amp

Ana Carrasco Conde. Entrevista

De hecho en realidad no existe algo así como “la vida” entendida como algo estático y carente de movimiento y actividad: la vida es aquello que vivimos, es el proceso mismo de vivir. No podemos hablar desde otro sitio convirtiéndola en un “objeto” ajeno a nosotros mismos y a nuestras experiencias: cuando la pensamos, la sentimos, la juzgamos es siempre desde ella misma. Y así buscamos un sentido o le damos un sentido a aquello que parece no tenerlo en “nuestra vida viviendo” y que “nos sirve” a nosotros para orientarnos en nuestra existencia.

Cómo vivamos está relacionado al “uso” que le demos a cómo pensamos y a la profundidad de nuestra reflexión.

La filosofía nos permite construir nuestra vida con mayor libertad y conocimiento.

El mal tiene que ver muchas veces con la quiebra de un orden, pero también –y es esto lo que me interesa– con las desigualdades, injusticias, daño, malestar que genera un orden establecido. En este sentido se quiebran algunos principios del pensamiento binario, aquel que piensa en el bien y el mal como extremos y adscribe al bien las característica del orden y de la justicia y al mal las del desorden y la injusticia.

bien y mal son mucho más complejos de lo que parece porque no son opuestos. Están entretejidos.

Partimos ya de una situación de desequilibrio en la que es un hecho que, viviendo con los otros, nos haremos daño

tiene que ver más con un pensar lo mejor para uno mismo sin tomar en consideración los efectos sobre los demás. Hacer el mal es inevitable, pero responsabilidad nuestra es ser conscientes de nuestra capacidad de reflexión y actuación.

el mal y la maldad se dan dentro de una ética, que no es la misma que vela por el bien.

no es que el hombre sea esencialmente malo (tampoco es bueno), sino que tanto bien y mal existen como resultado de acciones más encaminadas a velar por nuestros propios intereses que por hacer daño a los demás (no así la maldad).

sí haya algún remedio, que pasa, a mi entender, por una educación en la sensibilidad. A veces el daño que hacemos puede evitarse pensando en los demás y, si somos seres que vivimos conviviendo, poniendo más peso en el convivir que el vivir.

https://www.filco.es/ana-carrasco-formas-crueles-mal-sobre-la-mujer/

Robert Kornberg. La vida es química.

Pregunta. Conocer nuestra base química tiene un aspecto filosófico.

Respuesta. Sí, ese es el quid de la cuestión. La vida es química: nada más y nada menos. El funcionamiento del cerebro se comprende tan poco que se tiende a asociarlo a significados mágicos o místicos. Pero químicamente el cerebro es una colección de cables e interruptores. Todos los cerebros humanos son más o menos iguales y las pequeñas diferencias son el resultado de distintos patrones en los interruptores, basados en una combinación de nuestra genética y de nuestras experiencias. Pero, al final, es química, nada más y nada menos, aunque la gente se resiste a la idea. Muchas personas quieren asociar a sus propias experiencias algún significado especial, como la religión. Pero es química.

https://elpais.com/elpais/2019/07/08/ciencia/1562590067_810342.amp.html#click=https://t.co/ZFH8ib9pMm

Jürgen Haberlas la vía europea al cosmopolitismo. Adela Cortina

Frente a lo que defiende cualquier individualismo miope, típico hoy del neoliberalismo, las personas no somos individuos aislados, sino en vínculo con otras, en una relación básica de reconocimiento recíproco, de interdependencia e intersubjetividad.
La única racionalidad humana no es la de individuos que se instrumentalizan recíprocamente para maximizar sus beneficios mediante estrategias, sino que existe también esa racionalidad comunicativa, que insta a construir la vida desde el diálogo y el entendimiento mutuo de quienes se reconocen como interlocutores válidos.

En la vivencia del rechazo afloran la conciencia de vulnerabilidad y de injusticia, dos emociones que abren el mundo moral, porque la humillación es inaceptable cuando yo la sufro y cuando tengo razones para defender que nadie debería padecerla. Por eso las virtudes de la ética comunicativa son la justicia y la solidaridad

…el criterio para discernir cuándo una exigencia es justa no es la intensidad del griterío en la calle o en las redes, sino que consiste en comprobar que satisface intereses universalizables. Ese es el mejor argumento, el corazón de la justicia.

Aun reconociendo las narraciones históricas, el único patriotismo razonable es el constitucional, que supone el triunfo de los valores de un Estado social y democrático de derecho, en el que el poder se produce comunicativamente a través de la ciudadanía. Hoy ya no hay alternativa a las orientaciones universalistas.

Ciertamente, Habermas es un humanista que dialoga con las propuestas relevantes de filosofía y de ciencias sociales, pero también con las naturales en asuntos como las biotecnologías o la defensa de la libertad frente a corrientes neurocientíficas que hoy resucitan el positivismo de los sesenta y apuestan de nuevo por el determinismo, cuando la libertad es el núcleo de la sociedad abierta.

Según cuenta Habermas, Marcuse y él se preguntaban cómo explicar la base normativa de la teoría crítica, pero Marcuse no respondió hasta la última ocasión en que se encontraron, dos días antes de su muerte, ya en el hospital. “¿Ves?”, le dijo. “Ahora ya sé en qué se fundan nuestros juicios de valor más elementales: en la compasión, en nuestro sentimiento por el dolor de los otros.

https://elpais.com/cultura/2019/06/12/babelia/1560360406_929939.amp.html

Entrevista | Peter Sloterdijk: “La vida actual no invita a pensar”

P. Sostiene usted que ha vuelto la arena romana y un nuevo teatro de la crueldad.

R. Una nueva arena general y virtual de la sociedad mediática de entretenimiento. Una metarena totalitaria. Algo que va mucho más allá de la sociedad del espectáculo de Guy Debord y que sirve para dirigir el resentimiento de las masas.

Peter Sloterdijk: “La vida actual no invita a pensar” | Ideas | EL PAÍS @MIUI| https://elpais.com/elpais/2019/05/03/ideas/1556893746_612400.amp.html

Las tradiciones

Las tradiciones forman parte de todas esas fórmulas mentales o atajos cognitivos que nos permiten repetir actos o pensamientos, aunque no tengan ningún sentido, como actos mecánicos. Por culpa de esta clase de pensamiento, perpetuamos errores durante generaciones

… son como virus mentales que anquilosan la razón. Inercias que driblan el pensamiento crítico.

…argumentum ad populum y consiste en que, de forma inconsciente, tendemos a estar de acuerdo con la masa, con las opiniones mayoritarias, aunque la evidencia nos acredite todo lo contrario.

Sergio Parra (autor)

José Carlos Ruiz

Nos venden que la felicidad es algo instantáneo y fácil de adquirir. Se trata de una felicidad postiza y a la venta que nos convierte en drogodependientes emocionales.

El culto al instante, la prioridad de lo inmediato, la hiperactividad para no perderse esas tendencias que nos prometen la dicha.

La felicidad es un modo de ser.

Educar un árbol para que sea estable lleva años, pero una vez que enraíza sabe buscar sus nutrientes y sus ramas son grandes y dan cobijo. El césped crece muy rápido y es aparente, pero a la mínima se seca o se pudre.
Se educa con poca profundidad, y lo veo en mis alumnos, que son muy frágiles emocionalmente, con picos de alegría y depresión. Hay que plantar la semillita.
Hay que enseñarles a pensar. La reflexión en torno a lo que han hecho es obligatoria. Yo distingo entre inteligencia y sabiduría

Hoy pensar, detenerse, reflexionar, es agonizar; es un atraso, porque hay que ir hacia delante. Los popes educativos, los coaches que ven mis alumnos universitarios por internet, les dicen: “Sigue tu pasión y conviértela en tu trabajo”.
El mercado nos vende como centro de nuestra vida la realización y el triunfo a través del trabajo, pero hay cosas más importantes en la vida. Hay que dejar de educar en el ego. La gente debe construir su felicidad de acuerdo a quienes son y no exportar modelos.

Se repiten muchas tonterías como eso de “sal de tu zona de confort” para conquistar lo extraordinario, cuando lo ordinario es precisamente lo que deberíamos cultivar y apreciar.
La que tú te construyes, tus amadas costumbres, eso que te hace sentirte a gusto contigo mismo y con los que están a tu alrededor. Pero la rutina se desprecia, cuando en realidad es la base de cualquier vida.

La acción le está ganando la batalla a la reflexión.

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20180802/451187640763/la-felicidad-se-ha-convertido-en-un-instrumento-de-tortura.html?fbclid=IwAR3cj9Ew5yJINidtzA7kuSvcRGKl3ZJ95nCwXxQM1Zx-0Pu-xts2cscSooo&utm_campaign=botones_sociales&utm_source=twitter&utm_medium=social

Byung-Chul Han

Para terminar, ¿cree que la Historia de la Filosofía debería formar parte de los programas educativos? Se lo pregunto porque aquí en España la eliminaron hace poco como asignatura obligatoria en el último curso de bachillerato.
Hoy se elimina todo lo que no reporta un provecho inmediato, es decir, económico. Se renuncia a la formación integral a cambio de la formación profesional. Renunciar a la filosofía significa renunciar a pensar. La filosofía es un pensamiento meditativo, que se distingue del pensamiento calculador. Hoy el pensamiento se asimila cada vez más al cálculo. El pensamiento calculador da continuidad a lo igual. La palabra alemana para meditar, sinnen, “darle vueltas a algo”, significa originalmente “viajar”. Por tanto, en un sentido enfático pensar es dar vueltas, viajar. Es estar en camino hacia otro lugar. El pensamiento meditativo y filosófico es el único capaz de engendrar algo totalmente distinto. Hoy vivimos en un infierno neoliberal de lo igual. Para este infierno de lo igual resulta un peligro el pensar, la filosofía, porque interrumpe lo igual a favor de lo totalmente distinto, es más, a favor de una forma de vida totalmente distinta. Por eso es precisamente en el infierno de lo igual donde habría que introducir la filosofía como asignatura obligatoria, en lugar de eliminarla. De lo contrario sólo prosigue lo igual. La revolución empieza con el pensamiento. La filosofía es la comadrona de la revolución

https://amp.elmundo.es/papel/lideres/2019/02/12/5c61612721efa007428b45b0.html

Kiko Llaneras. El Post-it que valió un premio Nobel

En 1972, el psicólogo Amos Tversky garabateó esto en un papelito:
«La gente predice inventándose historias.
La gente predice muy poco y lo explica todo.
La gente vive bajo incertidumbre, le guste o no.
La gente acepta cualquier explicación que encaje con los hechos.
La gente se esfuerza por obtener información que ya tiene […].
El hombre es un instrumento determinista lanzado a un universo probabilístico».
Cuarenta años después esas ideas ganarán un Nobel.

(…) Y añadía algo que la mayoría de tímidos podrá entender: «Había algo liberador en ser arrogante».

(…) los dos psicólogos demostraron que nuestra intuición falla al pensar probabilidades y hacer predicciones. Las personas somos ese «instrumento determinista lanzado a un universo probabilístico». Nuestra intuición usa atajos cognitivos ancestrales y biológicos. Esos atajos son útiles en general, pero a veces nos llevan a errores severos y sistemáticos

(…) Tversky decía que «Una parte de hacer buena ciencia consiste en ver lo que cualquiera puede ver, pero pensar lo que nadie más ha dicho». Eso hicieron él y Kahneman.

El Post-it que valió un premio Nobel

Juan Ignacio Pérez. El desajuste adolescente.

la adolescencia y la juventud temprana es cuando es más probable que una persona mate, sea asesinada, abandone su hogar, invente una forma de arte, ayude a derribar un dictador, participe en un genocidio, dedique su vida a los necesitados, se haga drogadicto, transforme la física, se rompa el cuello en una actividad recreativa, dedique su vida a Dios, o se convenza a sí mismo de que toda la historia ha convergido para hacer de este momento el más importante, el más plagado de peligros y promesas, el más exigente, el momento más singular. Y todo por culpa de un desajuste en la maduración de diferentes áreas del encéfalo.

https://culturacientifica.com/2019/02/03/el-desajuste-adolescente/

El siglo de los filósofos. Federico Soriguer

Los genes y con ellos el resto del cuerpo son el resultado de una compleja interacción con un medio ambiente que en los humanos adquiere la categoría de cultura. Una interacción de doble flujo. Los genes, ciertamente, influyen en la cultura y la cultura también en los genes.
el genoma es una estructura dinámica, llena de elementos que pueden moverse entre diferentes parte del genoma, capaces de modificar el ADN en sus inmediaciones. Y es de esta interacción de donde surge la diversidad biológica y cultural que son la base y la única garantía de la libertad

https://www.diariosur.es/opinion/siglo-filosofos-20190110202251-nt_amp.html#click=https://t.co/rJx0hDX3RP

Alba Marina Gonzalez. Paris amarillo: performances de la violencia.

París amarillo: performances de la violencia

Evito ir a los barrios (arrondissement) de París. Pese a que no estoy del todo instalada en la ciudad los conozco y los detesto. Se trata de un sector de la ciudad obsceno. La opulencia y majestuosidad oculta una crueldad sin parangón. Pero eso no es violencia. Como se viste de Dior y de carros o coches de primera gama, no es violencia. Como luce pulcra, bien perfumada y cuidosamente adornada, no es violencia. Como suele contar con buenos modales e ir más que a la universidad a las grandes escuelas de estudios hiper elitistas (como en la que obtuvo su título Macron), no es violencia y así podría continuar hasta el infinito y más allá.

(…) El sonido evocaba a películas antiguas de guerra y servía de elemento cohesionador de una masa encolerizada y con poco que perder.

… por el contrario, el alcohol y la música como mecanismo de distracción y acompañante en momentos en las que no hay otra opción sino la de combatir contra un sistema violento y excluyente por naturaleza.

… porque de aproximadamente 2 euros los chalecos aumentaron a 8 euros desde que la reivindicación comenzó…

Daniel Innerarity. El año de la volatilidad.

el año de la volatilidad

El resultado de todo ello es la constitución de un público con la atención dispersa, la confianza dañada y en continua excitación.

En una situación de volatilidad, por el contrario, no hay nada estable arriba o abajo, ni centro o periferia, y la distinción entre nosotros y ellos se torna borrosa. Esta es la razón por la que, hablando con propiedad, ya no hay revoluciones sino algo menos visible, menos épico, rotundo y puntual; las transformaciones sociales no son la consecuencia de acciones intencionales, planificadas o gobernadas y las degradaciones de la democracia son más bien procesos de desvitalización; se parecen más al resultado azaroso de la simple agregación de voluntades, donde hay menos perversión que estupidez colectiva.

La explosión de posibilidades informativas, el acceso generalizado a la información o la profusión de datos son, al mismo tiempo y por los mismos motivos, una liberación y una saturación

Hoy tenemos una “democracia de las audiencias” (Manin), es decir, una democracia en la que los partidos han sido de alguna manera arrollados por esta volatilidad y actúan con oportunismo en vez de estrategia, en correspondencia con un comportamiento de los electores sin compromisos estables.

cómo organizar lo inestable sin renunciar a las ventajas de su indeterminación y apertura.

Tendremos que aprender a vivir con menos certezas, itinerarios vitales menos lineales, electorados imprevisibles, representaciones contestadas y futuros más abiertos que nunca.

¿Están muriendo las democracias?

… la negación del fascismo –“la politización de la mentalidad del hombre masa resentido”– hizo colapsar nuestra civilización

… un aviso urgente para reorientar los fundamentos de la globalización entendiendo que los retos para evitar su degradación son dos: el combate contra la desigualdad y contra el calentamiento global.

Žižek presupone que la globalización económica perpetúa una estructura básica de dominación y afirma que la ideología mayoritaria opera cancelando cualquier pensamiento que postule una alternativa al capitalismo.

Un demos fuertemente identitario que se caracteriza por el resentimiento manifestado contra con las élites económicas y mediáticas y al mismo tiempo respecto de la inmigración.

Levitsky y Ziblatt, desarrollando ideas del sociólogo Juan José Linz, se atreven a fijar un código que permitiría determinar cuándo un dirigente político actúa de manera autoritaria: 1) cuando rechaza o respeta de manera débil las reglas democráticas establecidas, 2) cuando niega legitimidad a los adversarios políticos, 3) cuando tolera o fomenta la violencia, y 4) cuando manifiesta la predisposición a restringir o negar las libertades civiles de la oposición. Podríamos definirla como la agenda oculta del populismo.

la realidad es que ahora todos compartimos la misma civilización: la globalización postimperial, para decirlo con la expresión de Ignatieff. Una civilización donde no hay gran estado que tenga ya la hegemonía porque la realidad es que también los viejos estados buscan en la argamasa legal los mecanismos para mantener unos poderes y unos recursos que adelgazan en nuestros tiempos de cambio global y cuarta revolución industrial.
¿En este marasmo (que es político, social y económico), descubrió Ignatieff algún idioma ético compartido? Como mínimo uno: “En cada uno de aquellos lugares, las personas luchaban por dar sentido a un cambio convulsivo y desestabilizador”. Este sentido se hacía posible a través de un determinado sistema operativo moral: confianza, tolerancia, perdón, reconciliación y resiliencia. Este sentido proseguía con la lucha por la igualdad y el derecho a ser escuchado.

https://www.lavanguardia.com/cultura/culturas/20181014/452293984204/democracias-muriendo-crisis-economica-culturas.html?facet=amp#click=https://t.co/kzlestM6sE

Necesitamos un nuevo contrato social . Joaquín Estefanía

Cuatro grandes transformaciones han alterado el contrato social (para convivencia pacífica durante más de medio siglo). 1 la revolución tecnológica, 2 la revolución demográfica, 3 la globalización, que ha llegado a desplazar al Estado-nación; 4 la revolución conservadora, que ha predicado las virtudes del individualismo, olvidando los principios mínimos de solidaridad social.

Ese contrato social ha sido sustituido, por efecto de las transformaciones citadas. Se inaugura así la era de la desigualdad.
Antaño se acordaron señas de identidad diferentes, basadas en la intervención estatal que pretendía que nunca más se pudieran repetir las condiciones políticas, sociales y económicas que habían facilitado los conflictos generalizados. Hubo un consenso entre las élites políticas (los partidos), económicas (el empresariado) y sociales (los sindicatos) para alcanzar la combinación más adecuada entre el Estado y el mercado, con el objetivo final de que toda práctica política se basara en la búsqueda de la paz, el pleno empleo y la protección de los más débiles a través del Estado de bienestar.

las oportunidades perdidas a partir de 1918; los agujeros ocasionados por el desempleo, las desigualdades, injusticias e ineficacias generadas por el capitalismo de laissez-faireque habían hecho caer a muchos en la tentación del autoritarismo; la descarada indiferencia y arrogancia de la élite gobernante, y las inconsecuencias de una clase política inadecuada.

Tanto el fascismo como el comunismo habían proliferado con la desesperación social, con el enorme abismo de separación entre ricos y pobres.

Tras la crisis han regresado con fuerza las dudas entre muchos ciudadanos en la convivencia pacífica entre un sistema de gobierno democrático y un capitalismo fuertemente financiarizado: los mercados son ineficientes, y el sistema político, la democracia, que se legitima corrigiendo los fallos del mercado, no lo hace. Así surge la desafección respecto a la democracia (el sistema político) y el capitalismo (el sistema económico).

Además de la ruptura del contrato social tradicional, en la última década se ha aniquilado el pacto entre generaciones. “Debemos dar a nuestros hijos más de lo que recibimos nosotros”. Este es el sentido progresista de la historia que se ha roto.

El estrago mayor que ha causado la Gran Recesión en nuestras sociedades ha sido el de truncar el futuro de una generación.
Las oportunidades de los descendientes de una persona dependen mucho más de la situación socio­económica de sus antecesores que del esfuerzo personal propio. Ello conlleva la transmisión de privilegios más que la igualdad de oportunidades.

¿Ser inteligente implica ser rico?

Puede importar más la personalidad, que hace que factores como la diligencia, la perseverancia y la autodisciplina influyan mucho más que la pura inteligencia en cuanto a los resultados económicos del individuo.

… gente que se sabe inteligente, pero aun así son incapaces de comportarse de forma socialmente adecuada.

(artículo If You’re So Smart, Why Aren’t You Rich?  Faye Flam)

Intervencionismo salud-alimentario

Para combatir la epidemia de ultraprocesados propongo el siguiente decálogo:

  1. Impuestos a los productos ultraprocesados. Con el dinero recaudado se financian muchas de las siguientes medidas del decálogo.
  2. Subvención a la comida real. Menor precio, mayor marketing y accesibilidad.
  3. Más campañas de concienciación del peligro de comer productos procesados.
  4. Más campañas de promoción de comida real (ej: “más mercado y menos supermercado”).
  5. Advertencias de las enfermedades relacionadas con el consumo de procesados en sus propios envases. Mejora del etiquetado (sistema “semáforo”).
  6. Prohibir su publicidad dirigida a niños (o a padres). No a la “autorregulación”.
  7. Prohibir su venta en lugares sensibles como zonas sanitarias, educativas, etc.
  8. Dietista-Nutricionista en el sistema educativo: colegios, institutos, asociaciones de padres, etc. Clases de cocina y alimentación saludable como asignatura obligatoria o extraescolar.
  9. Dietista-Nutricionista en el sistema sanitario: unidades especializadas en obesidad y sus comorbilidades (diabetes, dislipemia, hipertensión) y prevención en salud pública.
  10. Equipo de científicos libres de conflicto de interés que asesoren en la elaboración de las recomendaciones nutricionales.
    (Carlos Ríos – blog realfooding)

Finalidad política. Justicia

La finalidad de la política es un Estado social de derecho que garantice al máximo los derechos civiles, políticos y económicos formulados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. El principio básico de respeto y de reconocimiento del otro. Los valores de libertad, igualdad de derechos y fraternidad y todas sus concreciones. Esta es mi idea de justicia

(extracto artículo Luis  Roca Jusmet)

Realismo capitalista

Búsqueda compulsiva del placer desde un estado depresivo. Una interpasividad agitada en un mundo donde no hay escritura.

Sociedades de control en lugar de sociedades disciplinarias, como anunciaron Foucault y Deleuze. Podríamos volver a Nietzsche cuando ya nos avisó que nos pasaríamos de la voluntad de negación (sociedad represiva) a la negación de la voluntad), es decir del cristianismo al nihilismo.

Es el modo de producción capitalista el que genera la miseria ideológica del nihilismo consumista y tecnológico

Realismo capitalista. ¿ No hay alternativa ? (reseña de Luis Roca)

De la decepcionante utilidad de la economía

Jean-Philippe Bouchard, escribió un artículo incendiario en Nature, cuyo inicio es arrollador: “En comparación con la física se puede decir que los éxitos cuantitativos de la economía son decepcionantes. Los cohetes llegan a la Luna, se extrae la energía del átomo, los satélites permiten que millones de personas encuentren el camino a casa… ¿Cuál es el resultado representativo de la economía si dejamos a un lado la recurrente incapacidad de predicción y de evitar crisis?”.

(de un artículo de Joaquín Estefanía)

La trampa de la diversidad. Una crítica del activismo. Daniel Bernabé

(extracto-resumen artículo)

Extraños debates dentro de los movimientos de protesta: activistas feministas teorizando sobre el burka o la prostitución como empoderamiento para la mujer, activistas LGTB defendiendo los vientres de alquiler, activistas animalistas comparando un matadero con los campos de concentración, activistas de lo precario interesándose por la economía colaborativa, activistas culturales reivindicando expresiones de vertedero como populares, activistas de la salud oponiéndose a las vacunas, activistas étnicos tratando la poligamia con respeto o activistas ecologistas capaces de asumir la muerte por desnutrición antes que aceptar avances tecnológicos en los cultivos. Un gigantesco despropósito que es dramático especialmente en un contexto donde la ultraderecha presenta a los ciudadanos un programa centrado en cuestiones inmediatas y tangibles como el empleo, la seguridad o la lucha contra la corrupción.

Existen activistas que dedican gran energía a temas sobre los que su labor tendrá un nulo impacto. Cuando los temas, por contra, resultan cercanos, su especificidad les lleva a perder por completo la visión general del conflicto.

Mientras que el concepto de clase es un intento de buscar algo profundamente transversal que atraviesa nacionalidades, géneros y razas, el movimientismo actual parece empeñado en crear un sistema de análisis donde los individuos son poseedores de privilegios o receptores de opresiones que intercambian al margen de su posición en el sistema productivo.

Si el capitalismo sabe de algo es de apropiaciones, de triturar con su gigantesca maquinaria de sentidos comunes ideas en apariencia radicales para devolverlas envasadas y desactivadas.

Se diría que mientras que nos arrojan por la borda lo hacen siempre muy atentos a nuestras especificidades y creencias, a nuestra excluyente diversidad.

Comentarios al artículo:

  • Incongruencia y falta de miras de la izquierda de hoy a la que le resulta imposible pensar de forma global y que pierde el norte en lo individual.
  • Frase de un libro que he leído recientemente, “Cultura”, de Terry Eagleton: “La sociedad capitalista relega a sectores enteros de su ciudadanía al vertedero, pero muestra una delicadeza exquisita para no ofender sus convicciones”. Así estamos, atrapados en la confusión relativista mientras la puta derecha de toda la vida se pone cuatro colorines y ala, a comerse el mundo.

Realidad. Ideas artículo.

No conocemos directamente la realidad como tal, sino nuestra descripción de la realidad –la cual es mediada por el lenguaje y nuestra interpretación mental de un mundo físico.

El llamado mundo objetivo no existe sin una subjetividad que le de sentido. Así entonces no podemos separar nuestro propio proceso cognitivo de la configuración de la realidad.

La evolución sólo es posible con respecto al observador. Sin un observador, el universo está muerto.

William James, “Por el momento, eso a lo que atendemos es la realidad”, escribió James hace más de un siglo. Simplemente, en su unidad más básica, la realidad es aquello a lo que le pones atención. Puede que existan otras cosas, pero mientras no entran en el espectro de tu atención, tienen nula influencia en la configuración de la realidad que experimentas.

Cada uno de nosotros elige, en la forma en la que atiende a las cosas, el universo en el que habita y las personas que se encuentra. Pero para la mayoría de nosotros esta “elección” es inconsciente, así que en realidad no es una elección.

William James había sugerido que la capacidad de controlar la atención a voluntad era la marca de un hombre de genio. Alan Wallace mantiene, siguiendo la tradición budista, que la atención puede entrenarse hasta el punto de lograr verdaderas hazañas de la concentración (se experimenta completa paz, relajación y gozo). A final de cuentas es la atención la que configura la realidad que experimentamos.

La infantilización de Occidente.

En completo desacuerdo con los motivos (presuntamente estatalistas, proteccionistas) y con los remedios (liberalismo) pero de acuerdo con el problema. Anoto ideas sueltas del artículo. (Juan M Blanco):

Desde hace años, sociólogos, antropólogos o psicólogos vienen advirtiendo sobre la infantilización de la sociedad postindustrial. La adolescencia se extiende hoy hasta edades muy avanzadas, generando una sociedad inmadura, unos sujetos que exigen cada vez más de la vida pero entienden cada vez menos el mundo que los rodea

Marcel Danesi, profesor de antropología: sociedad inmadura, sujetos que exigen cada vez más de la vida pero entienden cada vez menos el mundo que los rodea. Cunde una sensación de inutilidad, de profunda distorsión. Va desapareciendo la cultura del pensamiento, de la reflexión, del entendimiento y es sustituida por el impulso, la búsqueda de la satisfacción instantánea.

El discurso político se limita a meras consignas, no se exige en los líderes políticos ideas, sino atractivo, tópicos.

La impulsividad, los instintos, dominan a la reflexión; el placer a corto plazo a la búsqueda del horizonte. Los derechos imperan sobre los deberes. La inclinación a la protesta, al pataleo, domina a la auto superación. Y la imagen se antepone al mérito y el esfuerzo.

Deriva de la prensa hacia el puro entretenimiento en detrimento de la información y análisis rigurosos. La preponderancia de ubres y glúteos sobre la opinión razonada.

Entrevista Emilio Lledó.

En «Ser quien eres» recopila diversos artículos sobre educación en los que denuncia duramente el tipo de enseñanza (basada en la asignatura y el examen) que aún predomina en España.
Sí, es que ese tipo de enseñanza, a la que yo llamo “asignaturesca”, es la enseñanza del aprendizaje. Yo creo que el aprendizaje no es importante, sobre todo ahora que tenemos tantos medios de conocimiento e información. Lo importante es crear libertad intelectual y capacidad de pensar. Se habla muchísimo de la libertad de expresión, pero en mi opinión lo importante es la libertad de pensamiento: tener que pensar, saber qué pensar y no tener la mente aglutinada con pequeños coágulos que no te permiten entender, mirar o interpretar. La enseñanza tiene que ser ese estímulo continuo entre el profesor y el alumno. Cuando yo utilizaba este adjetivo “asignaturesco” me refería a esa concepción de exámenes, de controles continuos, de apuntes… 

(…) Recuerdo un texto de Benjamin, que viene de toda la tradición kantiana y de Guillermo Humboldt, que dice casi textualmente que “obsesionar a los muchachos con estar cinco o seis años en la universidad para ganarse la vida es la forma más feroz de perderla”; y esto es algo que, en mi opinión, se suele hacer. 

(…) No los acorralemos con la obsesión de que tienen que ganarse la vida. La vida se la gana uno o se la pierde, pero hasta ese momento en que salgas de allí, sueña un poco con los ideales.

Cambiando un poco de tercio, ¿nos puede enseñar la filosofía a ser felices? Lo digo por su opúsculo «El elogio de la infelicidad» …

(…) Pero hay un momento en la cultura griega en que ya no se trataba de tener, sino de ser. Algo más sutil, más interior, más personal. Y ese cambio significó un giro decisivo en la idea de libertad y de felicidad. Eras feliz si no te avergonzabas de ti mismo, si te sentías digno de ti mismo. Y eso tiene que seguir manteniéndose. Yo creo que la codicia es una de las muchas enfermedades que padece el hombre lobo, el hombre que cree que la vida es una lucha. ¡Naturalmente que es una lucha y una tensión!, pero siempre he defendido que es más importante en la vida humana el afecto, el espacio amoroso, el espacio de la filía y de la cordialidad que el de la violencia y el odio. El odio no crea más que odio y, además, produce la muerte, no solo individual o mental, sino la muerte de la sociedad en la que el odio sea el elemento enhebrador.

http://www.filosofiahoy.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/relcategoria.5736/idpag.6817/prev.true/chk.17ef01353d4d6420a05dca0a4ddac85d.html

Entrevista Enric González.

http://negratinta.com/enric-gonzalez-cebrian-tiene-el-nivel-etico-de-una-oruga/

¿Crees que si aún quedasen obreros también seguirían sonando las pistolas?

–[Piensa] No lo sé. Yo diría una cosa que no tendría que decir, pero la violencia como instrumento político ha cogido muy mala fama últimamente. Ahora todo es terrorismo. Creo que con esto también se tiene que considerar la gradualidad, la necesidad… Es complicado. No sé si habría armas si hubiese obreros porque no los hay. No son los años treinta, aunque muchas cosas que ocurren en la actualidad se le parezcan.

–¿Cuáles?

–La desigualdad, la alienación masiva, la decadencia del gusto por la libertad y el ansia de justicia que a veces se confunde con la venganza. Aquí es donde crecen los movimientos totalitarios del siglo XX. La libertad es secundaria, importa más la justicia. Es un poco Podemos y un poco el Frente Nacional. No inciden en la libertad, que creen que no la perderemos, y sí en la justicia, en la justicia social. Antes había estructuras obreras organizadas y ahora cada uno se salva como puede, si es que puede. Esa es la diferencia.